{"id":220,"date":"2012-07-13T22:42:51","date_gmt":"2012-07-13T20:42:51","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/?p=220"},"modified":"2012-07-13T22:42:51","modified_gmt":"2012-07-13T20:42:51","slug":"tiempo-de-magos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/2012\/07\/13\/tiempo-de-magos\/","title":{"rendered":"Tiempo de magos"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"\/entrevisillos\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2012\/07\/aplausos-rajoy.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-221\" src=\"\/entrevisillos\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2012\/07\/aplausos-rajoy.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"244\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2012\/07\/aplausos-rajoy.jpg 800w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2012\/07\/aplausos-rajoy-300x245.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2012\/07\/aplausos-rajoy-768x626.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Seguramente algo hab\u00eda que hacer, aunque lo m\u00e1s deseable hubiera sido que alguien hubiera tenido el valor y la gallard\u00eda de decirnos la verdad desde el principio. Pero nadie la tuvo, unos porque pensaban que resistiendo y mareando la perdiz el tiempo, que todo lo cura, acabar\u00eda sanando al enfermo. Los otros, con los dientes afilados, esperaban que el descr\u00e9dito de los primeros les pusiera en sus manos la codiciada fruta: el poder. As\u00ed fue. El problema es que en ese tiempo el enfermo hab\u00eda ido empeorando a pasos agigantados y las varitas m\u00e1gicas son patrimonio de los cuentos de hadas pero no de la pol\u00edtica y la econom\u00eda que se alimentan de intereses y carro\u00f1a y que les importa un bledo las desventuras ajenas. \u00a1Al fin y al cabo, los de abajo ya saben lo que es sufrir!<\/strong><\/p>\n<p><strong>Cuando el mago Merl\u00edn aparece en los cuentos todos los lectores adivinan que los buenos est\u00e1n a punto de superar el \u00faltimo sacrificio antes de encontrar la salida del laberinto para, por fin, ser felices mientras comen perdices. Pero en nuestro cuento, en el de nuestra vida, cuando apareci\u00f3 el mago Mariano con sus dos ayudantes Guindito y Montorito, lo primero que hicieron fue blandir sus varitas m\u00e1gicas en lo alto de la monta\u00f1a para advertir al mundo que ya hab\u00edan llegado a la cima. Fue entonces cuando comprobaron que ni los dragones ni los malignos que rodeaban el Reino se asustaban lo m\u00e1s m\u00ednimo. Aunque Mariano y sus ayudantes no paraban de agitar sus varitas m\u00e1gicas, los malvados segu\u00edan sitiando el Reino mientras cada vez hab\u00eda m\u00e1s gente pidiendo en las calles y la moral de la tropa ca\u00eda por los suelos. <\/strong><br \/>\n<strong>Mariano dej\u00f3 entonces la varita m\u00e1gica en su cajita y se march\u00f3 lejos de su Reino a consultar a los poderosos magos que habitaban en una profunda cueva de la agitada Europa. All\u00ed, el Comit\u00e9 de Ilustres Magos, que contaban todos ellos con m\u00e1s poderes que \u00e9l, le escribieron en un pergamino la f\u00f3rmula m\u00e1gica con la que conseguir\u00eda aquietar a los malignos que acosaban su Reino. Humildemente ley\u00f3 los detalles del ensalmo que dec\u00eda: deber\u00e1s tragar ante todo tu pueblo, reunido en la plaza al menos cinco sapos, cuanto m\u00e1s grandes sean los sapos m\u00e1s posibilidades de \u00e9xito tendr\u00e1 el conjuro. No obstante, dec\u00eda el escrito, si no cuentas a tu pueblo toda la verdad y no les devuelves la esperanza, si pretendes aparecer como un h\u00e9roe en vez de como su humilde servidor, entonces el sacrificio no habr\u00e1 servido para nada y tu varita m\u00e1gica perder\u00e1 sus poderes para siempre.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Antes de partir el m\u00e1s anciano le dijo: -Mariano habr\u00e1 una prueba m\u00e1s que deber\u00e1s sortear t\u00fa solo, sin ayuda de nadie, ese hechizo lo llevas dentro de ti y cuando se haga presente, deber\u00e1s superarlo o tu magia habr\u00e1 terminado. Cabizbajo y pensativo emprendi\u00f3 el regreso hacia su Reino. En el camino record\u00f3 al mago anterior, el que perdi\u00f3 su Reino y se lo entreg\u00f3 a \u00e9l, pens\u00f3 que quiz\u00e1s \u00e9l llevaba raz\u00f3n cuando \u00e9ste le explic\u00f3 que la varita m\u00e1gica no serv\u00eda para mucho cuando el asedio de los malignos es persistente y uno se queda solo ante el peligro.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Una vez arrib\u00f3 a su Reino, convoc\u00f3 a todo su pueblo en la ladera del monte sagrado y ante ellos orden\u00f3 todo lo contrario de lo que prometi\u00f3 cuando le entregaron, en ceremonia solemne, la corona del poder y la varita m\u00e1gica. A continuaci\u00f3n, cogi\u00f3 los 5 sapos m\u00e1s gordos que Guindito y Montorito hab\u00edan encontrado en todo el Reino y los trag\u00f3 sin rechistar ante el aplauso de la corte y el asombro de su pueblo. Antes de bajar de la monta\u00f1a vio una enorme nube negra que no dejaba traspasar la luz del sol y al mirar a su pueblo se dio cuenta que no s\u00f3lo les hab\u00eda quitado la alegr\u00eda sino que los hab\u00eda dejado sin esperanza. Supo entonces que, si el conjuro fallaba, \u00e9l estar\u00eda obligado a pedir perd\u00f3n, recorrer de rodillas todo su reino y devolver el supremo poder y la varita m\u00e1gica al pueblo que se la hab\u00eda otorgado para que buscara otro mago que hiciera posible la esperanza. Continuar\u00e1\u2026<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seguramente algo hab\u00eda que hacer, aunque lo m\u00e1s deseable hubiera sido que alguien hubiera tenido el valor y la gallard\u00eda de decirnos la verdad desde el principio. Pero nadie la tuvo, unos porque pensaban que resistiendo y mareando la perdiz el tiempo, que todo lo cura, acabar\u00eda sanando al enfermo. 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