{"id":2226,"date":"2020-07-18T07:00:46","date_gmt":"2020-07-18T05:00:46","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/?p=2226"},"modified":"2020-07-17T19:39:15","modified_gmt":"2020-07-17T17:39:15","slug":"el-lince","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/2020\/07\/18\/el-lince\/","title":{"rendered":"El lince"},"content":{"rendered":"<p><strong>He llegado a la conclusi\u00f3n de que los a\u00f1os redondos dejan huellas imborrables. Este a\u00f1o 2020 pasar\u00e1 a la historia de las pandemias y se recordar\u00e1 como el a\u00f1o negro de la monarqu\u00eda espa\u00f1ola desde su restauraci\u00f3n en 1975. Los detalles que se van conociendo de los esc\u00e1ndalos de Juan Carlos I no pueden ser m\u00e1s burdos. Seg\u00fan Corinna Larsen, cuando el rey em\u00e9rito regresaba de sus viajes a los pa\u00edses \u00e1rabes lo hac\u00eda con dinero en efectivo para sus gastos. La cuant\u00eda alcanz\u00f3 hasta los cinco millones. Se guardaban en Zarzuela, donde con una m\u00e1quina de contar dinero se hac\u00edan montoncitos que se un\u00edan a otros montoncitos, entre los 200.000 y los 300.000 euros, que regularmente llegaban de Ginebra a trav\u00e9s del aeropuerto de Madrid-Barajas, sin conocimiento de Hacienda. Todo ello es tan presunto como asombroso en los detalles que desvela la prensa de todos los colores usando grabaciones y documentos.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Est\u00e1 la cosa como para festejar el 45 aniversario de su coronaci\u00f3n que tocaba este a\u00f1o. En eso deben pensar Felipe y Leticia cuando estos d\u00edas recorren los pueblos de Espa\u00f1a en alpargatas y con la sonrisa helada. Menudo papel\u00f3n tiene Felipe VI en su doble faceta, a todas luces inseparable. El coraz\u00f3n partido como hijo y la responsabilidad a que se debe como Jefe del Estado que le exige actuar a la altura del agravio.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a1Ay, em\u00e9rita majestad!, no alcanzo a comprender c\u00f3mo siendo cazador no tuvo en cuenta el retroceso del arma empleada que siempre da\u00f1a al que dispara. La semana pasada le pregunt\u00e9 si le ha merecido la pena ultrajar su reinado cambiando honor por dinero. Solo usted conoce la respuesta, aunque la cosa debe tener su puntito, porque la corrupci\u00f3n es como el mito del eterno retorno y se transmite como un virus pand\u00e9mico. Hay tantos contagiados por la avaricia y la ambici\u00f3n que entre ellos se miran con comprensi\u00f3n. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Escucho a algunos pol\u00edticos de primera fila y de reciente hornada proclamar que no van a consentir que el gobierno ataque a la jefatura del Estado. De momento es evidente que es la monarqu\u00eda la que se ha atacado a s\u00ed misma, el disparo en el pie parece ser anterior incluso a la cacer\u00eda de elefantes de Botsuana. Ya se sabe que la derecha espa\u00f1ola no es como la francesa que tiene gran tradici\u00f3n republicana, pero deber\u00e1 aceptar que en la vida los errores se pagan y en la vida p\u00fablica con m\u00e1s motivo porque exige ejemplaridad. El rey em\u00e9rito tiene muy dif\u00edcil recuperar la credibilidad invocando los servicios prestados. Si la instituci\u00f3n de la Corona est\u00e1 en entredicho solo hay un responsable para asombro de los propios republicanos. La verdad es dura pero hay que enfrentarla. Felipe VI tiene que tomar decisiones higi\u00e9nicas y contundentes cuanto antes, salvo que pretenda que los reyes en Espa\u00f1a sean como el lince ib\u00e9rico, una especie en extinci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>He llegado a la conclusi\u00f3n de que los a\u00f1os redondos dejan huellas imborrables. Este a\u00f1o 2020 pasar\u00e1 a la historia de las pandemias y se recordar\u00e1 como el a\u00f1o negro de la monarqu\u00eda espa\u00f1ola desde su restauraci\u00f3n en 1975. 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