{"id":2234,"date":"2020-08-01T07:34:01","date_gmt":"2020-08-01T05:34:01","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/?p=2234"},"modified":"2020-08-01T00:34:28","modified_gmt":"2020-07-31T22:34:28","slug":"la-fuga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/2020\/08\/01\/la-fuga\/","title":{"rendered":"La fuga"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>Cuando un reino se mira asolado, ya por su miseria, o ya por las guerras, no por eso sus habitantes se proh\u00edben mutuamente las comunicaciones, al contrario, se buscan creyendo hallar consuelo&#8230; Pero cuando una enfermedad epid\u00e9mica ataca a un pueblo llen\u00e1ndole de terror, sus mismos habitantes se olvidan unos de otros, no haciendo caso el esposo de su compa\u00f1era, ni los hijos de sus padres, sino que creen hallar el remedio en la fuga.<\/em> <\/strong><\/p>\n<p><strong>Esto escribi\u00f3 en 1834, el doctor Gonz\u00e1lez S\u00e1mano en una de las oleadas de c\u00f3lera que asol\u00f3 Espa\u00f1a a lo largo del siglo XIX. Casi dos siglos despu\u00e9s, constatamos que en esta pandemia estamos de nuevo en fuga, huimos de nuestra propia responsabilidad como entonces, los que pod\u00edan, hu\u00edan de los focos epidemiados. <\/strong><\/p>\n<p><strong>El m\u00e9dico Fernando de la Calle, del Hospital La Paz-Carlos III (Madrid), tras exceder su jornada de trabajo para atender a pacientes con Covid19, tuite\u00f3: &#8220;saludos a los del botell\u00f3n, a los del ansia viva por el copazo arrejuntado y el terracismo pegadito, a los de la mascarilla acalora y a los de me besuqueo-achucho-comparto botellas a morro con mi gente&#8221;. Cont\u00f3 c\u00f3mo un joven con fiebre y s\u00edntomas Covid se present\u00f3 a trabajar sin avisar. A \u00e9l no le pas\u00f3 nada pero un compa\u00f1ero acab\u00f3 ingresado grave. Hago lo que me da la gana porque, como se dice en la Ribera, &#8220;qu\u00e9 chorra m\u00e1s da&#8221;. El s\u00e1lvese quien pueda se impone como norma de conducta.<\/strong><\/p>\n<p><strong>En Madrid, la Comunidad ha tenido que hacerse cargo del entierro de 59 fallecidos en residencias y hospitales a los que nadie ha reclamado. Hasta los perros son mejor tratados. No solo murieron en soledad sino que nadie se interes\u00f3 por saber si estaban vivos. Nos quejamos de que no aguantamos la mascarilla, del aburrimiento en casa, de lo que hacen el vecino, el pol\u00edtico, los j\u00f3venes y los sin techo, pero nunca de nuestra propia irresponsabilidad. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Las comunidades aut\u00f3nomas compiten en una carrera absurda de aparentar que una lo hace mejor que la otra, como si el virus conociera nuestra organizaci\u00f3n territorial. Los pol\u00edticos clamaron por la tardanza en confinarnos, despu\u00e9s por lo innecesario de ampliar el estado de alarma y ahora muchos lo a\u00f1oran. Ninguno reconoce errores propios. Quienes peor enfrentaron la pandemia, tras negarla, como Boris Johnson, se\u00f1alan a otros con el dedo para ocultar sus propias miserias. Otros, l\u00e9ase Trump, tratan de acaparar las futuras vacunas como el t\u00edo Gilito su dinero&#8230; La lista de comportamientos censurables que influyen en la salud y el empleo ajenos no para de crecer. Hay gente maravillosa pero las miserias afloran con m\u00e1s intensidad en tiempos de desgracia. Nuestra sociedad se deshumaniza ante el miedo.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Creo que no procedemos del homo sapiens sino del homo imb\u00e9cil. Nos podremos fugar de nuestra responsabilidad pero no de sus consecuencias.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando un reino se mira asolado, ya por su miseria, o ya por las guerras, no por eso sus habitantes se proh\u00edben mutuamente las comunicaciones, al contrario, se buscan creyendo hallar consuelo&#8230; Pero cuando una enfermedad epid\u00e9mica ataca a un pueblo llen\u00e1ndole de terror, sus mismos habitantes se olvidan unos de otros, no haciendo caso [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":20166,"featured_media":2236,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[1798,210,1894,1896,1897,1893,977,1895],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2234"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20166"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2234"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2234\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2235,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2234\/revisions\/2235"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2236"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2234"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2234"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2234"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}