{"id":2483,"date":"2021-07-10T07:00:31","date_gmt":"2021-07-10T05:00:31","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/?p=2483"},"modified":"2021-07-09T20:47:23","modified_gmt":"2021-07-09T18:47:23","slug":"vivir-odiando","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/2021\/07\/10\/vivir-odiando\/","title":{"rendered":"Vivir odiando"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00a1Tanto cuesta aceptar que siendo iguales, todos somos diferentes! Quienes se empe\u00f1an en negarlo deben vivir en constante fastidio. Algunos se empe\u00f1an en uniformarnos conforme a su propia moral. Apelan a la tradici\u00f3n y a la costumbre para definir lo normal de lo anormal, lo tolerable de lo intolerable, negando la diversidad humana intr\u00ednseca a nuestra naturaleza. Cada persona vive, ama, piensa, disfruta o se conduele a su manera. Ni la muerte que nos iguala la aceptamos de igual modo. Me pregunto qu\u00e9 hacemos queriendo que los dem\u00e1s se nos parezcan. Eso lleva, como cantaba Brassens, a mirar mal a todo el que vive fuera del reba\u00f1o. De enaltecerlo, en oposici\u00f3n al diferente, nace la intolerancia, crece el dogmatismo y florece el odio.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Pero el odio se inculca y el uso de la violencia como recurso disuasorio, tambi\u00e9n. Negando derechos a las minor\u00edas, normalizando la violencia, tolerando o jaleando las agresiones verbales o f\u00edsicas, tirando a la basura el respeto a los dem\u00e1s se puede terminar dando patadas a un maric\u00f3n de mierda porque en realidad se niega la libertad. As\u00ed pierden algunos su propia dignidad. No hay c\u00f3lera moment\u00e1nea que pueda eximir a nadie ni atenuar los delitos de estos salvajes que ponen al otro en la diana. A ser violento, como a leer, tambi\u00e9n se aprende. Cuando el grupo humano aplaude al que ejerce la violencia no nace una banda de amigos sino una jaur\u00eda humana.<\/strong><\/p>\n<p><strong>El asesinato de Samuel Luiz a manos de unos intolerantes, la forma en que fue linchado a golpes hasta morir es de una crueldad obscena y criminal. Detr\u00e1s del primer energ\u00fameno que apalea a Samuel aparece el grupo protegiendo su comportamiento. Para animar a la bestia sus amigos contribuyen a matarlo propinando patadas de odio a la v\u00edctima indefensa. Las jaur\u00edas act\u00faan salvajemente. Recuerden aquel 7 de julio de 2016, cuando otra manada viol\u00f3 grupalmente a una joven de 18 a\u00f1os en Pamplona. O como el 6 de abril de este a\u00f1o, en Logro\u00f1o, Isam Haddour, que solo ten\u00eda 34 a\u00f1os y una bicicleta para ir a trabajar, fue asesinado como Samuel, de forma igualmente brutal, por causas que intuimos pero que nunca sabremos. De Isam, tres meses despu\u00e9s de su asesinato, ya nadie salvo su familia se acuerda. Mientras los muertos se entierran, sus familiares y las v\u00edctimas que sobreviven afrontan como pueden la violencia del recuerdo. Los dem\u00e1s lavamos nuestra conciencia olvidando.<\/strong><\/p>\n<p><strong>El odio y la maldad unidos crecen m\u00e1s r\u00e1pido que el respeto a la dignidad y la libertad de todos, sean como sean, amen a quien amen o vengan de donde vengan. Repudiemos a quienes con su dedo irresponsable se\u00f1alan al diferente desde una ira irracional y, en este caso, hom\u00f3foba. La diversidad es tan enriquecedora socialmente que debiera ser suficiente para avergonzar a quienes pretenden limitar la libertad del otro.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1Tanto cuesta aceptar que siendo iguales, todos somos diferentes! Quienes se empe\u00f1an en negarlo deben vivir en constante fastidio. 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