{"id":2497,"date":"2021-07-31T06:55:37","date_gmt":"2021-07-31T04:55:37","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/?p=2497"},"modified":"2021-07-30T22:15:16","modified_gmt":"2021-07-30T20:15:16","slug":"ciegos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/2021\/07\/31\/ciegos\/","title":{"rendered":"Ciegos"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Quienes apostaron en su d\u00eda por la crispaci\u00f3n y el enfrentamiento como instrumento pol\u00edtico enardeciendo los impulsos emocionales del ciudadano hay que reconocer que van cosechando \u00e9xitos aunque el resultado sea nocivo para la convivencia y el entendimiento.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 El ministro del Interior ha hecho p\u00fablico un informe de las fuerzas y cuerpos de seguridad que advierte del incremento del 9,3% de los delitos de odio en el primer semestre del a\u00f1o respecto al mismo periodo de 2019, ya que en el 2020 el confinamiento trastoca los datos. La mayor parte de estos delitos registrados fueron por racismo, ideolog\u00eda y orientaci\u00f3n sexual. Este crecimiento objetivo no deja de resultar estremecedor y m\u00e1s si, como a\u00f1ade el informe, el 89% de las v\u00edctimas no los denuncia. La realidad es que el miedo, la incomprensi\u00f3n, la angustia por la humillaci\u00f3n recibida e incluso el temor a ser avergonzado de nuevo en p\u00fablico frenan a muchas de las v\u00edctimas de la intolerancia.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Este camino de odio solo provoca dolor a los que el dedo de la intransigencia se\u00f1ala como diferentes. Si desde \u00e1mbitos pol\u00edticos se enarbolan la homofobia, la xenofobia y la condena ideol\u00f3gica del contrario como banderas, el coctel resulta explosivo. Porque los agresores, de palabra o de hecho, no solo ridiculizan al homosexual, al negro o al que piensa distinto sino que aspiran a una sociedad en la que ellos no existan, en la que se les obligue esconderse, en la que se reprima su sexualidad o se conformen con ser el felpudo de una sociedad que los excluye.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 D\u00e9cadas despu\u00e9s de haber conseguido una sociedad avanzada en derechos civiles y sociales, el fantasma de la intolerancia recorre de nuevo el mundo. En Europa nuestros derechos estaban protegidos pero hay algunos l\u00edderes que pretenden ponerlos en riesgo.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 En Polonia, un tercio de sus municipios se declaran libres de homosexualidad. Estas vergonzosas iniciativas, amparadas por el propio presidente Andrzej Duda, del partido ultraderechista Ley y Justicia, son tan peligrosas como las leyes contra la igualdad alentadas por el presidente de Hungr\u00eda Viktor Orb\u00e1n. En Espa\u00f1a, no debemos olvidar el reciente asesinato de Samuel Luiz o los insultos y palizas a otras v\u00edctimas. No podemos volver a las catacumbas del franquismo. Hay quien a\u00f1ora los tiempos en los que se humillaba, escond\u00eda y deten\u00eda a homosexuales y comunistas, protestantes y socialistas o librepensadores y sindicalistas. El espacio europeo debe quedar libre de odio evitando confraternizar con quienes quieren imponer a la fuerza su moral, sus creencias y su ideolog\u00eda. En Espa\u00f1a se ha sufrido demasiado como para ignorar que la consecuencia del odio siempre es el dolor y que la \u00fanica cura posible es el respeto a la libertad ajena. Los datos avisan de que la luz roja est\u00e1 encendida, solo los ciegos no quieren verla.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Quienes apostaron en su d\u00eda por la crispaci\u00f3n y el enfrentamiento como instrumento pol\u00edtico enardeciendo los impulsos emocionales del ciudadano hay que reconocer que van cosechando \u00e9xitos aunque el resultado sea nocivo para la convivencia y el entendimiento. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 El ministro del Interior ha hecho p\u00fablico un informe [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":28,"featured_media":2499,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[186,447,1265,2114,2130,1955,2129,976,1163],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2497"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/28"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2497"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2497\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2501,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2497\/revisions\/2501"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2499"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2497"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2497"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2497"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}