{"id":2636,"date":"2022-01-29T05:52:06","date_gmt":"2022-01-29T03:52:06","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/?p=2636"},"modified":"2022-01-28T21:52:27","modified_gmt":"2022-01-28T19:52:27","slug":"la-espana-desconectada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/2022\/01\/29\/la-espana-desconectada\/","title":{"rendered":"La Espa\u00f1a desconectada"},"content":{"rendered":"<p><strong>Apoyado en su bast\u00f3n, un anciano sale de una entidad bancaria titubeante y con su cartilla de ahorros en la mano se dirige al cajero autom\u00e1tico asustado. Le ha costado lo suyo llegar hasta all\u00ed y es que cada d\u00eda anda m\u00e1s torpe. Ha hecho fila con paciencia, sosteni\u00e9ndose en su bast\u00f3n. No entiende nada, lleva la tristeza dibujada en la cara. Solo quiere un poco de su dinero. Desde que prejubilaron a Manolo, que le atend\u00eda y le ayudaba con los tr\u00e1mites, ir al banco es una pesadilla. Mira a ese aparato del demonio sin saber ni como meter la cartilla. Como est\u00e1 en la calle, el sol difumina la pantalla. No sabe qu\u00e9 hacer. A un chico que pasa le pide que le ayude, aunque duda porque no lo conoce y es consciente del riesgo que corre pero qu\u00e9 va a hacer. Se siente solo ante ese aparato infame y se pregunta c\u00f3mo es posible que le pase algo as\u00ed a \u00e9l que lleva m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os con su dinero en ese banco. Los que est\u00e1n en la fila piensan lo mismo, que no hay derecho a tratar as\u00ed a la gente. Lo miran con una cierta ternura, atentos, como protegi\u00e9ndole solidariamente conscientes de que pueden robarle. Se conmueven y se quedan helados en la larga fila. El anciano, al fin se va y todos lo contemplan.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Estas cosas pasan a diario en las ciudades, en los pueblos peque\u00f1os hace tiempo que no sucede. All\u00ed ya no quedan ni bancos ni cajeros, solo quedan recuerdos, la huella que dejaron en las paredes de las plazas de los pueblos de la Espa\u00f1a vac\u00eda. A estos vac\u00edos hay que unir lo que llaman ahora la brecha digital que no es sino la deshumanizaci\u00f3n del trato en el banco y en muchas administraciones. Pedir cita en el centro de salud es otra odisea para los mayores: diga su nombre, pulse uno, pulse dos, pulse tres\u2026 cuelgan. Escuchar a la m\u00e1quina parlante los pone nerviosos, no se encuentran bien y solo quieren a alguien que escuche qu\u00e9 les pasa y qu\u00e9 necesitan. Antes las gestiones las hac\u00edan ellos, hoy esperan a que un hijo o un nieto les consigan la cita. Se sienten desamparados.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A esto lo llaman la brecha digital pero m\u00e1s que una brecha es un boquete de desprecio. As\u00ed que a la Espa\u00f1a vac\u00eda se a\u00f1ade ahora la Espa\u00f1a sin conexi\u00f3n, esta \u00a0Espa\u00f1a real y desconectada empieza a rebelarse. Carlos San Juan, m\u00e9dico jubilado de 78 a\u00f1os, inici\u00f3 una petici\u00f3n en la plataforma <em>change.org<\/em> en la que reclama una atenci\u00f3n humana para los mayores y ya supera las 420.000 firmas, hay que unirse a esta iniciativa. No puede ser que algunas gestiones solo puedan hacerse por internet. Hay que reclamar atenci\u00f3n presencial y humana a los bancos, a los que hemos rescatado con nuestros impuestos, y a las administraciones. Debemos exigir humanidad y respeto a las capacidades distintas. El abismo de la brecha digital consiste en mirar con arrogancia a esa Espa\u00f1a desconectada a la que hemos borrado del mapa.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Apoyado en su bast\u00f3n, un anciano sale de una entidad bancaria titubeante y con su cartilla de ahorros en la mano se dirige al cajero autom\u00e1tico asustado. Le ha costado lo suyo llegar hasta all\u00ed y es que cada d\u00eda anda m\u00e1s torpe. Ha hecho fila con paciencia, sosteni\u00e9ndose en su bast\u00f3n. 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