{"id":2780,"date":"2022-07-23T06:00:06","date_gmt":"2022-07-23T04:00:06","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/?p=2780"},"modified":"2022-07-22T08:35:28","modified_gmt":"2022-07-22T06:35:28","slug":"hasta-la-vista-baby","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/2022\/07\/23\/hasta-la-vista-baby\/","title":{"rendered":"Hasta la vista, baby"},"content":{"rendered":"<p><strong>Con una sonrisa de oreja a oreja, Boris Johnson ha espetado a sus se\u00f1or\u00edas del parlamento brit\u00e1nico: &#8220;-Hasta la vista, baby&#8221;. Su ocurrencia suena a maldici\u00f3n o a \u201cbuitres, ah\u00ed os qued\u00e1is con el marr\u00f3n\u201d. Mi deplorable opini\u00f3n sobre el primer ministro de Reino Unido no me impide reconocer lo ins\u00f3lito de su ingenio dial\u00e9ctico. Ha puesto la guinda en la tarta por la que pelean sus propios ministros. Y es que el poder atrae como un panal de miel y repele con igual fuerza cuando se pierde. Los diputados le han re\u00eddo la gracia pero no dudo de que algunos lo hayan maldecido por dejarlos al borde del abismo.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Esta iron\u00eda maliciosa de Johnson da la medida del personaje. Desvela el temperamento de alguien que nunca ha dudado en utilizar la mentira en su beneficio ni en ejercer la presidencia despreciando leyes y normas. Parec\u00eda el buf\u00f3n de la Corte y, sin embargo, mir\u00e1ndose en el espejo de Donald Trump consigui\u00f3 para los conservadores la mayor victoria desde los tiempos de Margaret Thatcher. Los votantes, seducidos por promesas imposibles, auparon a un \u00eddolo con pies de barro. Ahora que hasta los m\u00e1s forofos han comprobado su inconsistencia, lo han echado porque \u00e9l no se hubiera ido. Dos a\u00f1os ha sobrevivido a s\u00ed mismo. Los columnistas lo echaremos en falta, se va el protagonista de episodios inimaginables en un primer ministro, nos deja hu\u00e9rfanos de excentricidades con las que re\u00edr o sonre\u00edr de pena o de rabia.<\/strong><\/p>\n<p><strong>En los ardores del verano, en una Europa inflamada en incendios reales y pol\u00edticos me planteo la risa como b\u00e1lsamo. Pienso en la sonrisa como terapia de grupo en una Espa\u00f1a tensa y tensada por la bronca permanente. Reivindico la risa como recurso dial\u00e9ctico y tengo la sensaci\u00f3n de que algunos discursos pol\u00edticos se escriben por personajes que cuestionan los beneficios de la iron\u00eda y de la risa, desde el desprecio y la ofensa a los otros. Son como ese monje espa\u00f1ol, Jorge de Burgos, de la novela de Umberto Eco, <em>El nombre de la rosa,<\/em> que envenenaba a quienes, con ansia de saber, osaban leer uno de los libros de la <em>Po\u00e9tica<\/em> de Arist\u00f3teles que trataba de la risa. El viejo monje ciego sosten\u00eda que \u201cla risa mata el miedo\u201d y, por tanto, la fe: \u201csin miedo al diablo ya no hay necesidad de Dios\u201d. El miedo de los tories a perder el poder hizo de Boris Johnson un dios y durante un tiempo nadie le ridiculizaba los excesos. Tambi\u00e9n en Espa\u00f1a hay muchos que se creen dioses y temen que no creamos en ellos, por eso nos asustan pintando futuros negros, salvo si gobiernan ellos. As\u00ed que, cada d\u00eda, anuncian un apocalipsis nuevo. El miedo borra sonrisas y esperanzas. No es un alivio que las fantas\u00edas de Johnson dieran tanta risa como miedo. El l\u00edder del <em>brexit<\/em> que ment\u00eda todo el tiempo, se ha ido igual que vino, burl\u00e1ndose de todos. Hasta la vista, baby. Sonr\u00edan, que es mejor.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con una sonrisa de oreja a oreja, Boris Johnson ha espetado a sus se\u00f1or\u00edas del parlamento brit\u00e1nico: &#8220;-Hasta la vista, baby&#8221;. Su ocurrencia suena a maldici\u00f3n o a \u201cbuitres, ah\u00ed os qued\u00e1is con el marr\u00f3n\u201d. Mi deplorable opini\u00f3n sobre el primer ministro de Reino Unido no me impide reconocer lo ins\u00f3lito de su ingenio dial\u00e9ctico. 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