{"id":2985,"date":"2023-04-01T06:00:13","date_gmt":"2023-04-01T04:00:13","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/?p=2985"},"modified":"2023-03-31T19:54:26","modified_gmt":"2023-03-31T17:54:26","slug":"dibujar-es-delito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/2023\/04\/01\/dibujar-es-delito\/","title":{"rendered":"Dibujar es delito"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00bfC\u00f3mo consiguen los ni\u00f1os ir directos al coraz\u00f3n de las cosas?, se pregunta Zofia, en la novela <em>El bosque<\/em> (Nell Leyshon), tras unas palabras de su hijo Pawel. Eso he pensado viendo el dibujo de una ni\u00f1a rusa sobre la guerra en Ucrania. Masha, de 13 a\u00f1os, dibuj\u00f3 bajo un sol reluciente bombas a punto de impactar contra una madre y su hija junto a la bandera ucraniana con el lema \u201cGloria a Ucrania\u201d. En la bandera rusa se le\u00eda: \u201cNo a la guerra\u201d. La ni\u00f1a ense\u00f1\u00f3 en la escuela el dibujo patri\u00f3tico que les hab\u00edan pedido. Su dedo se\u00f1al\u00f3 la esencia de una guerra negada por las autoridades y as\u00ed comenz\u00f3 su tragedia. La maestra avis\u00f3 veloz a la directora del centro y \u00e9sta a la polic\u00eda. En un pa\u00eds democr\u00e1tico el dibujo hubiera ganado el premio pero en los reg\u00edmenes totalitarios, los buenos ciudadanos acusan inmediatamente a las autoridades de que alguien puede estar poniendo en riesgo a las fuerzas armadas y al estado con armas tan peligrosas como unos lapiceros de colores y la inocencia de su noble coraz\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p><strong>As\u00ed que en la Rusia de Putin la maquinaria delatora, al m\u00e1s puro estilo sovi\u00e9tico, se puso en marcha de inmediato. Est\u00e1 prohibido criticar al ej\u00e9rcito, no hay guerra en Ucrania, quien diga lo contrario es un enemigo de Rusia. Los muertos, que tampoco existen, desmienten a las autoridades cuando llegan pero manifestar el duelo est\u00e1 prohibido. Es imposible no recordar los siniestros s\u00f3tanos de la Lubianka de los tiempos de Beria. Los sentimientos no importan, qu\u00e9 es el amor entre padre e hija comparado con la grandeza de la patria poderosa y excluyente. La polic\u00eda los interrog\u00f3. Masha Moskaliov fue ingresada en un centro de menores y se amenaz\u00f3 al padre con quitarle la custodia. A Alexei Moskaliov, en un juicio rel\u00e1mpago, lo han condenado a dos a\u00f1os de c\u00e1rcel, tras investigar su vida entera. Su hija le ha escrito una carta: \u201cPap\u00e1, t\u00fa eres mi h\u00e9roe\u201d. Alexei ha huido, \u00bfles extra\u00f1a? Los c\u00f3mplices bielorrusos de Putin ya lo han detenido.<\/strong><\/p>\n<p><strong>El poder sin contrapesos, ni l\u00edmites, ni sentimientos absolutiza el estado y emerge el terror. Tenemos suerte de vivir en esta Europa democr\u00e1tica aunque nos decepcionen nuestros gobiernos. Que el dibujo de una ni\u00f1a lleve a su padre a la c\u00e1rcel es inaudito pero es s\u00f3lo un ejemplo de lo que all\u00ed ocurre, una prueba de que la maldad del estado existe y se renueva c\u00edclicamente. Las vidas de padre e hija estar\u00e1n marcadas para siempre, el amor los hace vulnerables y el aparato represor de Putin, copiado de la KGB, lo sabe. Ahora lo \u00fanico cierto es la crueldad de un presente que condicionar\u00e1 el futuro. Anna Ajm\u00e1tova, v\u00edctima del stalinismo, escribi\u00f3: \u00abTanto que hacer el d\u00eda de hoy:\/matar la memoria, asesinar el dolor,\/convertir el coraz\u00f3n en roca\/y todav\u00eda disponerse a vivir de nuevo\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p><strong>El dibujo de Masha reivindica la vida, hay esperanza.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfC\u00f3mo consiguen los ni\u00f1os ir directos al coraz\u00f3n de las cosas?, se pregunta Zofia, en la novela El bosque (Nell Leyshon), tras unas palabras de su hijo Pawel. Eso he pensado viendo el dibujo de una ni\u00f1a rusa sobre la guerra en Ucrania. 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