{"id":3220,"date":"2024-02-24T05:38:41","date_gmt":"2024-02-24T03:38:41","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/?p=3220"},"modified":"2024-02-23T22:39:54","modified_gmt":"2024-02-23T20:39:54","slug":"pinochos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/2024\/02\/24\/pinochos\/","title":{"rendered":"Pinochos"},"content":{"rendered":"<p><strong>Cuando tenemos miedo buscamos la calidez de otra mano tratando de hallar consuelo ante lo que nos atemoriza. De cuanto nos asusta nada nos estremece tanto como la idea de la muerte. La certeza de que llegar\u00e1 no nos produce alivio sino inquietud ante el desconocido momento del desenlace. Intuyo, quiz\u00e1 equivocadamente, que es posible, s\u00f3lo posible, que el anciano tenga con la muerte una relaci\u00f3n m\u00e1s serena aunque no menos temerosa. La vejez no s\u00f3lo presiente la muerte sino que la recuerda, la ha visto en otros. Tambi\u00e9n saben los mayores que la angustia de la propia extinci\u00f3n se acrecienta en la soledad.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Por eso no me quito de la cabeza las insoportables palabras de la presidenta madrile\u00f1a, Isabel D\u00edaz Ayuso, sobre la muerte generalizada de ancianos en las residencias de Madrid. \u00ab-No se salvaban en ning\u00fan sitio\u00bb, ha afirmado con la rotundidad altanera que la caracteriza. Seg\u00fan su sabidur\u00eda, iban a morir igual. No hay duda, todos moriremos, pero quiz\u00e1 no lo hubieran hecho si el \u00abProtocolo de la verg\u00fcenza\u00bb, autorizado por su gobierno, no hubiera seleccionado a unos, los que ten\u00edan seguro, sobre los que no lo ten\u00edan para ser llevados al hospital. En los hospitales tambi\u00e9n se muere pero queremos que los equipen no que los cierren. En ellos muchos ancianos se salvan hoy y se salvaron entonces.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Durante la pandemia hubo mucho sufrimiento y un des\u00e1nimo general ante una nueva peste que nos record\u00f3 nuestra propia fragilidad ante una naturaleza a la que ignoramos y esquilmamos. Fue un tiempo de tragedia y hubo que superar la adversidad, como siempre en la historia de la humanidad, con dolor y con muerte. En todo el mundo se improvis\u00f3 para superar la pandemia. No pasa nada por reconocer y analizar errores para no repetirlos. Es lo m\u00e1s eficaz ante la evidencia de que miles de ancianos, en una sociedad que ha impulsado el derecho a una muerte digna, fallecieron en el abandono m\u00e1s flagrante. Ni tuvieron una mano en la que sujetar su miedo ni cuidados paliativos que aliviasen su dolorosa agon\u00eda.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Las palabras de Ayuso me trajeron recuerdos de ese tiempo en el que los mayores nos contaban viejas historias. Las escuchaba con ojos quietos porque algunas me asustaban. Aquel relato de un hombre terrible conclu\u00eda con lo peor de lo peor que, seg\u00fan la abuela, pod\u00eda pasarle a un ser humano: \u00ab-Y, al final, muri\u00f3 solo, como un perro\u00bb. No hab\u00eda mayor desgracia que morir abandonado y sin cari\u00f1o.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Por eso las palabras de Ayuso y la forma en que fueron dichas suenan tan descarnadas que aterran. Hieren m\u00e1s porque la soberbia nunca fue compasiva. Creo que un poco de humildad humanizar\u00eda m\u00e1s a esta clase pol\u00edtica actual que s\u00f3lo sobresale en el fango. Se est\u00e1 llegando a unos extremos que asquea y repugna comprobar la falta de humanidad de tantos Pinochos que juran preocuparse por nosotros.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando tenemos miedo buscamos la calidez de otra mano tratando de hallar consuelo ante lo que nos atemoriza. 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