{"id":3408,"date":"2024-11-15T23:46:13","date_gmt":"2024-11-15T21:46:13","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/?p=3408"},"modified":"2024-11-15T23:46:14","modified_gmt":"2024-11-15T21:46:14","slug":"colapsados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/2024\/11\/15\/colapsados\/","title":{"rendered":"Colapsados"},"content":{"rendered":"\n<p>Un d\u00eda, con Trump lleg\u00f3 la posverdad y desde entonces ambos habitan entre nosotros. Su \u00e9xito fue tan evidente como descorazonador. La posverdad lleg\u00f3 a nosotros como un temporal de gota fr\u00eda, tan amenazante como intenso. Blandiendo la espada de la posverdad Trump irrumpi\u00f3 en pol\u00edtica con formas insultantes y desacomplejadas y sedujo a masas entusiastas para asombro del sentido com\u00fan. Era el mundo pol\u00edtico al rev\u00e9s. Mentir no penalizaba sobre todo si ratificaba el pensamiento de quien lo escuchaba que desde\u00f1aba que la realidad lo desmintiera. Es como cuando ves una pel\u00edcula, adivinas el truco para hacerte llorar, pero t\u00fa lloras y volver\u00e1s a llorar siempre que veas esa pel\u00edcula.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que pronto supimos que eso de la posverdad no era una sofisticada revoluci\u00f3n del pensamiento sino que era un modo falsificado de convencer al p\u00fablico mintiendo con soltura sin reparo ni sonrojo. La posverdad se basa en ganar la fe de la gente alimentando con medias verdades la ceguera que define todo tipo fe. Tan claro fue el \u00e9xito que mientras Trump llegaba a la Casa Blanca, en 2016, el diccionario Oxford la consider\u00f3 la palabra del a\u00f1o. Hasta nuestra Real Academia de la Lengua, tan lenta en incorporar los dichos de la calle, la incluy\u00f3 en el diccionario en 2017. Posverdad: \u201cDistorsi\u00f3n deliberada de una realidad, que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opini\u00f3n p\u00fablica y en actitudes sociales\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El <em>brexit<\/em> brit\u00e1nico y la primera presidencia de Trump fueron el resultado de la posverdad. Si del primero hay una mayor\u00eda de arrepentidos, en EEUU est\u00e1n encantados de volver a hacer presidente al revolucionario del inmenso flequillo. Como todo cambia, tambi\u00e9n la posverdad ha quedado anticuada. Hoy sin complejos ni eufemismos lo que est\u00e1 de moda es la mentira cruda y transparente. Mentir con desparpajo te conecta con los defraudados de la pol\u00edtica y la ineptitud de muchos que la ejercen. Trump ha ganado con rotundidad y, pese al entusiasmo de sus votantes, no llega para hacer grande a Am\u00e9rica como promete. Disfrutar\u00e1 de la adrenalina y la vanidad de su inmenso poder mientras protege sus empresas y la de sus amigos millonarios como Elon Musk. En esta nueva era del bulo y la manipulaci\u00f3n infinita el \u00e9xito acompa\u00f1a a los osados. En Espa\u00f1a, Trump tiene grandes imitadores que est\u00e1n crecidos ante la penosa gesti\u00f3n de la cat\u00e1strofe de Valencia. Y es que la incompetencia demostrada por algunos genera indignaci\u00f3n y amargura. Urge reconectar con quienes sienten que sus pol\u00edticos les est\u00e1n fallando y eso s\u00f3lo se logra aislando la mentira con humildad y eficacia. Tomo prestado del f\u00edsico y profesor de teor\u00eda de los procesos irreversibles, Jorge Wagensberg, este aforismo: \u201cCualquier empresa humana tiene un cupo m\u00e1ximo de mediocres que puede soportar antes de entrar en colapso\u201d.<\/p>\n\n\n\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un d\u00eda, con Trump lleg\u00f3 la posverdad y desde entonces ambos habitan entre nosotros. Su \u00e9xito fue tan evidente como descorazonador. 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