{"id":3531,"date":"2025-05-03T00:27:44","date_gmt":"2025-05-02T22:27:44","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/?p=3531"},"modified":"2025-05-03T00:27:44","modified_gmt":"2025-05-02T22:27:44","slug":"el-cero-y-el-infinito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/2025\/05\/03\/el-cero-y-el-infinito\/","title":{"rendered":"El cero y el infinito"},"content":{"rendered":"<p><strong>Cuando estudiaba matem\u00e1ticas hab\u00eda dos conceptos que me aturullaban con frecuencia, eran el cero y el infinito. En mis devaneos juveniles nunca llegu\u00e9 a discernir si ambos eran en realidad dos malvados intrusos enviados por la Filosof\u00eda, por orden de Atenea, para confundir a las Matem\u00e1ticas o al rev\u00e9s. Conservo, pese a todo, el consuelo de pensar que Hipatia de Alejandr\u00eda, la matem\u00e1tica y fil\u00f3sofa que ilumina con su sabidur\u00eda la antig\u00fcedad, tambi\u00e9n tuvo largos devaneos respecto al redondo 0 y a ese 8 tumbado (\u221e) que representa el infinito. Volv\u00ed a tan lejanas fantas\u00edas cuando tras el apag\u00f3n del lunes le\u00ed que se hab\u00eda producido un cero energ\u00e9tico en toda la pen\u00ednsula.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Aunque el cero no es la nada s\u00ed es innegable que el apag\u00f3n trajo la nada porque, de pronto, nada funcionaba. No se oscureci\u00f3 el cielo pero a partir de las 12:33 todo fue un apocalipsis. Los trenes pararon, los ascensores atraparon a sus usuarios, los ordenadores, las tarjetas de cr\u00e9dito, las vitros, las lavadoras y un casi infinito de aparatos de uso cotidiano se volvieron in\u00fatiles. No hab\u00eda dinero en los bolsillos ni para comprar el pan, no se pod\u00eda contactar con la familia o volver a casa. Sin electricidad no somos nada. Se agotaron las linternas, las pilas o los transistores anal\u00f3gicos. Acostumbrados a mirar la pantalla del m\u00f3vil y a obtener todo en un clic todo parec\u00eda una hecatombe. Volvieron de pronto cosas de un pasado olvidado y algunos comenzaron a conversar con los dem\u00e1s. Tambi\u00e9n irrumpi\u00f3 la solidaridad entre viajeros y lugare\u00f1os de aquellos pueblos en los que los trenes que siempre pasan de largo pararon obligados. Ocurri\u00f3 en Alcanadre donde nerviosos viajeros fueron atendidos por sorprendidos vecinos. Resulta dif\u00edcil de aceptar pero la vida es un riesgo continuo. Ya un bichito min\u00fasculo nos mostr\u00f3 nuestras fragilidades. Todo a nuestro alrededor pende de un hilo: somos muy vulnerables.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Cuando volvi\u00f3 la luz todo volvi\u00f3 por donde sol\u00eda. Buscar culpables en vez de soluciones vuelve a ser el deporte nacional. Los especialistas del bulo no tienen dudas: el perro S\u00e1nchez es el causante del apocalipsis nacional. Una simpleza de quienes defienden que vivimos en el pa\u00eds de Pepe Gotera y Otilio. Olvidan que Espa\u00f1a rearm\u00f3 su sistema el\u00e9ctrico con m\u00e1s rapidez que otros pa\u00edses en parecidas circunstancias. Qu\u00e9 ha pasado y c\u00f3mo mejorar nuestro sistema el\u00e9ctrico nos lo contar\u00e1n los t\u00e9cnicos. Digan lo que digan algunos el nuestro no es un pa\u00eds de mierda y mejor ser\u00eda si los insultos se redujeran a cero y creciera la cordura en la vida p\u00fablica. No s\u00e9 que ganan algunos ridiculizando su pa\u00eds ante los l\u00edderes extranjeros. Mejor nos ir\u00eda desterrando los odios a la nada y procurando transitar unidos y solidarios por esta vida que camina a diario entre la incertidumbre que une el cero con el infinito.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando estudiaba matem\u00e1ticas hab\u00eda dos conceptos que me aturullaban con frecuencia, eran el cero y el infinito. En mis devaneos juveniles nunca llegu\u00e9 a discernir si ambos eran en realidad dos malvados intrusos enviados por la Filosof\u00eda, por orden de Atenea, para confundir a las Matem\u00e1ticas o al rev\u00e9s. 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