{"id":393,"date":"2013-05-18T12:50:02","date_gmt":"2013-05-18T10:50:02","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/?p=393"},"modified":"2013-05-18T12:50:02","modified_gmt":"2013-05-18T10:50:02","slug":"el-otro-rescate","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/2013\/05\/18\/el-otro-rescate\/","title":{"rendered":"El otro rescate"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"\/entrevisillos\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2013\/05\/bangladesh2.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-394\" src=\"\/entrevisillos\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2013\/05\/bangladesh2.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2013\/05\/bangladesh2.jpg 600w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2013\/05\/bangladesh2-300x169.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Todos los avances sociales son fruto del dolor. De sangre, sudor y l\u00e1grimas est\u00e1n siempre te\u00f1idos los derechos conseguidos por los trabajadores en el transcurrir de los siglos. Lo ocurrido en Bangladesh es buena muestra de ello. All\u00ed los trabajadores-esclavos trabajan m\u00e1s de 10 horas diarias por un salario mensual de unos 30 d\u00f3lares, menos de un euro al d\u00eda y lo hacen en unas condiciones de seguridad deplorables. Todos lo sabemos, nos vestimos con su trabajo porque es lo \u00fanico que encontramos a precios asequibles para unos salarios que tambi\u00e9n en Europa se encogen al mismo ritmo que lo hacen nuestros derechos. Han tenido que morir 1.127 trabajadores y heridas 2.438 personas para que las autoridades de Bangladesh, aparentemente democr\u00e1ticas y, con seguridad, corruptas, para permitir que los trabajadores puedan organizarse sindicalmente y prometerles elevar el salario m\u00ednimo. Se reivindican 102 d\u00f3lares, aunque pasada la tormenta medi\u00e1tica ya veremos en cu\u00e1nto se quedan. Este pa\u00eds absorbe incluso deslocalizaciones de f\u00e1bricas antes radicadas en China, es decir, cuanto m\u00e1s barato se produce m\u00e1s atractivos tiene la inversi\u00f3n\/especulaci\u00f3n extranjera.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sorprende tambi\u00e9n que las grandes marcas mundiales del textil que pueblan nuestros centros comerciales se hayan apresurado a firmar un protocolo adhiri\u00e9ndose a la mejora de las condiciones de trabajo y salariales de los trabajadores-esclavos, hasta hoy ignorados porque est\u00e1n muy ocupados disfrutando, como el avaro del cuento, de la voluminosa cuenta de resultados de sus boyantes negocios. Pero no se enga\u00f1en, no lo han hecho por los trabajadores sino por miedo a que los europeos que compramos en sus tiendas nos enfademos y por solidaridad decidamos no gastarnos la pasta en sus tiendas.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es la historia que se repite. Si estos trabajadores consiguieran elevar su nivel de vida y avanzar en sus derechos laborales esos inversores que nos visten, calzan y alimentan saldr\u00edan huyendo a otros para\u00edsos de la explotaci\u00f3n humana. Aqu\u00ed, en esta Espa\u00f1a que se desangra porque est\u00e1 destruyendo a la velocidad de la luz todo su tejido productivo, comenz\u00f3 el proceso de deslocalizaci\u00f3n industrial hace a\u00f1os. Nuestra industria textil, conservera, de calzado, etc. se fue yendo poco a poco hacia Oriente, Sudam\u00e9rica, norte de \u00c1frica u otros lugares en los que la explotaci\u00f3n laboral encontraba menos trabas porque no hab\u00eda regulaci\u00f3n ni protecci\u00f3n social y si la hab\u00eda con un soborno se vulneraba. Esta es la turbulenta rueda que mueve el mundo desde el inicio de los tiempos y no nos hagamos ilusiones el capital, como el mal, no descansa nunca, jam\u00e1s descuida la protecci\u00f3n de sus intereses.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hace no muchos a\u00f1os cuando escuch\u00e1bamos la palabra \u201creformas\u201d, todos cre\u00edamos que los cambios tra\u00edan avances y mejoras y, aunque con sacrificios, el resultado siempre supuso un paso hacia adelante en las conquistas sociales. Hoy es el d\u00eda en el que cada vez que escuchamos a un dirigente europeo o espa\u00f1ol anunciar que se debe profundizar en las reformas emprendidas, todos entendemos, sin necesidad de traductor, que ese cambio va a convertirse en un nuevo retroceso en derechos, libertades y servicios. Ahora reformar, significa recortar y el cambio es hacia atr\u00e1s. Por eso reflexionemos sobre lo ocurrido en Bangladesh, no s\u00f3lo porque ese tipo de esclavitud laboral es intolerable sino porque a este paso podemos acabar como ellos. En la situaci\u00f3n actual la gente se ve obligada a aceptar cualquier forma de trabajo para sobrevivir y ese mal come la dignidad de la persona. Est\u00e1n convirtiendo Espa\u00f1a en un pa\u00eds cada d\u00eda m\u00e1s desigual socialmente y en el que s\u00f3lo crece el paro y la pobreza mientras extinguen, sin escr\u00fapulo alguno, la red que nos proteg\u00eda como ciudadanos libres e iguales. Si no luchamos por poner coto a tanto desm\u00e1n estaremos moralmente desahuciados, por ello estamos obligados a organizar nuestro propio rescate.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Todos los avances sociales son fruto del dolor. De sangre, sudor y l\u00e1grimas est\u00e1n siempre te\u00f1idos los derechos conseguidos por los trabajadores en el transcurrir de los siglos. Lo ocurrido en Bangladesh es buena muestra de ello. 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