{"id":909,"date":"2016-06-04T08:59:44","date_gmt":"2016-06-04T06:59:44","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/?p=909"},"modified":"2016-06-04T08:59:44","modified_gmt":"2016-06-04T06:59:44","slug":"el-palo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/2016\/06\/04\/el-palo\/","title":{"rendered":"El palo"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"\/entrevisillos\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2016\/06\/juanfra.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-large wp-image-910\" src=\"\/entrevisillos\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2016\/06\/juanfra.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"575\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2016\/06\/juanfra.jpg 1170w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2016\/06\/juanfra-300x169.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2016\/06\/juanfra-768x432.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/25\/2016\/06\/juanfra-1024x576.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a>Puso toda el alma en aquel penalti, era el cuarto de los cinco que les hab\u00eda regalado la pr\u00f3rroga tras el sudado empate, pero la pelota se estrell\u00f3 contra el palo. Un suspiro hondo recorri\u00f3 las gradas, los sentimientos explotaron como una traca de fuegos artificiales y Juanfra llor\u00f3 el desconsuelo de la mala suerte. El maldito palo es ya el inolvidable protagonista de la historia de la Champions de 2016, inm\u00f3vil, inerte, ajeno a la agitaci\u00f3n que invad\u00eda el estadio San Siro y desconocedor de su importante misi\u00f3n en ese juego de titanes en el que s\u00f3lo uno consigue los laureles del vencedor. Estas cosas son las que dan vida a la competici\u00f3n, siempre hay un derrotado y solo un ganador.<\/strong><\/p>\n<p><strong>En el minuto uno del partido hay veintid\u00f3s \u00eddolos y dos campeones potenciales, cuando suena el silbato final, s\u00f3lo quedan once y uno, mientras entre los sue\u00f1os rotos la mala y la buena suerte compiten eternamente. \u00a1Qu\u00e9 momentazo! Los ojos at\u00f3nitos de los atl\u00e9ticos no pod\u00edan creer lo que estaban viendo. Apuesto a que muchos se hubieran dado cabezazos contra el pu\u00f1etero palo si as\u00ed hubieran salvado a su equipo, no hay chich\u00f3n que no se alivie con un triunfo, pero el f\u00fatbol es as\u00ed. Al tiempo que el palo se dol\u00eda del balonazo y las l\u00e1grimas rodaban por las mejillas de los aficionados del Atl\u00e9tico de Madrid, los madridistas tambi\u00e9n lloraban por el estallido de su inmensa alegr\u00eda. Once copas de la Champions son muchos copas y muchos motivos para el festejo entre la legi\u00f3n de seguidores del Real Madrid.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Para la historia el palo, el pu\u00f1etero palo, se ha convertido en el involuntario emisario del destino, en el catalizador de multitudinarias decepciones, en la alegr\u00eda y la amargura, en la victoria y en la derrota que todav\u00eda flotan en el aire de la ciudad de Mil\u00e1n y cuyos ecos apasionan a Espa\u00f1a entera.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Cuentan que en el estado San Siro ocuparon sus asientos m\u00e1s de cincuenta mil aficionados de ambos equipos. Est\u00e1 claro que los espa\u00f1oles est\u00e1n entregados al f\u00fatbol con tanta pasi\u00f3n que podemos afirmar que cuando la pelota impelida por el pie de Juanfra decidi\u00f3 el encuentro, medio estadio se vino abajo y otro medio se vino arriba, entre el cielo y el infierno nadaron las aficiones hasta regresar a casa. En Espa\u00f1a parece que casi todo se parte en mitades, por eso somos tan proclives a que se nos hiele el coraz\u00f3n o se nos rompa el alma.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Los jugadores ganadores han sido recibidos en olor de multitudes, los subcampeones tambi\u00e9n, el afecto de la hinchada no se pierde en la derrota sino que se refuerza colectivamente para alimentar el futuro que siempre es una promesa de esperanza. Todos son h\u00e9roes, trabajadores tan bien pagados, a los que no se les debiera permitir ning\u00fan desliz, ninguna metedura de pata cuando no hay bal\u00f3n, ning\u00fan exceso de chuler\u00eda ni, por supuesto, ning\u00fan fraude ni a las arcas p\u00fablicas ni a la afici\u00f3n. No obstante, la generosidad de los seguidores es muy tolerante con estos dioses modernos que catalizan los sue\u00f1os colectivos de quienes, de regreso a casa, en los aviones o autobuses, ya sean atl\u00e9ticos o madridistas, vuelven a una realidad m\u00e1s dura que la que afrontan sus \u00eddolos. En esta Espa\u00f1a en la que la competitividad se ha mejorado a base de rebajar salarios y precarizar el empleo, en la que se han recortado derechos y servicios p\u00fablicos, en la que impera la corrupci\u00f3n y la ausencia de responsabilidad por los latrocinios y el uso inadecuado de las instituciones p\u00fablicas, llama la atenci\u00f3n la resignaci\u00f3n con la que actuamos.<\/strong><\/p>\n<p><strong>En las puertas de unas nuevas elecciones nos lamentamos, con raz\u00f3n, de los pol\u00edticos que nos han defraudado, pero no he visto tanta pasi\u00f3n en defender nuestra propia meta, nuestros derechos, nuestros servicios&#8230; Hubo m\u00e1s furia y m\u00e1s fuerza en Mil\u00e1n que en esta Espa\u00f1a recortada y empobrecida. Yo s\u00f3lo espero que en la tanda de penaltis en la que estamos nuestra patada no estrelle el bal\u00f3n, nuestro futuro, en el maldito palo<\/strong>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Puso toda el alma en aquel penalti, era el cuarto de los cinco que les hab\u00eda regalado la pr\u00f3rroga tras el sudado empate, pero la pelota se estrell\u00f3 contra el palo. Un suspiro hondo recorri\u00f3 las gradas, los sentimientos explotaron como una traca de fuegos artificiales y Juanfra llor\u00f3 el desconsuelo de la mala suerte. 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