{"id":2110,"date":"2020-08-09T11:59:03","date_gmt":"2020-08-09T09:59:03","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.larioja.com\/ganas-de-vivir\/?p=2110"},"modified":"2020-08-09T12:22:46","modified_gmt":"2020-08-09T10:22:46","slug":"reflexiones-la-alegoria-del-carruaje-jorge-bucay","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/ganas-de-vivir\/2020\/08\/09\/reflexiones-la-alegoria-del-carruaje-jorge-bucay\/","title":{"rendered":"Reflexiones &#8220;La alegor\u00eda del carruaje&#8221; Jorge Bucay"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/48\/2020\/08\/carruaje.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-2111\" src=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/48\/2020\/08\/carruaje-300x212.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"212\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/48\/2020\/08\/carruaje-300x212.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/48\/2020\/08\/carruaje.jpg 750w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un d\u00eda de octubre, una voz familiar en el tel\u00e9fono me dice:<\/p>\n<p>-Sal a la calle que hay un regalo para ti. Entusiasmado, salgo a la vereda y me encuentro con el regalo.<\/p>\n<p>Es un precioso carruaje estacionado justo, justo frente a la puerta de mi casa.<\/p>\n<p>Es de madera de nogal lustrada, tiene herrajes de bronce y l\u00e1mparas de cer\u00e1mica blanca, todo muy fino, muy elegante, muy \u201cchic\u201d. Abro la portezuela de la cabina y subo.<\/p>\n<p>Un gran asiento semicircular forrado en pana bord\u00f3 y unos visillos de encaje blanco le dan un toque de realeza al cub\u00edculo.<\/p>\n<p>Me siento y me doy cuenta que todo est\u00e1 dise\u00f1ado exclusivamente para m\u00ed, est\u00e1 calculado el largo de las piernas, el ancho del asiento, la altura del techo\u2026 todo es muy c\u00f3modo, y no hay lugar para nadie m\u00e1s.<\/p>\n<p>Entonces miro por la ventana y veo \u201cel paisaje\u201d: de un lado el frente de mi casa, del otro el frente de la casa de mi vecino\u2026 y digo: \u201c\u00a1Qu\u00e9 b\u00e1rbaro este regalo! \u201c\u00a1Qu\u00e9 bien, qu\u00e9 lindo\u2026!\u201d<\/p>\n<p>Y me quedo un rato disfrutando de esa sensaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Al rato empiezo a aburrirme; lo que se ve por la ventana es siempre lo mismo.<\/p>\n<p>Me pregunto: \u201c\u00bfCu\u00e1nto tiempo uno puede ver las mismas cosas?\u201d<\/p>\n<p>Y empiezo a convencerme de que el regalo que me hicieron no sirve para nada.<\/p>\n<p>De eso me ando quejando en voz alta cuando pasa mi vecino que me dice, como adivin\u00e1ndome: -\u00bfNo te das cuenta que a este carruaje le falta algo?<\/p>\n<p>Yo pongo cara de qu\u00e9 le falta mientras miro las alfombras y los tapizados.<\/p>\n<p>-Le faltan los caballos \u2013 me dice antes de que llegue a preguntarle.<br \/>\nPor eso veo siempre lo mismo -pienso-, por eso me parece aburrido.<br \/>\n-Cierto \u2013 digo yo.<\/p>\n<p>Entonces voy hasta el corral\u00f3n de la estaci\u00f3n y le ato dos caballos al carruaje.<\/p>\n<p>Me subo otra vez y desde adentro les grito:<\/p>\n<p>-\u00a1\u00a1Eaaaaa!! El paisaje se vuelve maravilloso, extraordinario, cambia permanentemente y eso me sorprende.<\/p>\n<p>Sin embargo, al poco tiempo empiezo a sentir cierta vibraci\u00f3n en el carruaje y a ver el comienzo de una rajadura en uno de los laterales.<\/p>\n<p>Son los caballos que me conducen por caminos terribles; agarran todos los pozos, se suben a las veredas, me llevan por barrios peligrosos.<\/p>\n<p>Me doy cuenta que yo no tengo ning\u00fan control de nada; los caballos me arrastran a donde ellos quieren. Al principio, ese derrotero era muy lindo, pero al final siento que es muy peligroso.<\/p>\n<p>Comienzo a asustarme y a darme cuenta que esto tampoco sirve.<br \/>\nEn ese momento veo a mi vecino que pasa por ah\u00ed cerca, en su auto.<\/p>\n<p>Me grita:-\u00a1Te falta el cochero!<\/p>\n<p>-\u00a1Ah! \u2013 digo yo.<\/p>\n<p>Con gran dificultad y con su ayuda, sofreno los caballos y decido contratar un cochero.<\/p>\n<p>A los pocos d\u00edas asume funciones.<\/p>\n<p>Es un hombre formal y circunspecto con cara de poco humor y mucho conocimiento.<\/p>\n<p>Me parece que ahora s\u00ed estoy preparado para disfrutar verdaderamente del regalo que me hicieron. Me subo, me acomodo, asomo la cabeza y le indico al cochero nuestro destino.<\/p>\n<p>\u00c9l conduce, \u00e9l controla la situaci\u00f3n, \u00e9l decide la velocidad adecuada y elige la mejor ruta.<\/p>\n<p>\u00a1\u00a1 Yo\u2026 Yo disfruto el viaje!!<\/p>\n<p><em><strong>\u201cHemos nacido, salido de nuestra casa y nos hemos encontrado con un regalo: nuestro cuerpo. <\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Al poco de nacer, nuestro cuerpo registr\u00f3 un deseo, una necesidad, un requerimiento instintivo, y se movi\u00f3.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Este carruaje no servir\u00eda para nada si no tuviera caballos; ellos son los deseos, las necesidades, las pulsiones y los afectos.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Todo va bien durante un tiempo, pero en alg\u00fan momento empezamos a darnos cuenta que estos deseos nos llegaban por caminos un poco arriesgados y a veces peligrosos, y entonces tenemos necesidad de frenarlos.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Aqu\u00ed es donde aparece la figura del cochero: nuestra cabeza, nuestro intelecto, nuestra capacidad de pensar racionalmente.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>El cochero sirve para evaluar el camino, la ruta, pero quienes realmente tiran del carruaje son tus caballos.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>No permitas que el cochero los descuide.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Tienen que ser alimentados y protegidos, porque\u2026 \u00bfqu\u00e9 har\u00edas sin los caballos?<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>\u00bfQu\u00e9 ser\u00eda de ti si fueras solamente cuerpo y cerebro?<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Si no tuvieras ning\u00fan deseo, \u00bfc\u00f3mo ser\u00eda la vida?<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Ser\u00eda como la de esa gente que va por el mundo sin contacto con sus emociones, dejando que solamente su cerebro empuje el carruaje.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Obviamente tampoco debes descuidar el carruaje, porque tiene que durar todo el trayecto.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Y esto implicar\u00e1 reparar, cuidar, afinar lo que sea necesario para su mantenimiento.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Si nadie lo cuida, el carruaje se rompe, y si se rompe se acab\u00f3 el viaje\u2026\u201d<\/strong><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/48\/2020\/08\/autocontrol.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-2112\" src=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/48\/2020\/08\/autocontrol-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/48\/2020\/08\/autocontrol-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/48\/2020\/08\/autocontrol-768x576.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/48\/2020\/08\/autocontrol.jpg 800w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ahora te toca reflexionar a ti, \u00bfc\u00f3mo est\u00e1 tu carruaje? \u00bfqui\u00e9n lo controla? \u00bfcuidas de \u00e9l?<\/p>\n<p>\u00bfy tu cochero? Ser\u00eda fant\u00e1stico que hicieras una reflexi\u00f3n profunda &#8230;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>#GanasdeVivir<\/p>\n<p>Psicolog\u00eda y Desarrollo Personal<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Un d\u00eda de octubre, una voz familiar en el tel\u00e9fono me dice: -Sal a la calle que hay un regalo para ti. Entusiasmado, salgo a la vereda y me encuentro con el regalo. Es un precioso carruaje estacionado justo, justo frente a la puerta de mi casa. 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