{"id":216,"date":"2016-01-19T21:16:48","date_gmt":"2016-01-19T20:16:48","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/garcialaso-psicologo-logrono\/?p=216"},"modified":"2020-07-03T11:30:55","modified_gmt":"2020-07-03T09:30:55","slug":"duelo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/garcialaso-psicologo-logrono\/duelo\/","title":{"rendered":"Viviendo y acompa\u00f1ando duelos: 8 puntos que todos hemos de tener en cuenta"},"content":{"rendered":"<p><strong>Siempre que hay un cambio hay un duelo<\/strong>, incluso si es para bien y lo hemos deseado mucho (por ejemplo, <em>nuestra boda<\/em>), ya que supone un re-elaborar y soltar. En realidad, si nos paramos a pensar, <strong>la vida es una continua sucesi\u00f3n de duelos<\/strong>: al aprender a gatear, aunque ganemos independencia, dejamos atr\u00e1s esas vivencias en las que todo nuestro mundo era mam\u00e1\u2026 y as\u00ed vamos encadenando duelo tras duelo en este avanzar que es vivir.<\/p>\n<p>Sin embargo, si no especificamos m\u00e1s, con la <strong>palabra \u201cduelo\u201d<\/strong> nos solemos referir a la muerte de un ser querido y, como mucho, a veces, a un acontecimiento duro que hemos de afrontar como una separaci\u00f3n o las secuelas de un accidente o enfermedad. Y son a estos duelos, en concreto <strong>a los de fallecimiento<\/strong>, a los que van dedicados principalmente los siguientes puntos:<\/p>\n<p><a href=\"\/garcialaso-psicologo-logrono\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2016\/01\/duelo.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-large wp-image-217\" title=\"duelo\" src=\"\/garcialaso-psicologo-logrono\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2016\/01\/duelo.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"213\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2016\/01\/duelo.jpg 1440w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2016\/01\/duelo-300x63.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2016\/01\/duelo-768x160.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2016\/01\/duelo-1024x213.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>1.<\/strong> <strong>Cada proceso de duelo es \u00fanico y singular<\/strong>. Sirve leer, escuchar, el proceso de otras personas pero siempre teniendo en cuenta esta premisa. Por eso ni hay un tiempo establecido, ni fases por las que \u201chay que\u201d pasar, ni n\u00e1. Atentos, por favor, en consecuencia, a todo lo que se nos diga que es \u201cnormal\u201d y \u201cno normal\u201d.<\/p>\n<p><strong>2.<\/strong> Todo duelo <strong>requiere para elaborarlo de mucha energ\u00eda y por eso disponemos de poca para las otras cosas de la vida<\/strong>.<\/p>\n<p>Algunas de las exigencias externas (familia, trabajo) y del entorno pueden ser obligadas por las circunstancias (subrayo la palabra \u201calgunas\u201d). Adem\u00e1s pueden ayudar a mantener una rutina y a estar distra\u00eddos. Sin embargo hay que tener bien presente que no podemos estar en ellas al 100%, ni mucho menos, pues buena parte de nuestros recursos est\u00e1n ocupados en los procesos de cura y cicatrizaci\u00f3n internas (de manera an\u00e1loga a cuando enfermamos, nos operan o sufrimos un accidente).<\/p>\n<p>As\u00ed a lo largo del proceso se van combinando el estar para afuera y el estar para dentro, en diferente grado. Y es muy importante respetarse en ello (el antiguo luto, entre otras cosas, ayudaba a esto, al dar permiso social para estar m\u00e1s para adentro).<\/p>\n<p><strong>3.<\/strong> Aparecen <strong>emociones, pensamientos y sensaciones que pueden parecer incomprensibles<\/strong> (rabia, culpa\u2026 incluso creer ver o sentir a la persona fallecida) y lo mejor que se puede hacer con ellas es <strong>aceptarlas sin juzgarlas<\/strong>, como parte del proceso. Por eso no suele (enfatizo este \u201csuele\u201d, pues cada caso tiene su idiosincrasia) ser aconsejable medicar los duelos.<\/p>\n<p>Pero, por supuesto, este abrirse a \u201clo que uno siente\u201d <strong>se combina siempre con un escapar de ello<\/strong> (con risas, pasatiempos\u2026 e incluso para algunos, con un exceso de trabajo). Y los dos procesos son necesarios (al igual que en fisioterapia se alterna el esfuerzo con el descanso en los ejercicios, y las dos cosas son imprescindibles para la rehabilitaci\u00f3n de la lesi\u00f3n)<\/p>\n<p><strong>4.<\/strong> Hay personas que inicialmente necesitan negar la realidad\u2026 y est\u00e1 bien pues es lo que su psiquismo necesita. Cada cual lleva su proceso, con <strong>pasitos <em>pa\u2019lante<\/em> y pasitos <em>pa\u2019atr\u00e1s<\/em>&#8230; donde etapas aparentemente superadas vuelven a resurgir<\/strong>. Y es que NO es un proceso lineal, sino m\u00e1s bien es como si estuvi\u00e9ramos reformando una casa: se suele empezar por los tabiques y finalizar colocando los muebles pero, a la vez, todo se entremezcla, m\u00e1xime cuando hemos de vivir en el propio piso que estamos reformando (y podemos estar ya colocando los electrodom\u00e9sticos cuando resulta que hay que volver a picar por un imprevisto en la fontaner\u00eda).<\/p>\n<p><strong>5.<\/strong> Cada duelo <strong>re-activa a los anteriores<\/strong>, especialmente en sus aspectos no resueltos. Por eso a veces no es extra\u00f1o que la muerte de un animal dom\u00e9stico sirva para elaborar otro fallecimiento anterior que no pudimos sentir ni llorar lo que hubi\u00e9semos necesitado en su momento.<\/p>\n<p><strong>6.<\/strong> Hay, por supuesto, duelos m\u00e1s y menos complicados. <strong>En general, m\u00e1s f\u00e1cil es cuanto:<\/strong> 1\u00ba, m\u00e1s sana ha sido la relaci\u00f3n; 2\u00ba, cuanto m\u00e1s \u201cnatural\u201d ha sido el fallecimiento, es decir, m\u00e1s de acuerdo a lo que uno considera que es la vida; y 3\u00ba, cuanto menos sue\u00f1os, expectativas uno ten\u00eda colocados en la persona fallecida.<\/p>\n<p>Por estos dos \u00faltimos factores es tan complicada la muerte de un hijo\u2026 pues se junta lo \u201canti-natural\u201d del sobrevivir a los descendientes, con el perder, adem\u00e1s de un hijo, la parte de m\u00ed que hab\u00eda colocado en \u00e9l (verle crecer, averiguar qu\u00e9 estudiar\u00eda, compartir sus \u00e9xitos y tristezas\u2026).<\/p>\n<p>Por otra parte, las muertes violentas tambi\u00e9n ejemplifican el segundo factor; y las relaciones simbi\u00f3ticas o de abuso o de abandono o con traiciones etc, el primero.<\/p>\n<p><strong>7. <\/strong>Tambi\u00e9n un duelo puede <strong>activar<\/strong> algo que hasta entonces hab\u00eda permanecido m\u00e1s o menos en invernaci\u00f3n y\/o <strong>complicar<\/strong> procesos que ya estaban en curso.<\/p>\n<p><strong>8. Cu\u00e1ndo pedir entonces ayuda profesional?<\/strong> A veces, <em>ante la preocupaci\u00f3n (de uno mismo o del entorno) por esta pregunta<\/em>, una breve consulta con un profesional de confianza nos puede ayudar a aclararlo (y por tanto tranquilizarnos al respecto), a la vez que favorecer un curso del proceso m\u00e1s fluido y prevenir un duelo complicado.<\/p>\n<p>Un <em>duelo complicado<\/em> se puede decir que es aquel que se atasca. Y aunque lo puede favorecer much\u00edsimas cosas (por ejemplo, que coincida con otros sucesos estresantes), habitualmente se destacan como factores de riesgo: los comentados en el punto 6; determinados rasgos y problemas previos de la persona; y una ausencia de un adecuado apoyo social.<\/p>\n<p>Existen ciertas <em>se\u00f1ales que nos pueden indicar la conveniencia de pedir ayuda<\/em>. Se\u00f1alo aqu\u00ed, en este resumen, dos: la excesiva y prolongada interferencia en la vida (no poder trabajar, vincularse, muchos s\u00edntomas som\u00e1ticos\u2026); y el prolongado atasco para realizar cambios. Aunque, por desgracia, a veces, es <em>el cuerpo<\/em> (a trav\u00e9s de enfermedades) el que paga que la mente no pueda con lo sucedido. Tambi\u00e9n en otras ocasiones se puede observar como problemas de depresi\u00f3n o ansiedad tienen su origen en un duelo <em>de mucho tiempo atr\u00e1s<\/em> mal elaborado.<\/p>\n<p><em>Por \u00faltimo<\/em> tambi\u00e9n hay personas que acuden a terapia simplemente para tener un espacio para elaborar mejor el duelo, es decir, para aligerar la carga de sufrimiento y crecer como persona con el proceso, agarrando para ello al toro por los cuernos.<\/p>\n<p><strong>Espero<\/strong> que, en alguna medida, lo expuesto os pueda servir para acercaros con una perspectiva m\u00e1s amplia y flexible a este proceso tan inherente a la vida como es el decir adi\u00f3s. Hasta la pr\u00f3xima semana, navegantes.<\/p>\n<p>***Mercedes Garc\u00eda-Laso, tu\u00a0<a href=\"http:\/\/garcialaso.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow noopener\">psic\u00f3logo en Logro\u00f1o<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/mercedesgarcialaso\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow noopener\">FB<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/twitter.com\/garcialaso\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow noopener\">Tw\u00a0<\/a>y\u00a0<a href=\"https:\/\/www.linkedin.com\/in\/mercedesgarcialaso\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow noopener\">Ln<\/a>\u00a0| <strong>Encuentra el tema que te interesa en<\/strong>\u00a0<a href=\"https:\/\/garcialaso.com\/blog\/indice-enlaces-minimapas-para-tormentas\/\">\u00edndice de todos los Minimapas para<\/a><a href=\"https:\/\/garcialaso.com\/blog\/indice-enlaces-minimapas-para-tormentas\/\"> Tormentas<\/a>***<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Siempre que hay un cambio hay un duelo, incluso si es para bien y lo hemos deseado mucho (por ejemplo, nuestra boda), ya que supone un re-elaborar y soltar. 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