{"id":135,"date":"2015-08-25T08:35:23","date_gmt":"2015-08-25T06:35:23","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/hablando-vino\/?p=135"},"modified":"2015-08-25T08:35:23","modified_gmt":"2015-08-25T06:35:23","slug":"de-gigantes-y-molinos-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/hablando-vino\/2015\/08\/25\/de-gigantes-y-molinos-2\/","title":{"rendered":"De gigantes y molinos."},"content":{"rendered":"<h2><a href=\"\/hablando-vino\/wp-content\/uploads\/sites\/54\/2015\/08\/16-abril-14-012.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-136\" title=\"16 abril 14 012\" src=\"\/hablando-vino\/wp-content\/uploads\/sites\/54\/2015\/08\/16-abril-14-012.jpg\" alt=\"\" width=\"576\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/54\/2015\/08\/16-abril-14-012.jpg 576w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/54\/2015\/08\/16-abril-14-012-225x300.jpg 225w\" sizes=\"(max-width: 576px) 100vw, 576px\" \/><\/a><br \/>\nDel buen suceso que el valeroso Don Quijote tuvo en la espantable y jam\u00e1s imaginada aventura de los molinos de viento y las torres de la luz en las tierras de Rioxa.<\/h2>\n<p>Estando un d\u00eda don Quijote en un camino que discurre hacia el conocido <strong>campo de Bilibio<\/strong>, vio por la quiebra que dos monta\u00f1as hacen para dejar paso al Ebro, unos molinos, y\u00a0 as\u00ed como los descubri\u00f3 imagin\u00f3se ser cosa de nuevo desaf\u00edo, por lo que dijo a su escudero:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0La ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acert\u00e1ramos a desear; porque diviso all\u00ed en\u00a0 esos majuelos, llecos y tierras de sembradura, delante de aquel bosque, un gran ejercito de hombres flanqueados por gigantes en l\u00ednea de combate<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00bfQu\u00e9 gigantes? -dijo Sancho Panza-<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0Aquellos que all\u00ed ves -respondi\u00f3 su amo-, de los brazos largos, que los suelen tener algunos de casi dos leguas u esos otros con patas como podencos apostadas sobre los renques de las vi\u00f1as.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00bfVes toda aquella polvareda que all\u00ed se levanta? \u2013pregunto don Quijote a su escudero-, Pues como yo atisbo es cuajada de un copios\u00edsimo ejercito que de diversas gentes y gigantes viene marchando, asaltando sin licencia a su paso tierra que no es sino de aquellos que la labran y de las criaturas que en ella moran: p\u00e1jaros y mosquitos del aire, gusanillos de la tierra, y a\u00fan las alima\u00f1as, que por alguna raz\u00f3n fueron creadas ya antes que hombre\u00a0 alguno la pisara y para m\u00e1s que ornamento est\u00e1n en ella emplazadas; seres d\u00e9biles sin armas y tropa que les defienda y que han de menester mi favor y auxilio; es por ese motivo por lo que con ellos pienso hacer batalla: que esta es buena guerra, y es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente de sobre la faz de la tierra.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0Mire vuestra merced -respondi\u00f3 Sancho- que aquellos que all\u00ed se parecen con tres brazos no son gigantes, sino molinos y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que, volteadas del viento mueve la rueda que hace girar la industria; y los otros con s\u00f3lo dos brazos son torres, usadas para cosa m\u00e1s all\u00e1 de mi entendimiento.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0 Bien parece -respondi\u00f3 don Quijote- que no est\u00e1s cursado en esto de las aventuras; ellos son gigantes, y si tienes miedo qu\u00edtate de ah\u00ed, y ponte en oraci\u00f3n en el espacio que yo voy a entrar con ellos en fiera y desigual batalla, fiera porque luchar\u00e9 hasta que les venza o perezca en el empe\u00f1o, y desigual, porque veo que con estos gigantes va un escuadr\u00f3n de predicadores, mentecatos, escribanos y bellacos que con su palabra f\u00e1cil pondr\u00e1n a todos contra m\u00ed, trat\u00e1ndome como si de un trastornado yo fuere, en su af\u00e1n de alcanzar sus fines.\u00a0\u00a0 Y diciendo esto, dio de espuelas a su caballo Rocinante, sin atender a las voces que su escudero Sancho le daba, advirti\u00e9ndole que sin duda alguna eran molinos de viento y torres, y no gigantes aquellos que iba a acometer. Pero \u00e9l iba tan puesto en que eran gigantes, que ni o\u00eda las voces de su escudero Sancho, ni echaba de ver, aunque estaba ya bien cerca, lo que eran; antes iba diciendo en voces altas: non fuyades, cobardes y viles criaturas, que un solo caballero es el que os acomete. Levant\u00f3se en esto un poco de viento y las grandes aspas comenzaron a moverse, lo cual visto por Don Quijote, dijo: pues aunque mov\u00e1is m\u00e1s brazos que los del gigante Briareo, me lo hab\u00e9is de pagar.<\/p>\n<p>Y en diciendo esto, y encomend\u00e1ndose de todo coraz\u00f3n a su se\u00f1ora Dulcinea, pidi\u00e9ndole que en tal trance le socorriese, bien cubierto de su rodela, con la lanza en ristre, arremeti\u00f3 a todo el galope de Rocinante, y embisti\u00f3 con el primer gigante del grupo de los que sujetaba una maroma sin fin relumbrante como su espada; y d\u00e1ndole una lanzada el gigante encolerizado le lanz\u00f3 un rayo, con tanta furia que hizo la lanza pedazos, llev\u00e1ndose tras s\u00ed al caballo y al caballero, que sali\u00f3 volando maltrecho y carbonizado entre las vi\u00f1as al tiempo que todo lleno de humo se quedaba.<\/p>\n<p>Acudi\u00f3 Sancho Panza a socorrerle a todo el correr de su asno, y cuando lleg\u00f3, hall\u00f3 que no se pod\u00eda menear, tal fue el golpe que dio con \u00e9l Rocinante.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0!V\u00e1lame Dios\u00a1 -dijo Sancho- \u00bfno le dije yo a vuestra merced que mirase bien lo que hac\u00eda, que no eran sino molinos y torres y que es menester ha puesto don Iberdrolo y otra gente muy principal, y que ignorar al poderoso es propio de quien no tiene sino p\u00e1jaros en la cabeza?.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0Calla amigo Sancho -respondi\u00f3 don Quijote- que las cosas de la guerra, m\u00e1s que otras, est\u00e1n sujetas a continua mudanza, y que lo que ahora afirm\u00e1is son artificios para no s\u00e9 que fin, seg\u00fan tu parecer de necesidad, lo que yo veo con mis ojos no son sino contrarios y gigantes invadiendo tierras que no son suyas; si hubieran venido por sus fueros habr\u00edan usado la aldaba y a buen seguro, las gentes de aqu\u00ed, que fama tienen, adem\u00e1s de por su buen vino, por pac\u00edfica y enemiga de meterse en ruidos y pendencias, les habr\u00edan abierto la puerta de par en par y a alg\u00fan trato hubieran de llegar. Porque sabes Sancho que \u00e9sta es gente de paz y en sus lares siempre ha habido, para los que vienen de buena honra, ricas viandas, bebercio y acogimiento; pero tambi\u00e9n he o\u00eddo comentar de sus naturales \u00edmpetus, y que al que con oscuras intenciones viene o apropiarse de lo suyo busca, se va con el rabo entre las piernas.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0Porque \u2013a\u00f1adi\u00f3 el de la Triste Figura- en lo tocare a la morada se hace lo que es menester del amo, porque para eso es la propiedad; y en las cosas naturales \u00bfqui\u00e9n es nadie para contradecir ni evitar lo que por el cielo esta ordenado?<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0Pero entonces vuestra merced \u2013pregunto Sancho Panza- \u00bferan o no gigantes con los que hab\u00e9is guerreado y mal parado hab\u00e9is salido?<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0Que m\u00e1s da mi fiel Sancho \u2013respondi\u00f3 don Quijote- galgos o podencos, gochos o gorrinos, burros o jumentos, arrieros o carreteros. En campo ajeno estaban y s\u00f3lo su amo, por suyo, ha de decir si se entra, pasta, vendimia, racima o siquiera se sestea; desde el mismo infierno hasta el firmamento; porque s\u00f3lo los labradores, y por ley de Dios sus inquilinos naturales, pueden en \u00e9l hacer lo que le viniera en talante. Por lo que s\u00ed alguien entra en la propiedad que por justicia no le corresponde, a sus amos debe pedir licencia.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0Y en como juzgas mi estado, mi buen escudero Sancho: harto molido y quebrantado estoy, pero con la frente muy alta por\u00a0 haber cumplido los mandamientos de caballero,\u00a0 que entre otros son: ofrecer mi brazo y mi persona en ayuda de los flacos y menesterosos y desfacer cuantos agravios y sinrazones encuentre a mi paso; con lo que ahora, cumplida la tarea, s\u00f3lo queda esperar que la suerte se mude y que lo que hoy se ha perdido se gane ma\u00f1ana. Lo dem\u00e1s ya est\u00e1 todo dicho; lo fecho, el de arriba ha de juzgar, y aunque t\u00fa no lo veas de este modo, el tiempo descubridor de todas las cosas dar\u00e1 la raz\u00f3n a quien la tenga.<\/p>\n<p>Tras este discurso ayud\u00f3 presto Sancho a incorporarse a su amo y a subir sobre Rocinante, y \u00e9l subi\u00f3 sobre su jumento,\u00a0 y juntos tornaron a su comenzado camino a paso tirado,\u00a0 para hacerlo \u00e9l cavilando detr\u00e1s de su se\u00f1or Don Quijote; del que pens\u00f3 que quiz\u00e1 no ten\u00eda el juicio tan perdido como a veces le parec\u00eda y fuera \u00e9l mesmo el que estaba enga\u00f1ado, turbados los sentidos por el miedo y haciendo que las cosas no parecieran lo que son.<\/p>\n<p><strong>Y es desta manera como concluy\u00f3 esta aventura que para el Triste fue desventura, entre riscos y bre\u00f1as, en tierras de buen vino, agua clara y gente sana, para que cada uno saque de limpio aquello que le venga en gana.<\/strong><\/p>\n<p><strong>NOTA:<\/strong><em> Recuperamos hoy un art\u00edculo que se escribi\u00f3 hace unos meses, y que ahora es de nuevo actualidad, en relaci\u00f3n con la pol\u00e9mica sobre la l\u00ednea de alta tensi\u00f3n que\u00a0est\u00e1 en proyecto atravesar\u00e1\u00a0vi\u00f1edos de Rioja Alta hasta la subestaci\u00f3n de Haro.\u00a0 En el art\u00edculo, como hab\u00e9is visto, se reescribe uno de los cap\u00edtulos m\u00e1s conocidos de \u201cEl Quijote\u201d, apelando de \u00e9ste particular modo al entendimiento.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Del buen suceso que el valeroso Don Quijote tuvo en la espantable y jam\u00e1s imaginada aventura de los molinos de viento y las torres de la luz en las tierras de Rioxa. 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