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	<title>La herencia o... cómo vivir del cuento | Historias Riojanas - Blogs larioja.com</title>
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	<description>Certezas, curiosidades y leyendas del pasado, de la mano de Marcelino Izquierdo</description>
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		<title>La herencia o... cómo vivir del cuento | Historias Riojanas - Blogs larioja.com</title>
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		<pubDate>Sun, 05 May 2013 07:00:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcelino Izquierdo</dc:creator>
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		<description><![CDATA[  En su obra ‘Morfología del cuento’, el lingüista ruso Vladímir Propp demostró que, por lo general, las narraciones populares siguen un camino de puntos recurrentes y una estructura constante que apenas varía. Las «funciones de Propp» no sólo influyeron sobremanera en Claude Lévi-Strauss y en Roland Barthes sino que, además, fueron claves para analizar [&#8230;]]]></description>
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<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p><a href="/historias/wp-content/uploads/sites/11/2013/05/GF0N1JP1.jpg"><img loading="lazy" class="wp-image-715 alignright" title="DOCU_GRUPO" src="/historias/wp-content/uploads/sites/11/2013/05/GF0N1JP1.jpg" alt="" width="261" height="700"></a>En su obra ‘Morfología del cuento’, <strong>el lingüista ruso Vladímir Propp</strong> demostró que, por lo general, las narraciones populares siguen un camino de puntos recurrentes y una estructura constante que apenas varía. Las «funciones de Propp» no sólo influyeron sobremanera en Claude Lévi-Strauss y en Roland Barthes sino que, además, fueron claves para analizar los relatos y crónicas que emanaban de la tradición.</p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p>Uno de esos cuentos seculares, que la rumorología soviética adaptó al traspaso de poderes en el Kremlin entre Nikita Kruschev y Leonidas Brezhnev, allá por 1964, es el conocido por el de <strong>‘Los tres sobres’</strong>.</p>
<p>‘Los tres sobres’ narra <strong>la historia de Merian –Mariano en ruso–</strong>, un favorito del zar que llegó al palacio real de San Petersburgo para gestionar la hacienda de su amo. Repasando las cuentas de su antecesor, Merian descubrió en su escritorio un gran sobre con tres cartas lacradas y la siguiente leyenda: «Abrir sólo en caso de máxima urgencia, de uno en uno, y en el orden establecido». El nuevo gerifalte archivó el sobre en el fondo del escritorio y se olvidó de él.</p>
<p>Pero más pronto que tarde los problemas comenzaron a multiplicarse: las arcas reales decrecían, así como las tierras, en la misma proporción que aumentaban las regañinas y amenazas del zar. Merian se acordó entonces de las tres cartas y, casi sin pensarlo, abrió la primera: <strong>«De todo lo malo, échame la culpa a mí»</strong>.  Así lo hizo y con ello consiguió aplacar la furia de su señor.</p>
<p>Sin embargo, no tardó mucho en empeorar la situación, lo que empujó a Merian a romper el lacre de la segunda carta: «Dile al zar que es preciso reformar el sistema». Así lo hizo y con ello consiguió aplacar la furia de su señor. Pero tampoco esta maniobra perduró en demasía. Desesperado, <strong>Merian abrió la última carta</strong>, que así decía: «Empieza a escribir tres cartas para tu sucesor».</p>
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