{"id":1308,"date":"2014-08-14T16:44:08","date_gmt":"2014-08-14T15:44:08","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/?p=1308"},"modified":"2014-08-14T16:44:08","modified_gmt":"2014-08-14T15:44:08","slug":"pedro-lopez-morales-un-banquero-riojano-del-siglo-xix","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/2014\/08\/14\/pedro-lopez-morales-un-banquero-riojano-del-siglo-xix\/","title":{"rendered":"Pedro L\u00f3pez Morales, un banquero riojano del siglo XIX"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/historias\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2014\/08\/Pedro-L\u00f3pez-Morales.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright  wp-image-1309\" title=\"Pedro L\u00f3pez Morales\" src=\"\/historias\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2014\/08\/Pedro-L\u00f3pez-Morales.jpg\" alt=\"\" width=\"255\" height=\"336\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2014\/08\/Pedro-L\u00f3pez-Morales.jpg 425w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2014\/08\/Pedro-L\u00f3pez-Morales-228x300.jpg 228w\" sizes=\"(max-width: 255px) 100vw, 255px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Pedro L\u00f3pez Morales fue uno m\u00e1s de aquellos riojanos que, en pleno siglo XIX, buscaron fortuna lejos de su tierra. Muchos fracasaron, otros hallaron empleos con los que subsistir y alimentar a duras penas a sus familias, y una minor\u00eda triunf\u00f3 en el mundo de los negocios. \u00c9ste fue el caso de L\u00f3pez Morales, quien <strong>naci\u00f3 en Aguilar del R\u00edo Alhama hace ahora doscientos a\u00f1os (8 de agosto de 1814)<\/strong>.<\/p>\n<p>Con apenas 24 a\u00f1os, este joven riojabaje\u00f1o se traslad\u00f3 a C\u00f3rdoba para instalar all\u00ed un comercio de pa\u00f1os, aunque bien pronto vio en la actividad financiera mayor porvenir que en el \u00e1mbito textil. Poco a poco, el negocio del emprendedor aguilare\u00f1o fue creciendo, hasta que en 1857 se convirti\u00f3 en la \u00fanica banca que se desarroll\u00f3 en la ciudad andaluza. Incluso, cuando la crisis econ\u00f3mica que sufri\u00f3 Espa\u00f1a en 1866 arras\u00f3 con la mayor parte de las entidades de ahorro e inversi\u00f3n, <strong>la Banca de Pedro L\u00f3pez supo capear el temporal con una estructura econ\u00f3mica equilibrada, liquidez y un alto grado de autofinanciaci\u00f3n<\/strong>. Igual que ahora, vamos.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el gran historiador <strong>Claudio S\u00e1nchez Albornoz<\/strong>, mientras la firma Cr\u00e9dito Comercial y Agr\u00edcola de C\u00f3rdoba amasaba un capital de 900.000 reales, la sociedad del banquero riojano contaba con nada menos que 3.860.000 reales, que dos a\u00f1os despu\u00e9s hab\u00eda aumentado a 5.040.000.<\/p>\n<p>Cuando L\u00f3pez Morales cumpli\u00f3 los 70 a\u00f1os a\u00f1os \u2013extendido el negocio por Andaluc\u00eda\u2013, se convirti\u00f3 en el socio mayoritario de una sociedad regular colectiva junto a sus hijos junto con sus hijos Manuel, Francisco y Rafael L\u00f3pez Amigo, cuya raz\u00f3n social fue denominada Banca Pedro L\u00f3pez e Hijos (1885). Esta entidad de ahorro e inversi\u00f3n sigui\u00f3 desarroll\u00e1ndose durante d\u00e9cadas, hasta que <strong>en el a\u00f1o 1956 fue adquirida por el Banco Popular<\/strong>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pedro L\u00f3pez Morales fue uno m\u00e1s de aquellos riojanos que, en pleno siglo XIX, buscaron fortuna lejos de su tierra. Muchos fracasaron, otros hallaron empleos con los que subsistir y alimentar a duras penas a sus familias, y una minor\u00eda triunf\u00f3 en el mundo de los negocios. \u00c9ste fue el caso de L\u00f3pez Morales, quien [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1308"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1308"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1308\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1308"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1308"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1308"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}