{"id":1357,"date":"2014-10-05T08:00:45","date_gmt":"2014-10-05T07:00:45","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/?p=1357"},"modified":"2014-10-05T08:00:45","modified_gmt":"2014-10-05T07:00:45","slug":"titin-iii-prologo-y-epilogo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/2014\/10\/05\/titin-iii-prologo-y-epilogo\/","title":{"rendered":"Tit\u00edn III, pr\u00f3logo y ep\u00edlogo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"\/historias\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2014\/10\/Diego-Mart\u00edn-Augusto-Ib\u00e1\u00f1ez-Marcelino-Izquierdo-y-Mayte-Ciriza.-FOTO-D\u00cdAZ-URIEL.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1358\" title=\"Diego Mar\u00edn, Augusto Ib\u00e1\u00f1ez, Marcelino Izquierdo y Mayte Ciriza\" src=\"\/historias\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2014\/10\/Diego-Mart\u00edn-Augusto-Ib\u00e1\u00f1ez-Marcelino-Izquierdo-y-Mayte-Ciriza.-FOTO-D\u00cdAZ-URIEL.jpg\" alt=\"\" width=\"567\" height=\"267\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2014\/10\/Diego-Mart\u00edn-Augusto-Ib\u00e1\u00f1ez-Marcelino-Izquierdo-y-Mayte-Ciriza.-FOTO-D\u00cdAZ-URIEL.jpg 567w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2014\/10\/Diego-Mart\u00edn-Augusto-Ib\u00e1\u00f1ez-Marcelino-Izquierdo-y-Mayte-Ciriza.-FOTO-D\u00cdAZ-URIEL-300x141.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 567px) 100vw, 567px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El 5 de octubre ha puesto Tit\u00edn III ep\u00edlogo a una brillante carrera deportiva, que lo ha consagrado como <strong>el mejor pelotari riojano de todos los tiempos<\/strong>. Todo un campe\u00f3n, sin duda, en la cancha y fuera de ella. Un tipo amable, generoso, cercano, del que no puedo decir ni una mala palabra.<\/p>\n<p>Cuando en el verano del 2009 la Editorial Buscarini trabajaba en la publicaci\u00f3n de una novela corta titulada \u2018Pelotari\u2019, y escrita por quien arriba firma, alguien tuvo la idea de <strong>pasarle el original a Augusto Ib\u00e1\u00f1ez<\/strong>, por si le apetec\u00eda hacer el pr\u00f3logo. No se lo pens\u00f3 dos veces. El de Tricio se llev\u00f3 el texto a casa y en una semana ya hab\u00eda dado la respuesta.<\/p>\n<p>\u00abDesde peque\u00f1ito \u2013recordaba Tit\u00edn en su pre\u00e1mbulo\u2013 he tenido una pelota en la bolsa y la suerte de dedicarme a ella como profesional (&#8230;). <strong>Entonces, en el front\u00f3n, lo mismo jugabas con un hombre de 50 a\u00f1os que con un amigo de 10<\/strong>. Y lo hac\u00edas por afici\u00f3n, no pensabas en otra cosa m\u00e1s que en hacer deporte. Por el contrario, pensar desde el principio en dedicarte profesionalmente a esto, casi antes incluso de empezar a jugar o a practicar cualquier deporte, es un mal camino\u00bb.<\/p>\n<p>Y finalizaba el pr\u00f3logo Augusto Ib\u00e1\u00f1ez Sacrist\u00e1n con una reflexi\u00f3n, que bien puede servir como ep\u00edlogo de su excelsa trayectoria: \u00abEn la pelota hay \u00e9xito, s\u00ed, pero \u00e9ste conlleva una responsabilidad (&#8230;), <strong>hay que saber que la pelota es tu vida y debes vivir de ello<\/strong> (&#8230;). Las lecciones vitales deben asimilarse no s\u00f3lo en tu propio beneficio sino, tambi\u00e9n \u2013y esto es tan importante como lo anterior\u2013, para poder trasladarlos a los muchachos que comienzan a jugar a la pelota, que comienzan a vivir\u00bb.<\/p>\n<p>Bien pudiera ser \u00e9ste el ep\u00edlogo de Tit\u00edn como deportista de \u00e9lite y, al tiempo, el pr\u00f3logo de su nueva vida, en la que, <strong>con el carisma que atesora<\/strong>, sabr\u00e1 trasmitir a los chavales que empiezan su amor y su compromiso por la pelota.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; El 5 de octubre ha puesto Tit\u00edn III ep\u00edlogo a una brillante carrera deportiva, que lo ha consagrado como el mejor pelotari riojano de todos los tiempos. Todo un campe\u00f3n, sin duda, en la cancha y fuera de ella. Un tipo amable, generoso, cercano, del que no puedo decir ni una mala palabra. Cuando [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1357"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1357"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1357\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1357"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1357"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1357"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}