{"id":1398,"date":"2014-11-20T08:00:39","date_gmt":"2014-11-20T07:00:39","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/?p=1398"},"modified":"2014-11-20T08:00:39","modified_gmt":"2014-11-20T07:00:39","slug":"el-gasto-secreto-de-sus-senorias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/2014\/11\/20\/el-gasto-secreto-de-sus-senorias\/","title":{"rendered":"El gasto secreto de sus se\u00f1or\u00edas"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/historias\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2014\/11\/Monago-y-sus-viajes.-EFE.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1399\" title=\"COMPARECENCIA DE JOS\u00c9 ANTONIO MONAGO\" src=\"\/historias\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2014\/11\/Monago-y-sus-viajes.-EFE.jpg\" alt=\"\" width=\"567\" height=\"367\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2014\/11\/Monago-y-sus-viajes.-EFE.jpg 567w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2014\/11\/Monago-y-sus-viajes.-EFE-300x194.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 567px) 100vw, 567px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A mi primo Ernesto, a punto de hundir la cuchara en un apetitoso plato de lentejas con chorizo, le dio un vuelco el coraz\u00f3n cuando el timbre de su casa reson\u00f3 dos veces. Con el paladar ensalivado como un perro P\u00e1vlov cualquiera, abri\u00f3 la puerta. Era el cartero blandiendo un certificado con el siguiente membrete: <strong>\u2018Agencia Tributaria\u2019<\/strong>. Nuevo vuelco al coraz\u00f3n, m\u00e1s violento si cabe sobre todo por ser aut\u00f3nomo. Con manos temblorosas, mi pariente rasg\u00f3 el sobre y extrajo una requisitoria que le conminaba a explicar ciertas \u00aboperaciones con terceros no declaradas\u00bb.<\/p>\n<p>Atribulado, mi primo tuvo el impulso de telefonear a Hacienda, pero el reloj ya pasaba de las dos de la tarde y, siendo viernes, no hallar\u00eda respuesta a su desaz\u00f3n hasta la semana siguiente. Su cabeza cavil\u00f3 y cavil\u00f3 hasta rozar <strong>el miedo, que \u2013como es sabido\u2013 va por libre<\/strong>, aunque no hall\u00f3 la causa del inquietante requerimiento fiscal.<\/p>\n<p>Ernesto se present\u00f3 el lunes, con la untada, en la Agencia Tributaria y all\u00ed supo que Hacienda hab\u00eda detectado un pago sin declarar superior a 3.000 euros. Cuando le facilitaron la raz\u00f3n social del supuesto proveedor, cay\u00f3 en la cuenta: <strong>la maldita factura correspond\u00eda a la reforma de su cocina<\/strong>, obras que no guardaban ning\u00fan v\u00ednculo con su actividad laboral. \u00abComo usted es aut\u00f3nomo, a los ordenadores que cotejan las facturas se les enciende la luz cuando detectan un pago sin su correspondiente contraprestaci\u00f3n. No se preocupe, que en un pisp\u00e1s lo solucionamos\u00bb, le explic\u00f3 la funcionaria de turno.<\/p>\n<p>Y mi primo Ernesto todav\u00eda se est\u00e1 preguntando <strong>c\u00f3mo es posible que la Administraci\u00f3n hile tan fino con los asfixiados aut\u00f3nomos y dem\u00e1s espa\u00f1olitos mortales<\/strong> y, sin embargo, sea incapaz de esclarecer en qu\u00e9 gastan diputados y senadores \u2013a veces de manera poco honesta\u2013 los dineros que todos pagamos de nuestro bolsillo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; A mi primo Ernesto, a punto de hundir la cuchara en un apetitoso plato de lentejas con chorizo, le dio un vuelco el coraz\u00f3n cuando el timbre de su casa reson\u00f3 dos veces. Con el paladar ensalivado como un perro P\u00e1vlov cualquiera, abri\u00f3 la puerta. Era el cartero blandiendo un certificado con el siguiente [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1398"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1398"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1398\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1398"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1398"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1398"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}