{"id":1449,"date":"2015-01-27T11:51:13","date_gmt":"2015-01-27T10:51:13","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/?p=1449"},"modified":"2015-01-27T11:51:13","modified_gmt":"2015-01-27T10:51:13","slug":"la-matanza-de-atocha-y-la-revuelta-en-el-instituto-sagasta-de-logrono","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/2015\/01\/27\/la-matanza-de-atocha-y-la-revuelta-en-el-instituto-sagasta-de-logrono\/","title":{"rendered":"La matanza de Atocha y revuelta en el Instituto Sagasta de Logro\u00f1o"},"content":{"rendered":"<div><a href=\"\/historias\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2015\/01\/Luis-Pastor-en-un-concierto-durante-la-Transici\u00f3n.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter  wp-image-1451\" title=\"Luis Partor en un concierto durante la Transici\u00f3n\" src=\"\/historias\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2015\/01\/Luis-Pastor-en-un-concierto-durante-la-Transici\u00f3n.jpg\" alt=\"\" width=\"760\" height=\"1018\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2015\/01\/Luis-Pastor-en-un-concierto-durante-la-Transici\u00f3n.jpg 794w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2015\/01\/Luis-Pastor-en-un-concierto-durante-la-Transici\u00f3n-224x300.jpg 224w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2015\/01\/Luis-Pastor-en-un-concierto-durante-la-Transici\u00f3n-768x1029.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2015\/01\/Luis-Pastor-en-un-concierto-durante-la-Transici\u00f3n-764x1024.jpg 764w\" sizes=\"(max-width: 760px) 100vw, 760px\" \/><\/a><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div>Como explicaba en mi<em> post<\/em> anterior, la matanza de Atocha (24 de enero de 1977)\u00a0supuso un antes y un despu\u00e9s en la Transici\u00f3n. Despu\u00e9s de conocerse que una banda de asesinos neofranquistas hab\u00eda asesinado a cinco personas, en su mayor parte abogados laboralistas, y herido a otras cuatro, entre ellos el abogado riojano Miguel Sarabia Gil -del que ya escribimos-. Al d\u00eda siguiente, la indignaci\u00f3n de la ciudadan\u00eda era absoluta. En Logro\u00f1o, con anterioridad\u00a0estaba programado\u00a0un concierto del cantautor extreme\u00f1o Luis Pastor, que termin\u00f3 como el Rosario de la Aurora.<\/div>\n<div>En mi novela <strong>&#8216;Pelotari&#8217;<\/strong> (Ed. Buscarini, 2009, con pr\u00f3logo de Tit\u00edn III), <strong>hay un cap\u00edtulo dedicado a lo que ocurri\u00f3 el d\u00eda despu\u00e9s del atentado terrorista de Madrid<\/strong>. El personaje que lo protagoniza, Gumersindo &#8216;el Pibe&#8217; Medrano, es un pelotari argentino de padres riojanos exiliados, que vuelve a Espa\u00f1a durante la Transici\u00f3n:<\/div>\n<div><\/div>\n<div>&#8220;Deambulaba Gumersindo, sin rumbo, guareci\u00e9ndose de la fina lluvia bajo los soportales de la calle General Mola y esquivando bandadas de amas de casa que buscaban, atolondradas, su ganga en las rebajas de enero. Frente al Ayuntamiento, cuatro polic\u00edas armados custodiaban el edificio, cerrado a cal y canto. \u00abMucha escolta para tan corta embajada \u2013pens\u00f3\u2013. Algo pasar\u00e1\u00bb. Tras la cristalera del caf\u00e9 Royalti observ\u00f3 c\u00f3mo varios parroquianos a\u00fan aguantaban, horas despu\u00e9s, el mus del caf\u00e9. Al fondo de la calle Rodr\u00edguez Paterna, la bombilla encarnada del B\u00faho Rojo refulg\u00eda como un faro del averno. Detuvo su andar unos instantes, pero uno de los agentes se acerc\u00f3 a \u00e9l: \u00abCircule, circule\u00bb, musit\u00f3. Con desgana, el Pibe sigui\u00f3 caminando hasta que algo le llam\u00f3 la atenci\u00f3n: varios j\u00f3venes con pancartas y una bandera republicana entraban en el Instituto Sagasta.<\/div>\n<p>Cientos de personas abarrotaban el sal\u00f3n de actos, en un ambiente tenso y expectante, coronado el escenario por una gran pancarta: \u00abAmnist\u00eda y libertad\u00bb. No era un mitin pol\u00edtico como G\u00famer hubiera pensado en un principio. No. Sino un concierto de Luis Pastor, uno m\u00e1s de esos cantautores que ped\u00edan democracia a voces y cuyas canciones-protesta eran el s\u00edmbolo ut\u00f3pico de una Espa\u00f1a que quer\u00eda olvidar su pasado y, sin embargo, que no se atrev\u00eda a afrontar el futuro.<\/p>\n<p>\u2013Ten cuidado \u2013un estudiante espigado, perilla troskista, lacios cabellos, pelliza marr\u00f3n y botas camperas tir\u00f3 a Medrano de la manga de su cazadora\u2013, esto est\u00e1 infestado de secretas. Se barrunta l\u00edo&#8230; \u2013el joven portaba en su pechera una encarnada pegatina dela Uni\u00f3nde Juventudes Comunistas\u2013. Ya sabes, por la matanza de Atocha.<\/p>\n<p>\u2013Pero los asesinos pagar\u00e1n por su crimen, \u00bfno? \u2013pregunt\u00f3 G\u00famer, que desde que lleg\u00f3 a Espa\u00f1a hab\u00eda hecho caso a su t\u00eda \u00c1ngela y tan s\u00f3lo miraba la pol\u00edtica de reojo; pero, en ese ambiente, no se pudo contener.<\/p>\n<p>\u2013\u00a1Qu\u00e9 va! Estamos en el postfranquismo m\u00e1s absoluto, donde los fascistas tienen total impunidad.<\/p>\n<p>\u2013Este&#8230; Franco muri\u00f3 hace ya m\u00e1s de un a\u00f1o, \u00bfno? \u2013Gumersindo observ\u00f3 c\u00f3mo el estudiante asent\u00eda con la cabeza y sigui\u00f3 hablando\u2013. Parece que el gobierno est\u00e1 dispuesto a convocar elecciones, \u00bfcierto?<\/p>\n<p>\u2013S\u00ed, claro, unas elecciones a las que no podemos presentarnos los comunistas \u2013el muchacho parec\u00eda exaltado\u2013. Adem\u00e1s, primero hay que depurar las responsabilidades de una dictadura cruel y asesina; luego ya veremos.<\/p>\n<p>\u2013Eso ser\u00eda un suicidio \u2013G\u00famer intent\u00f3 razonar\u2013. Ten\u00e9s que enterrar el pasado y construir un nuevo pa\u00eds de tolerancia.<\/p>\n<p>\u2013Eso lo dices porque eres sudamericano.<\/p>\n<p>\u2013He nacido enla Argentina, pero soy tan espa\u00f1ol como vos. Mis padres eran de aqu\u00ed y por culpa de Franco tuvieron que huir de Espa\u00f1a. Jam\u00e1s pudieron regresar a la madre patria.<\/p>\n<p>El griter\u00edo y las primeras notas del concierto ahogaron la pl\u00e1tica; la tensi\u00f3n sub\u00eda de tono con gritos de \u00ab\u00a1Asesinos!\u00bb, \u00ab\u00a1Amnist\u00eda!\u00bb, \u00ab\u00a1Libertad!\u00bb y \u00ab\u00a1Muerte a los fascistas!\u00bb. Gumersindo apenas prestaba atenci\u00f3n a la m\u00fasica, muy al contrario su vista recorr\u00eda detenidamente el sal\u00f3n de actos, depositando la mirada ora en un grupo de ancianos que, pu\u00f1o en alto, tarareaba la internacional entre canci\u00f3n y canci\u00f3n, ora en varios j\u00f3venes que saltaban y gritaban al son de la guitarra de Luis Pastor, ora en una muchacha que alzando su mechero encendido apenas pod\u00eda contener el llanto, ora en un hombre engabardinado al que s\u00f3lo le faltaba la placa policial en su solapa para delatar su identidad&#8230;<\/p>\n<p>Con los \u00e1nimos encrespados, buena parte del p\u00fablico reclam\u00f3 al cantautor, a voz en grito, que se guardara un minuto de silencio por el asesinato de los abogados laboralistas en la calle Atocha de Madrid, pero Luis Pastor anunci\u00f3 que la autoridad gubernativa hab\u00eda prohibido cualquier acto de protesta, para evitar males mayores.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfQu\u00e9 gobierno es \u00e9ste que ni si quiera permite recordar a las v\u00edctimas de la barbarie fascista? \u2013pregunt\u00f3 el estudiante a Medrano, en medio de un caos de protestas, gritos e intentos de pedir silencio.<\/p>\n<p>\u2013Espa\u00f1a ya ha vivido una guerra civil devastadora \u2013el Pibe respondi\u00f3 al joven sin perder de ojo a uno de los secretas que les miraba con desconfianza\u2013. \u00bfNo querr\u00e1s vos que la ira desate otra contienda igual?<\/p>\n<p>\u2013Si hace falta otra guerra para instaurar una democracia popular y sin ataduras, habr\u00e1 que hacerla.<\/p>\n<p>\u2013Espa\u00f1a ya ha sufrido cuarenta a\u00f1os de franquismo como para que ahora vengan los estalinistas, que son m\u00e1s franquistas que Franco, a tocar las pelotas.<\/p>\n<p>El muchacho mir\u00f3 al pelotari de arriba a abajo y se alej\u00f3, maldiciendo. Gumersindo respir\u00f3 sin perder de vista la puerta del sal\u00f3n, por la que penetr\u00f3 una gavilla de secretas.<\/p>\n<p>Nuevos compases de la guitarra de Luis Pastor comenzaron a disipar el murmullo, el aire era cada vez m\u00e1s irrespirable, hasta que el artista detuvo su canto y sus manos ahogaron el sonido de las cuerdas. Hab\u00eda comenzado el minuto de silencio, pero nadie lo hab\u00eda anunciado. Todos callaron. La quietud se apoder\u00f3 del grupo de viejos, de los j\u00f3venes que bailaban, de la muchacha a\u00fan ba\u00f1ada en l\u00e1grimas, de los secretas que esperaban \u00f3rdenes de la superioridad. Hasta el radical estudiante de Medicina call\u00f3. S\u00f3lo en los estertores del minuto, de esos sesenta segundos de rabia contenida, los gritos de \u00ab\u00a1Amnist\u00eda!\u00bb y \u00ab\u00a1Libertad!\u00bb macularon tan profana oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2013\u00a1Compa\u00f1eros! \u2013uno de los organizadores del concierto subi\u00f3 al escenario, muy alterado, tras concluir el mismo\u2013. \u00a1El instituto est\u00e1 rodeado de <em>grises<\/em>! \u00a1Debemos salir con calma y separarnos! \u00a1No hay que darles pie para que act\u00faen con la violencia que acostumbran!<\/p>\n<p>La salida fue, sin embargo, atropellada y aunque la gente quiso dispersarse, temerosa de tiros al aire que se incrustan en el pecho de los manifestantes o de palizas impunes, los antidisturbios cargaron con inopinada contundencia. Gumersindo se gan\u00f3 un fuerte porrazo en los ri\u00f1ones que le impidi\u00f3 entrenar durante dos d\u00edas&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como explicaba en mi post anterior, la matanza de Atocha (24 de enero de 1977)\u00a0supuso un antes y un despu\u00e9s en la Transici\u00f3n. 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