{"id":18,"date":"2012-02-11T12:41:15","date_gmt":"2012-02-11T11:41:15","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/?p=18"},"modified":"2012-02-11T12:41:15","modified_gmt":"2012-02-11T11:41:15","slug":"el-atentado-del-cura-merino-apuntalo-en-el-trono-a-la-reina-isabel-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/2012\/02\/11\/el-atentado-del-cura-merino-apuntalo-en-el-trono-a-la-reina-isabel-ii\/","title":{"rendered":"El atentado del cura Merino apuntal\u00f3 en el trono a la reina Isabel II"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/historias\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2012\/02\/71-Regicidio-de-Merino2.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-21 alignright\" title=\"(71) Regicidio de Merino\" src=\"\/historias\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2012\/02\/71-Regicidio-de-Merino2.jpg\" alt=\"\" width=\"633\" height=\"409\" \/><\/a><\/p>\n<p>Cuando se cumple ahora 160 a\u00f1os del intento de regicidio y posterior ejecuci\u00f3n del cura Merino los an\u00e1lisis hist\u00f3ricos que se est\u00e1n llevando a cabo refuerzan la tesis de que el Gobierno moderado de Bravo Murillo aprovech\u00f3 la coyuntura para reforzar la imagen de la reina, ya entonces bastante deteriorada. \u00abMi celebridad se quedar\u00e1 en las estamper\u00edas\u00bb, asegur\u00f3 Mart\u00edn Merino d\u00edas antes de ser ejecutado en la capital de Espa\u00f1a por regicida. Este sacerdote nacido en Arnedo y apodado el cura Merino intent\u00f3 asesinar a la reina Isabel II, pero su pu\u00f1alada s\u00f3lo pudo herir a la hija de Fernando VII. Muchos quisieron ver en su atentado una conspiraci\u00f3n contra la Corona, pero \u00e9l siempre lo neg\u00f3.<\/p>\n<p><strong>Atentado en Atocha<br \/>\n<\/strong>El 2 de febrero de 1852 Mart\u00edn Merino acudi\u00f3 a la madrile\u00f1a iglesia de Atocha con un pu\u00f1al oculto bajo el h\u00e1bito talar. La reina Isabel II acud\u00eda a misa por primera vez tras alumbrar a su la infanta Isabel de Borb\u00f3n, conocida popularmente como &#8216;La Chata&#8217; y dar gracias por tan venturoso parto, pues sus dos anteriores hijos hab\u00edan muerto. Fue al salir del oficio cuando Merino, uno m\u00e1s de los sacerdotes que pululaban por el lugar, se inclin\u00f3 ante ella como si fuera a entregarle alg\u00fan documento. Por sorpresa, el cura lanz\u00f3 a la reina una pu\u00f1alada que bien pareciera mortal de necesidad y s\u00f3lo la actuaci\u00f3n de la comitiva real impidi\u00f3 que el agresor le asestara otra cuchillada. La Reina cay\u00f3 de espaldas, al tiempo que el coronel de alabarderos Manuel de Mencos se hac\u00eda cargo de la princesa reci\u00e9n nacida para protegerla. Esto le vali\u00f3 m\u00e1s tarde recibir el t\u00edtulo de marqu\u00e9s del Amparo, que le fue concedido el 2 de septiembre de ese mismo a\u00f1o. El gesto instintivo de protegerse con el brazo y las consistentes ballenas que armaban el cors\u00e9 de Isabel II, amortiguaron la pu\u00f1alada y dejaron en herida leve un golpe que pudo ser m\u00e1s grave.<br \/>\nEl cura Merino fue detenido de inmediato, juzgado de forma sumaria y condenado a muerte. En los apuntes jur\u00eddicos de su causa ya se dec\u00eda que \u00abentre los papeles que le encontraron ten\u00eda uno con el ep\u00edgrafe de <em>La Conciencia, discurso de oposici\u00f3n al partido Narv\u00e1ez<\/em>, que entre otras cosas dec\u00eda que la declaraci\u00f3n de la mayor\u00eda de S. M. envolv\u00eda la burla m\u00e1s sangrienta contra el Estado\u00bb.<br \/>\nSe trata del libro L<em>a Conciencia<\/em>, p\u00e1ginas escritas por el regicida Merino y publicadas por su abogado defensor, en la Imprenta de Miguel Gonz\u00e1lez, en 1854. El propio abogado afirmaba en el pre\u00e1mbulo de este op\u00fasculo de 23 p\u00e1ginas que \u00ablas personas que entonces gobernaban la Naci\u00f3n no permit\u00edan que se hablase de Merino, su solo nombre los aterraba, as\u00ed lo comprendimos, y por eso abandonamos nuestro prop\u00f3sito (&#8230;). Hoy las circunstancias han cambiado completamente, ya nadie se asusta de nombres\u00bb. De hecho, el defensor s\u00f3lo public\u00f3 la obra tras el triunfo de la Revoluci\u00f3n en Espa\u00f1a, en 1854, conocida como la Vicalvarada y que puso fin al mandato de Narv\u00e1ez.<br \/>\nFue entonces cuando se supo que uno de los motivos que impulsaron a Merino a atentar contra la Reina fue el \u00abindigno\u00bb fusilamiento de Mart\u00edn Zurbano. \u00abLos siglos venideros mirar\u00e1n como una aficci\u00f3n mitol\u00f3gica la sangre de un padre regando las cenizas de sus hijos, todos ba\u00f1ados voluntariamente en su propia sangre para crear el trono, de cuyas \u00f3rdenes hicieron los ministros viniese su exterminio: no estaba a\u00fan cometida la falta y castigada con la muerte de los hijos, cuando los mayores enemigos de la reina sacrificaron a Zurbano que pudo ser culpable, pero nunca digno del fin que tuvo poco honroso por cierto para el reinado de Isabel II\u00bb.<\/p>\n<p><a href=\"\/historias\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2012\/02\/En-el-pat%C3%ADbulo1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-24 aligncenter\" title=\"En el pat\u00edbulo\" src=\"\/historias\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2012\/02\/En-el-pat%C3%ADbulo1.jpg\" alt=\"\" width=\"542\" height=\"333\" \/><\/a><a href=\"\/historias\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2012\/02\/La-quema-de-Merino2.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-26 aligncenter\" title=\"La quema de Merino\" src=\"\/historias\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2012\/02\/La-quema-de-Merino2.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"377\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2012\/02\/La-quema-de-Merino2.jpg 567w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2012\/02\/La-quema-de-Merino2-300x195.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Muerte a los enemigos<br \/>\n<\/strong>En realidad, el cura Merino contra quien quer\u00eda atentar era contra Narv\u00e1ez, pero dadas las medidas de seguridad en torno al presidente del Gobierno, volc\u00f3 su ira hacia Isabel II, curiosamente m\u00e1s desprotegida. A Ram\u00f3n Mar\u00eda Narv\u00e1ez no le hab\u00eda temblado el pulso con sus enemigos, entre ellos el h\u00e9roe de Varea. Como ejemplo, su frase m\u00e1s famosa: \u00abNo puedo perdonar a mis enemigos, porque los he matado a todos\u00bb.<br \/>\nMucho se habl\u00f3 de si Merino era, en realidad, la punta de lanza de un complot contra la monarqu\u00eda, alentado por el propio duque de Montpensier, el gran conspirador. Fue \u00abhijo de rey, cu\u00f1ado de reina, padre de reina, mort\u00edfero duelista y eterno conspirador, fracas\u00f3 en su empe\u00f1o de sentarse en el trono de Espa\u00f1a\u00bb, afirma el profesor Calvo Poyato. Tambi\u00e9n se habl\u00f3 de una conjura mas\u00f3nica. Pero siglo y medio despu\u00e9s no hay prueba alguna. \u00abSe\u00f1ores, voy a decir la verdad como la he dicho toda mi vida. No voy a decir nada ofensivo contra la Reina. El acto que he preparado es un acto exclusivamente de mi voluntad y no tengo c\u00f3mplices, y s\u00e9pase que ninguna conspiraci\u00f3n ha tenido connivencia ni conexi\u00f3n conmigo\u00bb, declar\u00f3 Merino en el juicio.<\/p>\n<p><strong>Isabel II y \u201cPaquita\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Desde el momento que accedi\u00f3 al trono, la imagen de la reina Isabel II comenz\u00f3 a deteriorarse r\u00e1pidamente: el pueblo hab\u00eda salido muy harto del reinado de su padre, Fernando VII, y de la posterior guerra civil entre isabelinos y carlistas; el matrimonio entre Isabel y su primo Francisco de As\u00eds \u2013al que la gente motejaba como \u201cPaquita\u201d- iba de esc\u00e1ndalo en esc\u00e1ndalo, al igual que los escarceos amorosos de la exregente Mar\u00eda Cristina; la reina hab\u00eda dejado hacer de su capa un sayo a los moderados, no s\u00f3lo desde un punto de vista de represi\u00f3n pol\u00edtica sino, tambi\u00e9n, con una gesti\u00f3n que frenaba el librecambismo que imperaba en Europa.<\/p>\n<p>La oportunidad de tocar la fibra del ciudadano de a pie, manipulando la imagen de una joven madre herida nada m\u00e1s bautizar a su hija por un loco, no fue desaprovechada por el jefe de Gobierno, Bravo Murillo. La propaganda oficial se encarg\u00f3 de airear el suceso y de colocar a Isabel II como v\u00edctima, buena madre, amante esposa y excelente gobernadora. De hecho, cuando en 1854 la revoluci\u00f3n conocida como \u201cLa Vicalvarada\u201d derroc\u00f3 el Gabinete moderado, la reina aguant\u00f3 sobre su trono y no fue hasta la segundo intentona de 1868 hasta su derrocamiento definitivo.<\/p>\n<p><strong>Nacido en Arnedo<\/strong><\/p>\n<p>Mart\u00edn Merino y G\u00f3mez hab\u00eda naci\u00f3 en Arnedo en el a\u00f1o 1789. De ni\u00f1o ingres\u00f3 en la orden franciscana, h\u00e1bitos que abandon\u00f3 en 1808 para participar en la Guerra de la Independencia contra la invasi\u00f3n de las tropas de Napole\u00f3n Bonaparte. Tras la contienda, retom\u00f3 los h\u00e1bitos y lleg\u00f3 a ser ordenado sacerdote. A causa de sus ideas liberales en contra del Rey Fernando VII, se ve obligado a escapar a Francia en 1819 aunque regres\u00f3 un a\u00f1o despu\u00e9s cuando triunf\u00f3 la revuelta de Riego.<\/p>\n<p>Tras la ca\u00edda del Trienio Liberal y la llegada de los Cien Mil Hijos de San Luis, Merino fue encarcelado, hasta que logr\u00f3 huir y exiliarse de nuevo en Francia. All\u00ed permaneci\u00f3 durante once a\u00f1os como p\u00e1rroco de una localidad pr\u00f3xima a Burdeos. De regres\u00f3 a Espa\u00f1a, instal\u00f3 su residencia en Madrid, siendo designado capell\u00e1n de la iglesia de San Sebasti\u00e1n. En el a\u00f1o 1843 gan\u00f3 una importante suma de dinero en la Loter\u00eda, lo que le llev\u00f3 a practicar la usura. Pero el negocio no fue bien y perdi\u00f3 toda su fortuna, amancebado con m\u00e1s de una criada vivi\u00f3 sus \u00faltimos a\u00f1os preparando la conspiraci\u00f3n contra Narv\u00e1ez y que culmin\u00f3 con el ataque a Isabel II.<\/p>\n<p>Cinco d\u00edas despu\u00e9s del atentado contra la joven monarca Isabel II, Mart\u00edn Merino sufri\u00f3 la pena capital: muri\u00f3 ajusticiado a garrote vil, su cad\u00e1ver fue quemado y aventadas las cenizas. En realidad, y aunque para su incineraci\u00f3n se esgrimieron razones m\u00e1s cercanas a la supercher\u00eda que a la jurisprudencia, la verdad -como casi siempre- era m\u00e1s simple. \u00abPara evitar que nadie sustrajera ninguna parte del cad\u00e1ver con el pretexto de estudio y para que no quedase recuerdo alguno del regicida se dispuso en Consejo de Ministros que Mart\u00edn Merino fuese quemado en una pira funeraria en el mismo cementerio junto a la fosa com\u00fan y sus cenizas fueran dispersadas en \u00e9sta\u00bb, explica el profesor Reverte Coma.<\/p>\n<p>Los avances cient\u00edficos registrados en Europa y, sobre todo en la vecina Francia, donde hab\u00edan sido analizados por equipos cient\u00edficos multidisciplinares los cr\u00e1neos de famosos asesinos y malhechores, abrieron el debate m\u00e9dico en Espa\u00f1a sobre la necesidad de inspeccionar los restos del regicida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando se cumple ahora 160 a\u00f1os del intento de regicidio y posterior ejecuci\u00f3n del cura Merino los an\u00e1lisis hist\u00f3ricos que se est\u00e1n llevando a cabo refuerzan la tesis de que el Gobierno moderado de Bravo Murillo aprovech\u00f3 la coyuntura para reforzar la imagen de la reina, ya entonces bastante deteriorada. \u00abMi celebridad se quedar\u00e1 en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}