{"id":1835,"date":"2016-12-22T10:53:47","date_gmt":"2016-12-22T09:53:47","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/?p=1835"},"modified":"2016-12-22T10:53:47","modified_gmt":"2016-12-22T09:53:47","slug":"forzo-salustiano-olozaga-a-la-reina-isabel-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/2016\/12\/22\/forzo-salustiano-olozaga-a-la-reina-isabel-ii\/","title":{"rendered":"\u00bfForz\u00f3 Salustiano Ol\u00f3zaga a la reina Isabel II?"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: center;\"><a href=\"\/historias\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/12\/El-entonces-estudiante-Salustiano-de-Ol\u00f3zaga-pronuncia-un-discurso-pol\u00edtico-en-el-caf\u00e9-Lorenzini-de-Madrid.-La-Estafeta-de-Palacio-M.I-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter  wp-image-1837\" title=\"El entonces estudiante Salustiano de Ol\u00f3zaga pronuncia un discurso pol\u00edtico en el caf\u00e9 Lorenzini de Madrid. La Estafeta de Palacio M.I\" src=\"\/historias\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/12\/El-entonces-estudiante-Salustiano-de-Ol\u00f3zaga-pronuncia-un-discurso-pol\u00edtico-en-el-caf\u00e9-Lorenzini-de-Madrid.-La-Estafeta-de-Palacio-M.I-1.jpg\" alt=\"\" width=\"570\" height=\"495\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/12\/El-entonces-estudiante-Salustiano-de-Ol\u00f3zaga-pronuncia-un-discurso-pol\u00edtico-en-el-caf\u00e9-Lorenzini-de-Madrid.-La-Estafeta-de-Palacio-M.I-1.jpg 539w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/12\/El-entonces-estudiante-Salustiano-de-Ol\u00f3zaga-pronuncia-un-discurso-pol\u00edtico-en-el-caf\u00e9-Lorenzini-de-Madrid.-La-Estafeta-de-Palacio-M.I-1-300x261.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 570px) 100vw, 570px\" \/><\/a><\/h2>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><\/h2>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>El pol\u00edtico riojano fue acusado de obligar a la soberana a firmar la disoluci\u00f3n de las Cortes en 1843, mientras los rumores pol\u00edticos lo se\u00f1alaban como su amante<\/strong><\/h2>\n<p>Algo muy extra\u00f1o ocurri\u00f3 en<strong> la alcoba de Isabel II del Palacio Real de Madrid en la noche del 28 de noviembre de 1843<\/strong>. Tan extra\u00f1o, que los historiadores todav\u00eda hacen c\u00e1balas 163 a\u00f1os despu\u00e9s. Todo parece indicar que lo que estall\u00f3 como un esc\u00e1ndalo pol\u00edtico y sexual de la \u00e9poca entre la reina y el pol\u00edtico riojano Salustiano Ol\u00f3zaga no fue sino un golpe de Estado encubierto por el que los moderados se hicieron con el poder. Y sin disparar ni un tiro.<\/p>\n<p>A ra\u00edz de la ca\u00edda de Baldomero Espartero como regente -tras la revuelta militar liderada por los generales Serrano y Narv\u00e1ez en el verano de 1843-, y reci\u00e9n nombrada Isabel II mayor de edad y reina de Espa\u00f1a con tan s\u00f3lo 13 a\u00f1os, <strong>fue designado Salustiano Ol\u00f3zaga presidente del Consejo de Ministros<\/strong> como pol\u00edtico de prestigio del ala m\u00e1s \u00abtemplada\u00bb del progresismo.<\/p>\n<p>Sin embargo, al designar el pol\u00edtico nacido en Oy\u00f3n un gobierno progresista monocolor, el Congreso de mayor\u00eda moderada respondi\u00f3 eligiendo como presidente de la C\u00e1mara Baja al conservador puritano Pedro Jos\u00e9 Pidal. Ante esta coyuntura, pretendi\u00f3 Ol\u00f3zaga dar un golpe de efecto y convocar nuevas elecciones para recuperar el poder parlamentario; fue entonces cuando salt\u00f3 a la opini\u00f3n p\u00fablica <strong>el &#8216;esc\u00e1ndalo Ol\u00f3zaga&#8217;<\/strong>.<\/p>\n<p>En la sesi\u00f3n del 1 de diciembre, el moderado Gonz\u00e1lez Bravo, como notario mayor del Reino, ley\u00f3 ante las Cortes la declaraci\u00f3n escrita de pu\u00f1o y letra de Isabel II: \u00abEn la noche del 28 del mes pasado, se me present\u00f3 Ol\u00f3zaga y me propuso firmar el decreto de disoluci\u00f3n de las Cortes. Yo respond\u00ed que no quer\u00eda firmarlo, teniendo, para ello, entre otras razones, la de que esas Cortes me hab\u00edan declarado mayor de edad. Insisti\u00f3 Ol\u00f3zaga. Yo me resist\u00ed de nuevo a firmar el citado decreto. Me levant\u00e9, dirigi\u00e9ndome a la puerta que est\u00e1 a la izquierda de mi mesa de despacho. Ol\u00f3zaga se interpuso y ech\u00f3 el cerrojo de esta puerta. <strong>Me agarr\u00f3 del vestido y me oblig\u00f3 a sentarme. Me agarr\u00f3 la mano hasta obligarme a rubricar.<\/strong> Enseguida Ol\u00f3zaga se fue, y yo me retir\u00e9 a mi aposento. Antes de marcharse Ol\u00f3zaga me pregunt\u00f3 si le daba mi palabra de no decir a nadie lo ocurrido, y yo le respond\u00ed que no se lo promet\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"\/historias\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/12\/624_001.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-1838\" title=\"624_001\" src=\"\/historias\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/12\/624_001.jpg\" alt=\"\" width=\"269\" height=\"372\" \/><\/a><a href=\"\/historias\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/12\/Ol\u00f3zaga-por-Romanones-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright  wp-image-1840\" title=\"Ol\u00f3zaga por Romanones\" src=\"\/historias\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/12\/Ol\u00f3zaga-por-Romanones-1.jpg\" alt=\"\" width=\"279\" height=\"412\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/12\/Ol\u00f3zaga-por-Romanones-1.jpg 283w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/12\/Ol\u00f3zaga-por-Romanones-1-203x300.jpg 203w\" sizes=\"(max-width: 279px) 100vw, 279px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Honra e inocencia <\/strong><\/p>\n<p>El alboroto entre los esca\u00f1os fue de los que hacen \u00e9poca. Por mucho que Ol\u00f3zaga y sus correligionarios intentaron defender el honor del pol\u00edtico riojano, la acusaci\u00f3n era tan grave y escabrosa que no fue posible disiparla con simples palabras. \u00abMi honra no puedo sacrificarla ni a la reina ni a dios ni al mundo entero; hombre de bien, inocente, he de aparecer ante el mundo, aunque fuera en la escalera de la horca\u00bb, exclam\u00f3. Pero ante el cariz que tomaban los acontecimientos, y ante el temor de perder la vida ante un pelot\u00f3n de ejecuci\u00f3n, <strong>opt\u00f3 Ol\u00f3zaga por escapar rumbo a Portugal y posteriormente a Francia<\/strong>.<\/p>\n<p>A\u00f1adidos a la calumnia, los moderados, con el reaccionario Luis Gonz\u00e1lez Bravo a la cabeza, lanzaron los<strong> rumores de que don Salustiano hab\u00eda sido el amante de la reina-ni\u00f1a<\/strong>, el encargado de iniciarla en el arte del amor e, incluso, de desflorarla. Esta \u00faltima teor\u00eda fue sustentada por el historiador Ricardo de la Cierva en su novela &#8216;El Tri\u00e1ngulo: alumna de la libertad&#8217;, finalista del Premio Planeta 1988.<\/p>\n<p>Es verdad que el joven Ol\u00f3zaga <strong>ten\u00eda fama de amante fogoso e infatigable conquistador<\/strong>. Ah\u00ed est\u00e1 su insistente cortejo a Mar\u00eda Dolores de Quiroga, quien rechaz\u00f3 la oferta matrimonial del abogado riojano e ingres\u00f3 en la orden de la Inmaculada Concepci\u00f3n de Nuestra Se\u00f1ora con el nombre de sor Patrocinio. A\u00f1os m\u00e1s tarde, sor Patrocinio -conocida en toda Espa\u00f1a como la \u00abmonja de las llagas\u00bb- entrar\u00eda en la corte borb\u00f3nica y ejercer\u00eda enorme influencia sobre la propia Isabel II.<\/p>\n<p>Pero&#8230; \u00bfqu\u00e9 pas\u00f3, en realidad, entre la reina y Ol\u00f3zaga? <strong>Seg\u00fan \u00c1lvaro Figueroa, conde de Romanones, ninguno de los dos dijo la verdad<\/strong>. En su reeditado libro &#8216;Un drama pol\u00edtico, Isabel II y Ol\u00f3zaga&#8217;, el pol\u00edtico y escritor arist\u00f3crata asegura que Isabel II se mostr\u00f3 reacia a disolver las Cortes, a lo que el presidente del Consejo de Ministros trat\u00f3 de imponer su voluntad: \u00abCreemos que (Ol\u00f3zaga) le cogi\u00f3, no la mano, sino las manos para acarici\u00e1rselas suavemente. Lo sucedido se redujo, al parecer a un arrebato surgido en un momento en que los sentidos son los amos. \u00bfFue una finalidad pol\u00edtica la que movi\u00f3 a Ol\u00f3zaga? \u00bfUna pasi\u00f3n intensa? No; s\u00f3lo vanidad, la vanidad plebeya de un hombre grande: la de haber triunfado sobre una mujer que era reina, hip\u00f3tesis no absurda, dado el temperamento de do\u00f1a Isabel, dominador constante de toda su vida\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"\/historias\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/12\/Ol\u00f3zaga-con-Eugenia-de-Montijo-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-1843\" title=\"Ol\u00f3zaga con Eugenia de Montijo\" src=\"\/historias\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/12\/Ol\u00f3zaga-con-Eugenia-de-Montijo-1.jpg\" alt=\"\" width=\"340\" height=\"363\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/12\/Ol\u00f3zaga-con-Eugenia-de-Montijo-1.jpg 425w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/12\/Ol\u00f3zaga-con-Eugenia-de-Montijo-1-280x300.jpg 280w\" sizes=\"(max-width: 340px) 100vw, 340px\" \/><\/a><strong>Golpe de Estado <\/strong><\/p>\n<p><strong>Que la reina minti\u00f3 -o le obligaron a mentir-, es evidente<\/strong>: los cerrojos de las puertas de su alcoba que, seg\u00fan su testimonio, don Salustiano atranc\u00f3, nunca existieron. Ol\u00f3zaga, por su parte, se aprovech\u00f3 de que Isabel era s\u00f3lo una ni\u00f1a a la que engatus\u00f3 con su labia y arrebatadora personalidad. \u00abCuando me desped\u00ed, la reina me regal\u00f3 una caja de bombones para mi hija\u00bb, esgrimi\u00f3 el pol\u00edtico como ep\u00edlogo a su almibarada versi\u00f3n.<\/p>\n<p>El acad\u00e9mico <strong>Alejandro Garc\u00eda Nieto<\/strong>, en su ensayo<strong> &#8216;Los \u00absucesos de Palacio\u00bb, del 28 de noviembre de 1843&#8217;<\/strong>, publicado en el a\u00f1o 2007, pone el foco en \u00abla intervenci\u00f3n de la marquesa de Santa Cruz, aya de la reina y esp\u00eda en Palacio del partido moderado, a quien Narv\u00e1ez y Gonz\u00e1lez Bravo hab\u00edan alertado para que vigilara bien los despachos reales ya que sospechaban que Ol\u00f3zoga podr\u00eda presentar en cualquier momento un decreto de disoluci\u00f3n de los Cortes a fin de preparar desde el ministerio un nuevo Congreso con c\u00f3moda mayor\u00eda del partido progresista\u00bb.<\/p>\n<p>Una indisposici\u00f3n impidi\u00f3 a la marquesa acudir aquel d\u00eda a Palacio, pero una vez recuperada, \u00abinterrog\u00f3 h\u00e1bilmente a la reina sobre el despacho de la noche anterior hasta que se enter\u00f3 de lo sucedido\u00bb. Cuando Narv\u00e1ez acudi\u00f3 a entrevistarse con Isabel II, el aya le inform\u00f3 de la firma real. \u00abBuscando una salida, llamaron a Pidal, cuya llorera subi\u00f3 m\u00e1s a\u00fan las alarmas de Isabel 11, convencida ya de que hab\u00eda realizado algo muy mal. En su consecuencia <strong>ella misma, o entre todos, urdieron la excusa de la violencia<\/strong>\u00bb, a\u00f1ade Garc\u00eda Nieto.<\/p>\n<p><strong>La ca\u00edda de Salustiano Ol\u00f3zaga y de todo el progresismo hizo posible que el partido moderado impusiera su control durante los siguientes diez a\u00f1os.<\/strong> En la &#8216;D\u00e9cada Moderada&#8217;, con Narv\u00e1ez como l\u00edder, se aprob\u00f3 la Constituci\u00f3n de 1845, que dilapidaba numerosas conquistas sociales y pol\u00edticas; la reforma de la Hacienda, que con su apuesta por los impuestos indirectos encareci\u00f3 el coste de la vida; o el Concordato, por el que el Vaticano bendec\u00eda a Isabel II a cambio de prebendas y donaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"\/historias\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/12\/Ol\u00f3zaga.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1841 aligncenter\" title=\"Pintura al \u00f3leo de Salustiano de Ol\u00f3zaga, obra del pintor Antonio Gisbert (1872). Ol\u00f3zaga, pol\u00edtico, jefe del partido liberal durante el siglo XIX, nacido en Oy\u00f3n (\u00c1lava), desarroll\u00f3 su actividad en Madrid.\" src=\"\/historias\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2016\/12\/Ol\u00f3zaga.jpg\" alt=\"\" width=\"567\" height=\"772\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>Un pol\u00edtico nacido en Oy\u00f3n, criado en Arnedo y de vocaci\u00f3n universal<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Nacido en <strong>Oy\u00f3n el 8 de junio de 1805<\/strong> de una familia acomodada y de ideolog\u00eda liberal, su infancia discurri\u00f3 en Arnedo, donde su padre, Celestino, ejerc\u00eda como m\u00e9dico. All\u00ed aprendi\u00f3 sus primeras letras, que su progenitor le ense\u00f1aba con los art\u00edculos de la Constituci\u00f3n de 1812. Tuvo como profesor de lat\u00edn al catedr\u00e1tico Marcelino Magro, refugiado en Arnedo, y en el convento de Vico gan\u00f3, con apenas 10 a\u00f1os, su primer concurso literario.<\/p>\n<p>Estudiante de Filosof\u00eda en Zaragoza y en Madrid -y posteriormente Derecho-, con 15 a\u00f1os acaudill\u00f3 una revuelta estudiantil y era habitual en encendidos debates y tertulias de la capital, donde pronto ocup\u00f3 el rango de oficial de la Milicia Nacional. Huy\u00f3 de Espa\u00f1a en 1823, tras la llegada de los Cien Mil Hijos de San Luis, y en su <strong>combate sin tregua contra el absolutismo de Fernando VII<\/strong> y de la dinast\u00eda borb\u00f3nica sufri\u00f3 exilio varias veces, c\u00e1rcel y hasta eludi\u00f3 la pena de muerte en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n.<\/p>\n<p>Excelente orador y <em>alma mater<\/em> de la Constituci\u00f3n de 1837,<strong> Ol\u00f3zaga ocup\u00f3 altos cargos<\/strong>: gobernador civil de Madrid, diputado durante d\u00e9cadas (sobre todo por los distritos de Arnedo y de Logro\u00f1o), preceptor de la reina Isabel II, presidente del Congreso de los Diputados, presidente del Consejo de Ministros, ministro de Estado o embajador.<\/p>\n<p><strong>Ingres\u00f3 en la Real Academia de la Historia (1853) y 18 a\u00f1os despu\u00e9s en la Real Academia Espa\u00f1ola<\/strong>. Entre sus libros destacan &#8216;Historia pol\u00edtica de Arag\u00f3n&#8217;, &#8216;De la beneficencia en Inglaterra y en Espa\u00f1a&#8217;, &#8216;Estudios sobre elocuencia, pol\u00edtica, jurisprudencia, historia y moral&#8217; y &#8216;La mujer de Logro\u00f1o, La riojana&#8217;.<\/p>\n<p><strong>Le sorprendi\u00f3 la muerte a Salustiano Ol\u00f3zaga el 26 de septiembre de 1873 en Par\u00eds<\/strong>, donde era embajador de Espa\u00f1a. Est\u00e1 enterrado en el Mausoleo Conjunto del madrile\u00f1o Pante\u00f3n de Hombres Ilustres, junto a Mendiz\u00e1bal, Arg\u00fcelles y Calatrava, entre otros.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pol\u00edtico riojano fue acusado de obligar a la soberana a firmar la disoluci\u00f3n de las Cortes en 1843, mientras los rumores pol\u00edticos lo se\u00f1alaban como su amante Algo muy extra\u00f1o ocurri\u00f3 en la alcoba de Isabel II del Palacio Real de Madrid en la noche del 28 de noviembre de 1843. 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