{"id":271,"date":"2012-07-08T14:56:59","date_gmt":"2012-07-08T13:56:59","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/?p=271"},"modified":"2012-07-08T14:56:59","modified_gmt":"2012-07-08T13:56:59","slug":"la-roja-lost-in-translation","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/2012\/07\/08\/la-roja-lost-in-translation\/","title":{"rendered":"La Roja, lost in translation"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"\/historias\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2012\/07\/AwvxIpyCIAACMdg1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-273\" title=\"TV de un hotel de Tokio\" src=\"\/historias\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2012\/07\/AwvxIpyCIAACMdg1.jpg\" alt=\"\" width=\"614\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2012\/07\/AwvxIpyCIAACMdg1.jpg 1024w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2012\/07\/AwvxIpyCIAACMdg1-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2012\/07\/AwvxIpyCIAACMdg1-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 614px) 100vw, 614px\" \/><\/a>\u00a0<\/p>\n<p>David Silva remata de cabeza un impecable centro de Cesc. El guardameta italiano Buffon ni la huele. Quiero gritar \u00a1gooooool!, \u00a1gooooool!, pero no me sale. Y es que son las cuatro de la madrugada hora de Tokio.<\/p>\n<p>He puesto el despertador para poder ver la final de la Eurocopa, mientras mi mujer y mi hija, con m\u00e1s sentido com\u00fan, duermen en la habitaci\u00f3n de un hotel del bullicioso barrio de Shinjuku. Salgo sin hacer ruido y llego en ascensor al vest\u00edbulo, que lo mismo sirve de teleclub que de cafeter\u00eda. No hay nadie. El televisor, apagado; las calles, semivac\u00edas; el recepcionista, desaparecido. Faltan dos minutos para que comience el Espa\u00f1a-Italia y nada se mueve. Desesperado, entro en la oficina como un pulpo en una cacharrer\u00eda salt\u00e1ndome el letrero de \u2018staff only\u2019. Un adormilado botones abre los ojos, como si hubiera visto un fantasma. \u201cYes, sir\u201d, balbucea. Me acomodo en un mullido tresillo frente a la tele de plasma; el partido ya va por el minuto cuatro. Los locutores nipones declaman sin gracia los nombres de los jugadores espa\u00f1oles, pero como el rondo de La Roja es continuo pronto me acostumbro al mon\u00f3tono soniquete.<\/p>\n<p>Todo va como el pasodoble: golazo de Silva, san Iker se aparece a sus ap\u00f3stoles, Iniesta y Cesc percuten como martillos, Jordi Alba hace el segundo\u2026 y yo, mudo. Emocionado, feliz, exultante, pero mudo al fin y al cabo. Mediada la segunda parte, un japon\u00e9s se me acerca, sigiloso, observa el juego y algo comenta en idioma nip\u00f3n. Le sonr\u00edo, pero cuando voy a decirle \u2018good morning\u2019 su mujer le reclama en recepci\u00f3n. El hombre inclina la cabeza y se despide: \u201cArigato\u201d (Gracias). Y as\u00ed, mientras Torres y Mata rematan la faena, me siento como Bill Murray en \u2018Lost in Translation\u2019 antes de que aparezca Scarlett Johansson.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 David Silva remata de cabeza un impecable centro de Cesc. El guardameta italiano Buffon ni la huele. Quiero gritar \u00a1gooooool!, \u00a1gooooool!, pero no me sale. Y es que son las cuatro de la madrugada hora de Tokio. He puesto el despertador para poder ver la final de la Eurocopa, mientras mi mujer y mi [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/271"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=271"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/271\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=271"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=271"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=271"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}