{"id":758,"date":"2013-05-30T08:00:59","date_gmt":"2013-05-30T07:00:59","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/?p=758"},"modified":"2013-05-30T08:00:59","modified_gmt":"2013-05-30T07:00:59","slug":"la-voz-de-georges-moustaki-todavia-resuena-en-las-gaunas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/2013\/05\/30\/la-voz-de-georges-moustaki-todavia-resuena-en-las-gaunas\/","title":{"rendered":"La voz de Georges Moustaki todav\u00eda resuena en Las Gaunas"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/historias\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/Georges-Moustaki.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-759\" title=\"Georges Moustaki\" src=\"\/historias\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/Georges-Moustaki.jpg\" alt=\"\" width=\"425\" height=\"574\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/Georges-Moustaki.jpg 425w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2013\/05\/Georges-Moustaki-222x300.jpg 222w\" sizes=\"(max-width: 425px) 100vw, 425px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En una ciudad como Logro\u00f1o, en la que nunca pasaba nada, <strong>el concierto de Georges Moustaki<\/strong> se hab\u00eda convertido en todo un acontecimiento. El cantautor franc\u00e9s, nacido en Alejandr\u00eda de padres griegos, llevaba a\u00f1os y a\u00f1os encaramado en la cumbre de la canci\u00f3n gala, a la altura de voces como las de Edith Piaf, Yves Montand, Juliette Greco, Georges Brassens, Serge Gainsbourg o el belga Jacques Brel.<\/p>\n<p>En los albores de los 80, como el Auditorio Municipal se quedaba peque\u00f1o, se habilit\u00f3 el polideportivo Las Gaunas como improvisado escenario, al que <strong>Giuseppe Mustacchi<\/strong> \u2013su aut\u00e9ntico nombre\u2013 lleg\u00f3 sobre las cinco y media de la tarde. No hab\u00eda ofrecido rueda de prensa, ni si quiera entrevista previa, pero no se neg\u00f3 a que el periodista que se hab\u00eda colado en su camerino dialogara con \u00e9l antes de embarcarse en la prueba de sonido.<\/p>\n<p>Moustaki era un tipo amable, educado, muy culto, que m\u00e1s pronto que tarde entabl\u00f3 \u00e1gil mon\u00f3logo. <strong>Hablaba mil y un idiomas, el castellano entre ellos<\/strong>. En aquel espartano vestuario, donde palistas y cestapuntistas calentaban antes de sujetarse el faj\u00edn, el tiempo parec\u00eda no avanzar.<\/p>\n<p>Pero lleg\u00f3 la hora de cerrar la entrevista-tertulia y el periodista, vini\u00e9ndose arriba, se atrevi\u00f3 a preguntar con ne\u00f3fita insolencia, quiz\u00e1 condicionado por la blancura del cabello de su interlocutor: <strong>\u00ab\u00bfNo cree que usted que ya est\u00e1 un poco demod\u00e9?\u00bb<\/strong>.<\/p>\n<p>Moustaki mir\u00f3 al imberbe plumilla con ojos comprensivos y,\u00a0 sin inmutarse, respondi\u00f3: <strong>\u00abPreg\u00fantemelo despu\u00e9s de la actuaci\u00f3n\u00bb<\/strong>.<\/p>\n<p>El concierto de Georges Moustaki, en aquellos ilusionantes a\u00f1os ochenta, <strong>fue magistral, \u00fanico<\/strong>. De hecho, la indomable fuerza de la poes\u00eda sincera, cincelada con mimo por aquella voz m\u00e1gica, todav\u00eda resuena en el polideportivo Las Gaunas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; En una ciudad como Logro\u00f1o, en la que nunca pasaba nada, el concierto de Georges Moustaki se hab\u00eda convertido en todo un acontecimiento. El cantautor franc\u00e9s, nacido en Alejandr\u00eda de padres griegos, llevaba a\u00f1os y a\u00f1os encaramado en la cumbre de la canci\u00f3n gala, a la altura de voces como las de Edith Piaf, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/758"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=758"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/758\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=758"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=758"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=758"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}