{"id":81,"date":"2012-03-02T17:21:04","date_gmt":"2012-03-02T16:21:04","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/?p=81"},"modified":"2012-03-02T17:21:04","modified_gmt":"2012-03-02T16:21:04","slug":"reforma-laboral","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/2012\/03\/02\/reforma-laboral\/","title":{"rendered":"\u00bfREFORMA LABORAL?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"\/historias\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2012\/03\/feudal.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-83\" title=\"feudal\" src=\"\/historias\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2012\/03\/feudal.jpg\" alt=\"\" width=\"567\" height=\"390\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2012\/03\/feudal.jpg 1181w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2012\/03\/feudal-300x206.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2012\/03\/feudal-768x528.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2012\/03\/feudal-1024x704.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 567px) 100vw, 567px\" \/><\/a><\/p>\n<p>\u00c9rase una vez un molinero que trabajaba de sol a sol para dar de comer a su familia. El viejo molino, al igual que los campos de trigo que all\u00ed abundaban, eran feudo del se\u00f1or del castillo. Todo iba bien en el valle hasta que una pertinaz sequ\u00eda comenz\u00f3 a agostar el cereal, que cada vez llegaba a la molienda en menor cantidad. Un buen d\u00eda, el se\u00f1or del castillo mand\u00f3 llamar al molinero que, embadurnado en harina, se present\u00f3 raudo.<br \/>\n-Mira, Mart\u00edn, cada vez hay menos trabajo por estos pagos -le explic\u00f3 el noble-. Son d\u00edas duros.<br \/>\n-A m\u00ed me lo va a contar vuestra merced -le interrumpi\u00f3-. Tengo dos j\u00f3venes reto\u00f1os que se ven obligados a buscar le\u00f1a en el bosque o a ayudar, por la voluntad, a quien lo necesita.<br \/>\n-Bueno, al menos tienen labor.<br \/>\n-S\u00ed, pero de ella ni comen ni pueden vislumbrar futuro.<br \/>\nCompuso el se\u00f1or del castillo un gesto de astucia.<br \/>\n-Dejar\u00e1s la molienda y ser\u00e1n tus hijos quienes trabajen.<br \/>\nNo se fue Mart\u00edn muy convencido del castillo, pero como el amo lo ordenaba y era por el bien de los muchachos? Sin embargo, se entristeci\u00f3 mucho cuando supo que sus hijos percib\u00edan la mitad de la maquila que \u00e9l siempre hab\u00eda cobrado.<br \/>\nY, por fin, tornaron las lluvias. El trigo creci\u00f3 veloz, amarille\u00f3 los campos y dio tanto grano, que ni en los silos cab\u00eda. Acudi\u00f3 entonces Mart\u00edn a la fortaleza.<br \/>\n-Ruego a vuestra merced que me permita regresar al molino.<br \/>\n-\u00bfY qu\u00e9 hago con tus hijos?<br \/>\n-Han vuelto los buenos tiempos, mi se\u00f1or.<br \/>\n-Ahora tengo cuatro manos por el precio de dos.<br \/>\n-A\u00fan as\u00ed, no dar\u00e1n abasto?<br \/>\n-Tranquilo, Mart\u00edn -sonri\u00f3 el se\u00f1or-. Por suerte para m\u00ed, lo que sobran son manos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c9rase una vez un molinero que trabajaba de sol a sol para dar de comer a su familia. El viejo molino, al igual que los campos de trigo que all\u00ed abundaban, eran feudo del se\u00f1or del castillo. Todo iba bien en el valle hasta que una pertinaz sequ\u00eda comenz\u00f3 a agostar el cereal, que cada [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}