{"id":16,"date":"2011-02-02T17:48:00","date_gmt":"2011-02-02T17:48:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/la-vida-en-el-aire\/?p=16"},"modified":"2011-02-02T17:48:00","modified_gmt":"2011-02-02T17:48:00","slug":"los-pinguinos-punta-tombo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/la-vida-en-el-aire\/2011\/02\/02\/los-pinguinos-punta-tombo\/","title":{"rendered":"Los ping\u00fcinos de Punta Tombo"},"content":{"rendered":"<p>Con la emoci\u00f3n de haber visto a las <a id=\"link_0\" title=\"https:\/\/blogs.larioja.com\/la-vida-en-el-aire\/2011\/1\/21\/peninsula-valdes-entre-ballenas-pinguinos-y-nandues\" href=\"https:\/\/blogs.larioja.com\/la-vida-en-el-aire\/2011\/1\/21\/peninsula-valdes-entre-ballenas-pinguinos-y-nandues\" rel=\"nofollow\">ballenas y los leones marinos <\/a>todav\u00eda a flor de piel, en la segunda jornada nos esperaba algo muy m\u00e1gico.<br \/>\nEn direcci\u00f3n contraria a la que hab\u00edamos ido el primer d\u00eda, fuimos hacia el sur, a <strong>Punta Tombo<\/strong>, donde vive una colonia de m\u00e1s de <strong>medio mill\u00f3n de ping\u00fcinos de Magallanes. <\/strong>Yo siempre he tenido la imagen de los ping\u00fcinos en el hielo, pero no todos viven as\u00ed. Los de esta especie viven parte del a\u00f1o en el mar, pero otra parte viven en tierra, en nidos cavados en aut\u00e9nticos secarrales. Es realmente curioso.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" id=\"img_0\" class=\"imgcen\" style=\"width: 575px; height: 455px;\" src=\"\/la-vida-en-el-aire\/wp-content\/uploads\/sites\/21\/Argentinamarco.jpg\" alt=\"\" width=\"611\" height=\"467\" \/><\/p>\n<p class=\"Body1\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\">Por el camino el gu\u00eda nos cont\u00f3 c\u00f3mo estos animales son muy fieles a sus nidos. Cada uno busca el lugar que m\u00e1s le gusta, lo adecua sus necesidades, lo protege de los depredadores y una vez que est\u00e1 listo, deja que lo vean las hembras, para que \u00e9stas elijan si es un buen partido o no. Forman pareja, tienen sus cr\u00edas y para cuidarlas se turnan. Mientras uno va al mar a por comida, el otro se queda cuidando a los beb\u00e9s, y luego al rev\u00e9s. Un a\u00f1o despu\u00e9s, vuelven al mismo nido los dos miembros de la pareja. Realmente no es que sean fieles uno al otro, pero s\u00ed a su hogar.<\/p>\n<p>La verdad es que yo no imaginaba que hab\u00eda tantos ping\u00fcinos. Hay un sendero que te lleva caminando durante una hora (muy tranquilos, par\u00e1ndote cada tres pasos)hasta la playa por el que vas caminando y a los lados vas viendo cientos y cientos de ping\u00fcinos, cada uno en su nido, tranquilos, tomando el sol, ajenos a nuestra presencia y muchos de ellos <strong>dando de comer a sus cr\u00edas.<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"Body1\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"font-family: Helvetica;\"><span style=\"mso-fareast-font-family: 'Geeza Pro'; mso-hansi-font-family: 'Geeza Pro';\" lang=\"EN-US\"><span style=\"mso-spacerun: yes;\"><span style=\"mso-fareast-font-family: 'Geeza Pro'; mso-hansi-font-family: 'Geeza Pro';\" lang=\"EN-US\"><span style=\"mso-spacerun: yes;\"><img loading=\"lazy\" id=\"img_0\" class=\"imgcen\" style=\"width: 584px; height: 469px;\" src=\"\/la-vida-en-el-aire\/wp-content\/uploads\/sites\/21\/comida.jpg\" alt=\"\" width=\"586\" height=\"429\" \/><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><br \/>\nSeg\u00fan te vas acercando a la zona de la playa, el n\u00famero de nidos aumenta, hasta que a lo lejos casi no ves espacio para m\u00e1s. Esto es porque<strong> los sitios cercanos al agua son los m\u00e1s codiciados,<\/strong>porque l\u00f3gicamente tienen la comida m\u00e1s cerca, y cuanto m\u00e1s se alejan, el esfuerzo es mucho mayor. Est\u00e1 claro que los ping\u00fcinos nos son muy \u00e1giles en tierra, y muchos de ellos tienen los nidos hasta a quinientos metros del mar.<\/p>\n<p class=\"Body1\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\">\n<p><img loading=\"lazy\" id=\"img_0\" class=\"imgcen\" style=\"width: 585px; height: 444px;\" src=\"\/la-vida-en-el-aire\/wp-content\/uploads\/sites\/21\/ping\u00fcinos.jpg\" alt=\"\" width=\"582\" height=\"464\" \/><\/p>\n<p class=\"Body1\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\">\nUna de las normas de esta reserva es que si vas caminando y un ping\u00fcino est\u00e1 cerca y va a pasar por donde vas t\u00fa, te tienes que parar y cederle el paso. Y es algo que pasa varias veces a lo largo del recorrido. Se paran, te miran ladeando la cabeza a un lado y a otro para calcular la distancia y cuando ven que est\u00e1s quieto, pasan como diciendo<strong> &#8216;gracias, muy amable&#8217;<\/strong>. Para morirse de risa.<\/p>\n<p class=\"Body1\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\">\nEl viento loco que hay en esta zona, nos fastidi\u00f3 la segunda parte del d\u00eda, con la ilusi\u00f3n que me hacia&#8230; \u00cdbamos a ver toninas, un tipo de delf\u00edn peque\u00f1o y muy juguet\u00f3n al que le encanta ir saltando delante de las lanchas. Pero el <strong>puerto de Rawson <\/strong>estaba cerrado, as\u00ed que nos quedamos con las ganas. Una pena.<\/p>\n<p class=\"Body1\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt;\">Pr\u00f3xima parada,<strong> El Calafate<\/strong>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con la emoci\u00f3n de haber visto a las ballenas y los leones marinos todav\u00eda a flor de piel, en la segunda jornada nos esperaba algo muy m\u00e1gico. En direcci\u00f3n contraria a la que hab\u00edamos ido el primer d\u00eda, fuimos hacia el sur, a Punta Tombo, donde vive una colonia de m\u00e1s de medio mill\u00f3n de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[48,240,260,273,310,341],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/la-vida-en-el-aire\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/la-vida-en-el-aire\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/la-vida-en-el-aire\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/la-vida-en-el-aire\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/la-vida-en-el-aire\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/la-vida-en-el-aire\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/la-vida-en-el-aire\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/la-vida-en-el-aire\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/la-vida-en-el-aire\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}