{"id":270,"date":"2018-11-23T09:36:40","date_gmt":"2018-11-23T08:36:40","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.larioja.com\/linea-de-puntos\/?p=270"},"modified":"2018-11-23T09:36:40","modified_gmt":"2018-11-23T08:36:40","slug":"malamente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/linea-de-puntos\/2018\/11\/23\/malamente\/","title":{"rendered":"Malamente"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-large wp-image-271\" src=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/161\/2018\/11\/Ceniceros-y-Sanz-1024x470.jpg\" alt=\"Ceniceros charla con Sanz y Garrido, durante el \u00faltimo pleno del Parlamento. Foto de Sonia Tercero\" width=\"1024\" height=\"470\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/161\/2018\/11\/Ceniceros-y-Sanz-1024x470.jpg 1024w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/161\/2018\/11\/Ceniceros-y-Sanz-300x138.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/161\/2018\/11\/Ceniceros-y-Sanz-768x352.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/161\/2018\/11\/Ceniceros-y-Sanz.jpg 1600w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ni serr\u00edn ni esti\u00e9rcol. Frente a los h\u00e1bitos instalados en las<strong> Cortes del Reino<\/strong>, por el <strong>Parlamento de La Rioja<\/strong> reina el sopor. Del que s\u00f3lo rescatan a los asistentes esos raros momentos en que comparecen sus se\u00f1or\u00edas m\u00e1s adictas al espect\u00e1culo, como la vigorosa <strong>Bastida<\/strong> o la elocuente <strong>Grajea<\/strong>, con sus 50 sombras acechando malamente el hemiciclo, quienes elevan la temperatura del pleno con ese punto de energ\u00eda que le suele faltar al portavoz del <strong>Grupo Popular<\/strong>.<\/p>\n<p>Porque a <strong>Jes\u00fas \u00c1ngel Garrido<\/strong> le toca ejercer (comprensible y malamente) el l\u00e1nguido papel que todo el protocolo de cada <strong>Legislativo<\/strong> concede a quien s\u00f3lo comparece para garantizar su apoyo al Gobierno de turno. Su respaldo se da por tan asegurado como por previsible su discurso. De modo que cuando llega al atril, llega tambi\u00e9n la desbandada. Huyen los diputados de la oposici\u00f3n, pero eso no es lo peor: m\u00e1s pavoroso debe resultar que tus propios compa\u00f1eros aprovechen para consultar el m\u00f3vil o entornar los ojos mientras combaten malamente el indisimulado tedio. La propensi\u00f3n a sembrar de serr\u00edn y esti\u00e9rcol el debate crece entonces exponencialmente, porque supone la \u00fanica oportunidad de culminar el prop\u00f3sito central de todo orador: que te hagan algo de caso. Al menos, los tuyos.<\/p>\n<p>Pero Garrido no cay\u00f3 en la tentaci\u00f3n de embarrar demasiado el terreno, m\u00e1s all\u00e1 de alguna humorada a costa de <strong>Concha <em>Euskalandreu<\/em>.<\/strong> En realidad, se limit\u00f3 a representar (malamente, claro: su papel invita a la indulgencia) el aut\u00e9ntico rol que le reservan estas sesiones. El de actor secundario. Cuando sube al estrado, su misi\u00f3n genuina pasa por plegarse al lucimiento de su jefe, el presidente del Gobierno, o de sus consejeros, como en el caso de ayer. <strong>Alfonso Dom\u00ednguez<\/strong> le dio adecuada r\u00e9plica en el teatrillo organizado a tal efecto, a mayor gloria del neonato <strong>Presupuesto<\/strong>, una excusa como otra cualquiera para que los titulares del Palacete hagan de hecho suyas las mismas cuitas que sufre su archienemigo, <strong>el malvado doctor S\u00e1nchez<\/strong>.<\/p>\n<p>Porque la pol\u00edtica, como la vida misma, es territorio abonado malamente para la paradoja. Cada tesis del consejero de Hacienda en defensa de las cuentas paridas con tanto dolor puede ser esgrimida por el actual inquilino de Mo<strong>n<\/strong>cloa. Tambi\u00e9n a \u00e9l le parece que quien no apoya sus cuentas en realidad quiere poco o nada a su tierra. Para el <strong>PSOE<\/strong> de S\u00e1nchez, como para <strong>el PP de La Rioja<\/strong>, todas aquellas voces cr\u00edticas con su presupuesto encarnan a los malos compatriotas. No apoyar al <strong>Gobierno regional<\/strong> en este trance, concluy\u00f3 Dom\u00ednguez, significa paralizar las ilusiones de los riojanos. Qu\u00e9 casualidad. Lo mismo que piensa el PSOE nacional respecto a las ilusiones de los espa\u00f1oles en su propia tesitura.<\/p>\n<p>Se trata de ese tipo de contradicciones que sit\u00faan a cada cual ante su particular encrucijada. Decidir si opta por atender las razones de su cerebro o el dictamen de su coraz\u00f3n (o peor: de v\u00edsceras m\u00e1s ocultas), como pudo observarse en el ritual de seducci\u00f3n y cortejo que ejecutaban en sus intervenciones Dom\u00ednguez y Garrido. Masajeaban malamente al un\u00edsono el ego de <strong>Ciudadanos<\/strong>, como ese amante despechado que no quiere darse por enterado cuando le devuelven las cartas. Un empe\u00f1o destinado al fracaso, porque la formaci\u00f3n naranja dispone de sus propios problemas: ayer casi hab\u00eda en el <strong>Parlamento<\/strong> m\u00e1s <strong>concejales de Logro\u00f1o<\/strong> que diputados, as\u00ed que las llamadas del PP a reanudar su idilio chocaron contra el vac\u00edo. Lo cual dota de sentido al tono general de toda la legislatura. A falta de serr\u00edn y esti\u00e9rcol, triunfa en el Parlamento el continente sin contenido. Y triunfa malamente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; Ni serr\u00edn ni esti\u00e9rcol. Frente a los h\u00e1bitos instalados en las Cortes del Reino, por el Parlamento de La Rioja reina el sopor. Del que s\u00f3lo rescatan a los asistentes esos raros momentos en que comparecen sus se\u00f1or\u00edas m\u00e1s adictas al espect\u00e1culo, como la vigorosa Bastida o la elocuente Grajea, con sus 50 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[5,36,3,65,4],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/linea-de-puntos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/270"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/linea-de-puntos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/linea-de-puntos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/linea-de-puntos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/linea-de-puntos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=270"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/linea-de-puntos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/270\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":272,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/linea-de-puntos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/270\/revisions\/272"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/linea-de-puntos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=270"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/linea-de-puntos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=270"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/linea-de-puntos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=270"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}