{"id":312,"date":"2019-01-21T09:31:50","date_gmt":"2019-01-21T08:31:50","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.larioja.com\/linea-de-puntos\/?p=312"},"modified":"2019-01-21T09:31:50","modified_gmt":"2019-01-21T08:31:50","slug":"aquella-tierra-deliciosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/linea-de-puntos\/2019\/01\/21\/aquella-tierra-deliciosa\/","title":{"rendered":"Aquella tierra deliciosa"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-large wp-image-313\" src=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/161\/2019\/01\/Nacho-1024x700.jpg\" alt=\"Toma de posesi\u00f3n del delegado del Gobierno, Jos\u00e9 Ignacio P\u00e9rez. Foto de Sonia Tercero\" width=\"1024\" height=\"700\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/161\/2019\/01\/Nacho-1024x700.jpg 1024w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/161\/2019\/01\/Nacho-300x205.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/161\/2019\/01\/Nacho-768x525.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/161\/2019\/01\/Nacho.jpg 1600w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p><em>\u00abNo es obligatorio equivocarse. Es frecuente, pero no obligatorio. Puede que hasta sea instructivo, pero no es estrictamente necesario\u00bb<\/em> (Gy\u00f6rgy Faludy)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuentan que cuando <strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda Aznar<\/strong> gan\u00f3 sus primeras elecciones, lo exiguo de aquel triunfo (una mayor\u00eda relativa que le anim\u00f3 a pactar con el nacionalismo vasco y catal\u00e1n), apareci\u00f3 ante sus fieles en <strong>G\u00e9nova<\/strong> con el semblante apenado. Lejos de la euforia que presum\u00edan sus incondicionales. Era tan triste el ambiente en la c\u00fapula de ese c\u00f3nclave que tuvo que tomar la palabra<strong> Rodolfo Mart\u00edn Villa<\/strong>, veterano en los fogones de la pol\u00edtica, para subir la temperatura. Dando con la clave de arco de todo proyecto de Gobierno: \u00abPagar las pensiones. Hay que concentrarse en pagar las pensiones. Que cuando les llegue este mes a los jubilados su cheque, vean que ahora lo paga un Gobierno del PP\u00bb.<\/p>\n<p>Se ignora si Aznar suspir\u00f3 aliviado. Pero fuera porque atendi\u00f3 el consejo de Mart\u00edn Villa o por la propia inercia de los mecanismos del poder, su Gobierno pag\u00f3 en efecto esa mensualidad. Un milagro al que siguieron otros semejantes para abonar su salario a los empleados p\u00fablicos, n\u00f3mina tras n\u00f3mina, hasta que abandon\u00f3 <strong>La Moncloa.<\/strong> Proeza an\u00e1loga a la protagonizada antes por <strong>Felipe Gonz\u00e1lez:<\/strong> para una generaci\u00f3n de espa\u00f1oles, m\u00e1s all\u00e1 de su ideolog\u00eda, Gonz\u00e1lez ser\u00e1 siempre el presidente que universaliz\u00f3 las pensiones. La solidez de los hechos frente al estado gaseoso de las promesas. La praxis, lo factual, borra las distinciones ideol\u00f3gicas. Que es lo que ocurre cuando a las propias siglas se le a\u00f1ade el logo del Palacio de la Moncloa: todo proyecto nota entonces el ben\u00e9fico efecto del viento de cola. Navega por los procelosos mares de la pol\u00edtica con un impulso adicional, que nada garantiza pero que algo anima a robustecer las propias filas, condici\u00f3n indispensable para conquistar luego el favor del electorado m\u00e1s tibio. V\u00e9ase el caso del <strong>PSOE<\/strong> de <strong>Pedro S\u00e1nchez<\/strong>, cuya gesti\u00f3n merece gruesos ep\u00edtetos a sus rivales y suele dejar fr\u00edos (o a encender: nunca se sabe qu\u00e9 es peor) a quienes no se cuentan entre sus fans. Pero hay una inmensa capa demogr\u00e1fica, situada m\u00e1s o menos en el centro ideol\u00f3gico, para quien S\u00e1nchez ser\u00e1 lo que sea, pero sobre todo es el presidente. Su presidente. A quien guardar alg\u00fan respeto y cierta lealtad. Sobre todo, si paga su salario a los pensionistas y a los funcionarios.<\/p>\n<p>Un axioma que puede replicarse a escala. Habr\u00e1 quien se siente tentado de conceder su papeleta a <strong>Jos\u00e9 Ignacio Ceniceros, Cuca Gamarra, Luis Mart\u00ednez Portillo<\/strong> o (en la otra esquina del cuadril\u00e1tero) a <strong>Laura Rivado o Javier Garc\u00eda<\/strong> s\u00f3lo porque concurrir\u00e1n a las elecciones agregando a las promesas consustanciales de todo candidato el perfil institucional de quien se lanza a la carrera hacia las urnas respaldado por la fuerza de los hechos. Malos, buenos o regulares. Pero hechos. El problema surge cuando tales hechos, nacidos de la gesti\u00f3n gubernamental, son portadores de malas noticias, como acaba de suceder con el <strong>Presupuesto<\/strong> nacional, que en la l\u00ednea de los \u00faltimos cuatro a\u00f1os castiga a La Rioja con una sa\u00f1a desoladora mientras fomenta ese curioso juego no menos desolador: PP y PSOE se copian las coartadas seg\u00fan qui\u00e9n ocupe el banco azul del Congreso y <strong>Jos\u00e9 Ignacio P\u00e9rez<\/strong> tiene que ejercer de <strong>Alberto Bret\u00f3n<\/strong>, justificando lo injustificable, con el mismo \u00e9xito que su antecesor: ninguno. Como los hechos son contumaces, ignorar lo evidente conduce a cada representante pol\u00edtico a coquetear con el rid\u00edculo. Porque una equivocaci\u00f3n m\u00e1s otra ni se anulan ni se restan: se suman. Perseverar en el error conduce a la regi\u00f3n al estado de postraci\u00f3n presente, que equipara en su calificaci\u00f3n a unos pol\u00edticos con otros: suspenso general.<\/p>\n<p>Coincidiendo con la presentaci\u00f3n del Presupuesto del Estado, el profesor riojano <strong>Jos\u00e9 Manuel San Baldomero<\/strong> present\u00f3 esta semana el resultado de sus pesquisas sobre aquel brillante hijo de la <strong>Ilustraci\u00f3n<\/strong>, <strong>Gaspar de Jovellanos.<\/strong> Que curiose\u00f3 por La Rioja cuando mor\u00eda el<strong> siglo XVIII<\/strong> y tropez\u00f3 con una tierra tal vez no tan distinta a la actual: una regi\u00f3n necesitada de luces y m\u00e1s luces. Oprimida por la Inquisici\u00f3n de su \u00e9poca y oxigenada por una minor\u00eda aburrida de fracasar en su tarea: sacar a esta tierra de su declive. Puede alegarse que<strong> La Rioja<\/strong> de ahora es muy distinta. Que se subi\u00f3 al carro del progreso m\u00e1s o menos cuando tocaba y que participa del mejor periodo de convivencia pac\u00edfica y democr\u00e1tica del conjunto de Espa\u00f1a. Lo cual es tan cierto como que aquella regi\u00f3n \u00abdeliciosa\u00bb, seg\u00fan la atinada observaci\u00f3n de Jovellanos, vive hoy demasiado ensimismada. S\u00f3lo se agita cuando prevalece el ruido pol\u00edtico, que atiende a una l\u00f3gica tan rutinaria como absurda: los partidos modulan sus mensajes en funci\u00f3n de qui\u00e9n ocupe el Gobierno de la Naci\u00f3n. Un discurso primario, muy elemental. Lo contrario de la aspiraci\u00f3n a lo sublime que reclamaba Kant del ser humano, el mandato que hizo suyo Jovellanos mientras trepaba hacia Clavijo, recorr\u00eda el valle del Ebro o se maravillaba en San Mill\u00e1n. Su viaje acab\u00f3 como acabaron tantas andanzas de los hijos de su tiempo. En el destierro. Dominado por la melancol\u00eda, el mismo mal que aqueja a los nietos de esos riojanos a quienes visit\u00f3. Que pueden hacer suyo el feo dictamen con que el escritor Cabrera Infante concluy\u00f3 mucho tiempo despu\u00e9s otra visita: la que hizo a Moncloa siendo Aznar presidente. Los pol\u00edticos, resumi\u00f3 el novelista cubano con uno de sus c\u00e9lebres juegos de palabras, se mueven antes por conveniencia que por convicci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>LA LETRA PEQUE\u00d1A<\/strong><\/p>\n<p><em>Calma chicha en el PSOE logro\u00f1\u00e9s<\/em><\/p>\n<p>El comit\u00e9 regional que celebr\u00f3 ayer el PSOE riojano lleg\u00f3 precedido de una asamblea ordinaria que estuvo dominada por una cierta calma chicha, seg\u00fan los asistentes. No s\u00f3lo se aprob\u00f3 sin problemas el informe de gesti\u00f3n que present\u00f3 Beatriz Arraiz; tambi\u00e9n llam\u00f3 la atenci\u00f3n del bajo nivel de belicosidad observado alrededor del vencedor en las primarias, Pablo Hermoso de Mendoza. Quien tom\u00f3 la palabra al igual que otros afiliados: por ejemplo, Inmaculada Ortega, que enterr\u00f3 sus antiguas hostilidades con Arraiz, para sorpresa de la militancia reunida en la sede de la UNED. En bajo n\u00famero, por cierto.<\/p>\n<p><em>Los l\u00edos internos de Ciudadanos<\/em><\/p>\n<p>\u00abEs un tema sobre el que el partido va a abrir un proceso interno de solicitud de informaci\u00f3n para analizar la situaci\u00f3n y poder valorar los pasos a seguir. Nos corresponder\u00e1 aportar esa informaci\u00f3n en el \u00e1mbito interno\u00bb. Con fecha 11 de enero, firma este documento Carlos Hierro, responsable regional de comunicaci\u00f3n de Ciudadanos. Alude de esa manera tan cr\u00edptica a los conflictos derivados del pulso abierto en su grupo parlamentario riojano. Y lanza este aviso para los afiliados, \u00abs\u00f3lo en caso de ser preguntados\u00bb, al que ha tenido acceso Diario LA RIOJA, luego de \u00ablas pertinentes deliberaciones junto con la secretar\u00eda de comunicaci\u00f3n nacional\u00bb. Que apuesta por \u00abminimizar lo m\u00e1ximo la exposici\u00f3n al tema\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abNo es obligatorio equivocarse. Es frecuente, pero no obligatorio. 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