{"id":1009,"date":"2018-02-08T18:55:46","date_gmt":"2018-02-08T18:55:46","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/?p=1009"},"modified":"2018-02-08T18:55:46","modified_gmt":"2018-02-08T18:55:46","slug":"bares-y-futbol-la-chistorra-de-varea-y-otras-historias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/2018\/02\/08\/bares-y-futbol-la-chistorra-de-varea-y-otras-historias\/","title":{"rendered":"Bares y f\u00fatbol: la chistorra de Varea y otras historias"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2018\/02\/Bar-de-Varea.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1010\" src=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2018\/02\/Bar-de-Varea-300x205.jpg\" alt=\"Un grupo de incondicionales, en el bar del Municipal de Varea\" width=\"300\" height=\"205\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2018\/02\/Bar-de-Varea-300x205.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2018\/02\/Bar-de-Varea.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Uno se recuerda a s\u00ed mismo sin graves dificultades para refrescar la memoria haciendo fila en <strong>el bar del Mundial 82<\/strong> para ver si combat\u00eda el fr\u00edo matinal de cualquier domingo con un <strong>cafelito<\/strong>, el mismo que reclamaban otros est\u00f3magos vecinos, igualmente ah\u00edtos de confort en el intermedio de un Logro\u00f1\u00e9s B-Artajon\u00e9s, por ejemplo: el peor partido que he visto en mi vida (y eso es mucho decir en mi caso: incluye por ejemplo al Real Madrid de Mourinho). Tal vez lo que demandaba mi g\u00e9lido esp\u00edritu era una cari\u00f1osa mano de caldo, que tambi\u00e9n lo procuraban en aquel ambig\u00fa, cuya plancha alcanz\u00f3 por cierto elevada fama. Aunque me sigo viendo como digo en aquella breve barra, alg\u00fan detalle se me pasa. Es lo que ocurre con las cosas sucedidas hace tantas glaciaciones: que lo superficial se diluye pero lo esencial sobrevive. De hecho, me veo incluso de alev\u00edn en alguno de <strong>los m\u00faltiples bares del viejo Las Gaunas<\/strong> pidiendo un vaso de kaskol, p\u00f3cima que supongo desaparecida. Que refrescaba lo suyo y adem\u00e1s garantizaba un inmediato movimiento de tripas.<\/p>\n<p>Pero esa es otra historia.<\/p>\n<p>Viene a cuento esta digresi\u00f3n a que hace unas ma\u00f1anas se dej\u00f3 caer junto a esta pantalla el infatigable compa\u00f1ero<strong> I\u00f1aki Garc\u00eda<\/strong>, de quien el improbable lector tal vez todo lo desconozca. Se lo presento: Garc\u00eda, ejemplar reportero todoterreno, se ha especializado, dentro del \u00e1rea de deportes de esta casa que con tanta paciencia nos acoge a ambos, en la cobertura del f\u00fatbol menor. El que se desarrolla por los campos de Preferente o Tercera. El f\u00fatbol de siempre, donde me cuentan que a\u00fan huele a linimento reflex y donde nadie conoce a Guardiola. Del mentado Mundial 82 al <strong>Municipal de Varea<\/strong>, pasando por <strong>La Isla,<\/strong> el <strong>Marino S\u00e1enz Andollo<\/strong> <strong>de Alberite<\/strong> o el <strong>San Roque<\/strong> <strong>de Agoncillo<\/strong>, Garc\u00eda se ocupa en comandita con otro gran colega,<strong> Sergio Mart\u00ednez<\/strong>, de contar a los lectores de <strong>Diario LA RIOJA<\/strong> qu\u00e9 se cuece por los dominios del f\u00fatbol castizo.<\/p>\n<p>Lo cual incluye no s\u00f3lo el relato del puntapi\u00e9 de turno, la zancadilla puntual y el gol al filo del reglamento. Tambi\u00e9n incorpora la obligaci\u00f3n de alg\u00fan tentempi\u00e9, por supuesto. El cafelito reparador, el reconfortante caldo de hueso de jam\u00f3n (o avecrem), la merienda si procede, el inevitable almuerzo o el carajillo all\u00ed donde resista: un completo men\u00fa de bocados y tragos, que ayudan a sobrellevar espect\u00e1culos que, la verdad, quedan bastante lejos de los recitales de Messi y compa\u00f1\u00eda. A falta de glamur futbolero, <strong>bocadillo de chistorra<\/strong>: ese manjar sirven en Varea y hacia all\u00ed peregrinan Garc\u00eda o Mart\u00ednez seg\u00fan el calendario que les programen sus adorados jefes cada fin de semana. F\u00fatbol y bares: no se me ocurre una alianza mejor.<\/p>\n<p>De modo que un buen d\u00eda ped\u00ed al incombustible Garc\u00eda que resumiera sus andanzas hosteleras por esos campos ca\u00f1\u00eds y esto me cuenta. Atentos, que hay recuerdos comunes. \u201cUno de mis primeros recuerdos relacionados con el mundo del f\u00fatbol es el bocadillo de chistorra del Mundial\u201982\u201d, explica. \u201cEse olor que llegaba a mis fosas nasales nada m\u00e1s entrar por la puerta no se me olvidar\u00e1 nunca y la imagen de <strong>las largas tiras de choricillo<\/strong> llenando una gran sart\u00e9n con aceite, tampoco. Los \u2018fabricantes\u2019 de aquella \u2018obra de arte\u2019 para el gusto ya no llevan el bar de las esas instalaciones, pero all\u00ed, como en muchos otros campos de f\u00fatbol, se siguen elaborando bocadillos para que, sobre todo en invierno, el encuentro tenga un aliciente m\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p>Segunda etapa. \u201cLa siguiente vez que la chistorra se cruz\u00f3 en mi vida acompa\u00f1ada por el f\u00fatbol fue en Varea, donde la tradici\u00f3n no se ha perdido\u201d, nos cuenta. \u201cYa sea con el primer equipo, con el juvenil o con cualquier otro conjunto, el bar del Municipal del barrio logro\u00f1\u00e9s aparece siempre lleno tanto antes de empezar el partido como en el descanso. Adem\u00e1s del suculento choricillo (me encanta, por si no se ha notado) el surtido de \u2018bocatas\u2019 incluye tambi\u00e9n otros sabores como tortilla, panceta o sardinilla\u201d. \u201cY es que la comida y el f\u00fatbol siempre han ido de la mano. A\u00fan recuerdo los bocadillos que me preparaba mi madre cuando iba a ver jugar al Logro\u00f1\u00e9s a Las Gaunas (ahora cuando juega la <strong>Sociedad<\/strong> por la noche tambi\u00e9n se venden en el bar del campo) o, conforme iba cumpliendo a\u00f1os, <strong>las bolsas de pipas<\/strong> que me met\u00eda entre pecho de espalda (actualmente, en muchas gradas est\u00e1n prohibidas)\u201d. Vamos concluyendo. \u201cAfortunadamente\u201d, se felicita nuestro hombre, \u201cesa tradici\u00f3n, la del \u2018bocata\u2019, la puedo mantener ahora en la mayor\u00eda de los campos de La Rioja porque pr\u00e1cticamente en todos los bares venden bocadillos. <strong>En La Ribera, en El Salvador o en La Estrella.<\/strong> En todos tienen a disposici\u00f3n de sus clientes especialidades para comer, merendar o cenar (dependiendo de la hora a la que sea el partido). Incluso en la instalaci\u00f3n deportiva situada junto al hospital San Pedro se puede degustar un \u2018Cala\u2019 de queso, huevo y bacon que hace m\u00e1s llevadera la tarde para los aficionados de los de <strong>Escolapios<\/strong> si su equipo no logra la victoria\u201d.<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo final, para chuparse los dedos. \u201cMenci\u00f3n aparte merecen<strong> la plancha del \u00c1ngel de Vicente<\/strong> por la que pasan a lo largo del a\u00f1o cientos de tiras de panceta y trozos de choricillo o la parrilla que en San Roque ponen al fuego cuando el encuentro del Agoncillo se juega a una hora en la que el cuerpo pide bocadillos. La Isla o el <strong>Oion Arena<\/strong> tambi\u00e9n ofrecen suficientes opciones para calmar el hambre de los presentes\u201d. Coda postrera. \u201cPor \u00faltimo, es necesario hablar de <strong>Pradoviejo<\/strong>. Por all\u00ed pasan cada d\u00eda una cantidad may\u00fascula de ni\u00f1os y adultos y, para satisfacer todos los paladares, la barra tiene que ser muy amplia, como as\u00ed ocurre. Adem\u00e1s de bocadillos, los que all\u00ed acuden pueden elegir entre much\u00edsimos pinchos y especialidades, entre las que destacan, por lo menos para mi gusto, los morritos&#8221;.<\/p>\n<p>\u00bfResumen, amigo Garc\u00eda? \u201cAs\u00ed el f\u00fatbol se vive mejor\u201d.<\/p>\n<p>Tome usted nota, improbable lector. Y a\u00f1ada a continuaci\u00f3n otras ocurrencias perpetradas por un caballero que alguna vez tambi\u00e9n deambul\u00f3 por el f\u00fatbol de Tercera y hermanos menores pero que hoy se ocupa de la llamada divisi\u00f3n de bronce:<strong> Sergio Moreno<\/strong>, a quien apodan <a href=\"http:\/\/www.elradionauta.com\/\">El Radionauta<\/a> desde que narra por la radio futbolera de Diario LA RIOJA los avatares de la <strong>Uni\u00f3n Deportiva Logro\u00f1\u00e9s,<\/strong> allega su propia raci\u00f3n de bares bizarros descubiertos por la geograf\u00eda nacional. Un resumen suculento, fronterizo con la literatura surrealista:<\/p>\n<p><strong>Tafalla (estadio San Francisco).<\/strong> \u201cUn bar extraordinario: para entrar al bar del estadio hay que salir del campo, mostrando tu entrada para volver a entrar. A nadie se le ha ocurrido abrir una puerta directa. Y pone tortillas y tal. Pero todos deseamos las meriendas de los socios veteranos que ocupan sus mesas, rumian sus meriendas preparadas en casa, juegan a las cartas y de vez en cuando miran al f\u00fatbol por la ventana\u201d.<\/p>\n<p><strong>Somozas (estadio: Complejo Alcalde Manuel Candocia<\/strong>, que muri\u00f3 hace poco, le dio un infarto en el campo celebrando un gol del Somozas). \u201cDonde no hay bar siendo unas instalaciones modestas, proporcionadas a esta aldea coru\u00f1esa y nuevas. Pero no hace falta bar: los se\u00f1ores te reciben con un caf\u00e9; y ellas interrumpen la narraci\u00f3n para que mojes sus pastas caseras en el caf\u00e9 de pota\u201d.<\/p>\n<p><strong>Sevilla (Nervi\u00f3n<\/strong>, donde juega el filial). \u201cEntre Dos Hermanas y la nada, en medio de una autov\u00eda, junio, 12.45 horas, y en el bar no tienen agua fr\u00eda, tampoco del tiempo. No ten\u00edan agua en el junio sevillano\u201d. Interesados, en este <a href=\"http:\/\/(http:\/\/www.elradionauta.com\/fiasco-en-el-secarral\/)\">enlace<\/a>.<\/p>\n<p><strong>Formentera (estadio San Francesc).<\/strong> \u201cNo s\u00e9 si hay bar. Pero te recibe el olor a parrilla. Resulta que junto al palco de la directiva, un mendas se dedica a poner todo sobre la brasa. El campo es peque\u00f1o, se mueve poco el viento en esa isla (al menos ese d\u00eda) y el olor a carne a la brasa lo llena todo. Se juega entre olores a rica carne a la brasa. Que no prob\u00e9, porque me oblig\u00e1is a hacer la radio y claro, con la boca llena no se puede hablar.<\/p>\n<p><strong>Gernika (Urbieta)<\/strong>. \u201cEl puto para\u00edso\u201d. (Nota: Moreno es as\u00ed de directo, muy crudo). \u201cEs una instalaci\u00f3n muy chula, un camino en la margen de un r\u00edo, con arbolitos a los lados, te conduce a estas instalaciones repletas de vida. Rugby y f\u00fatbol conviven en dos terrenos de juegos bien diferenciados. Y en medio, c\u00f3mo no, un bar. M\u00e1s que un bar, un asador de chuletones que alucinas. Se juega los s\u00e1bados, y mientras est\u00e1s narrando te llega el olor de la grasilla de las chuletas de vaca que comienzan a coger color para cuando acabe el asunto disfrutarlo la directiva, los jugadores&#8230; Menos yo\u201d. (Ahora viene un dislate muy suyo). \u201cQue como me hac\u00e9is escribir unas cuantas p\u00e1ginas pues tampoco puedo sacar partido de este maravilloso lugar en medio de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai. Suele haber niebla, lo que permite que el olor no suba y todos esos olores se concentren en la instalaci\u00f3n para goce de todos, salvo de los jugadores, imagino\u201d.<\/p>\n<p><strong>Gij\u00f3n (Mareo)<\/strong>. \u201cEs de una genialidad absoluta. En Mareo, para ver el partido, tienes que pagar, l\u00f3gicamente. Pero si no quieres, pues al menos puedes disfrutar del bar que antecede a la entrada al campo principal de los 8 que dispone esta m\u00edtica instalaci\u00f3n. Un bar donde hay bocadillos de tortilla de chorizo que quitan el sentido, tambi\u00e9n el lomo rebozado que por Asturias gusta mucho (siempre rebozado, como el cachopo de ternera). Pero lo mejor es que en el bar suele estar (las tres veces que he ido as\u00ed ha pasado) Quini, y puedes desayunar con una leyenda del f\u00fatbol nacional. Lo ves ah\u00ed sentado, o de pie, charlando con todo el mundo, siempre recibiendo a todas las personas con mucha amabilidad, que le piden fotos, y un caf\u00e9, y un bocadillo, claro\u201d.<\/p>\n<p><strong>Guijuelo<\/strong>. \u201cEs un caso curioso. En Guijuelo no se puede comer buen jam\u00f3n. Lo he intentado varias veces. Una vez la loncha de jam\u00f3n dentro del bocadillo era tan gorda que casi, pese a mi juventud, debo acudir a un dentista. La segunda vez, estaba tan salado que fue imposible acabar con el asunto, y la tercera vez&#8230; ped\u00ed lomo. En la plaza del pueblo, donde jam\u00e1s hay verm\u00fas los domingos. Los bares cierran o est\u00e1n vac\u00edos. Es un pueblo fantasma con mucho dinero y sin buen jam\u00f3n que echarle a la boca. Ser\u00e1 que lo venden todo\u201d.<\/p>\n<p>P.D. Ah, el Mundial 82 y su plancha, patrimonio de la humanidad logro\u00f1esa. Ah, La Isla, donde de vez en cuando alg\u00fan socio del Berceo se apiadaba del plumilla de guardia y le invitaba a una consumici\u00f3n en su venerable barra, mientras Luisito manejaba el marcador manual a su leal conveniencia y buen criterio. Loor a tantos y tantos <strong>bares futboleros<\/strong> desparramados por la geograf\u00eda de Logro\u00f1o y sus confines, a quienes extiendo la invitaci\u00f3n que me hace llegar el joven I\u00f1aki Garc\u00eda: quien quiera sumar sus propias aportaciones a este men\u00fa de barras, ya sabe que esta es su casa. Y que aproveche.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Uno se recuerda a s\u00ed mismo sin graves dificultades para refrescar la memoria haciendo fila en el bar del Mundial 82 para ver si combat\u00eda el fr\u00edo matinal de cualquier domingo con un cafelito, el mismo que reclamaban otros est\u00f3magos vecinos, igualmente ah\u00edtos de confort en el intermedio de un Logro\u00f1\u00e9s B-Artajon\u00e9s, por ejemplo: [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[741,735,732,737,738,736,740,733,734,739],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1009"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1009"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1009\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1011,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1009\/revisions\/1011"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1009"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1009"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1009"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}