{"id":1054,"date":"2018-04-13T07:26:29","date_gmt":"2018-04-13T07:26:29","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/?p=1054"},"modified":"2018-04-13T07:26:29","modified_gmt":"2018-04-13T07:26:29","slug":"cafe-teatro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/2018\/04\/13\/cafe-teatro\/","title":{"rendered":"Caf\u00e9 teatro"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2018\/04\/teatro.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1055\" src=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2018\/04\/teatro-300x200.jpg\" alt=\"La Sala Negra, en la calle Lardero. Foto de Justo Rodr\u00edguez\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2018\/04\/teatro-300x200.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2018\/04\/teatro.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Yo he visto cosas que vosotros no creeri\u00e1is (segunda parte). Por ejemplo,<strong> la sala Gonzalo de Berceo<\/strong> (anta\u00f1o, <strong>Cine Rialto<\/strong>; hoga\u00f1o, <strong>Filmoteca Rafael Azcona<\/strong>) convertida en cabaret, dispuestas por el patio de butacas las can\u00f3nicas sillas thonet alrededor de las correspondientes mesitas y las buenas gentes de la <strong>Escuela de Teatro<\/strong> atacando las cumbres del music-hall. He visto asimismo un desternillante caf\u00e9 cantante en los salones deslumbrantes del venerable <strong>C\u00edrculo Logro\u00f1\u00e9s<\/strong>, funci\u00f3n que se fundi\u00f3 a negro mientras una <strong>c\u00e9lebre vedette<\/strong> se sentaba a horcajadas de un pol\u00edtico socialista de la \u00e9poca, quien reci\u00e9n liquidada su americana de pana se ve\u00eda sometido a todo tipo de tocamientos, celebrados a carcajadas por el resto de la parroquia. Y he visto m\u00fasicas, teatros y vodeviles acompa\u00f1ando la ingesta de alcoholes en nuestras barras predilectas, aunque hasta ahora no hab\u00eda visto lo contrario. Otra cosa que vosotros&#8230; Etc\u00e9tera. Un <strong>teatro<\/strong> que tambi\u00e9n es un <strong>bar<\/strong>. No al contrario, como era norma por <strong>Logro\u00f1o<\/strong>.<\/p>\n<p>El descubrimiento es reciente y tiene algo de epifan\u00eda. La <strong>Sala Negra<\/strong> se aloja en la maltratada <strong>calle Lardero<\/strong>, uno de esos rincones de Logro\u00f1o al que profeso afecto antiguo pero que evito transitar siempre que puedo: hay zonas de la ciudad que son un ataque contra el buen gusto. Y contra mi coraz\u00f3n tan logro\u00f1\u00e9s, que todav\u00eda recuerda cuando aquella calle y las aleda\u00f1as no hab\u00edan sido objeto de la ira municipal, combinada con la desidia campante. As\u00ed que ese es el primer milagro: todo un prodigio que sobrevivan almas sensibles entre nosotros dispuestas a liarse los euros a la cabeza y levantar un teatro. Que no por lo peque\u00f1o de sus dimensiones deja de ser gran proeza.<\/p>\n<p>Me parece que ah\u00ed es donde reside la aut\u00e9ntica magia de semejante empe\u00f1o, que sirve para precipitar estas l\u00edneas: dedicar un espacio tan coquetamente organizado para que suceda algo memorable. Los promotores (no tengo el gusto, pero aqu\u00ed allego mi m\u00e1s sincera enhorabuena y el testimonio de mi consideraci\u00f3n m\u00e1s distinguida) han debido pensar que habitan entre nosotros ciudadanos que conservan algo de curiosidad, miembros de un potencial p\u00fablico predispuestos a dejarse seducir por un men\u00fa muy suculento: formado por unos cuantos tragos, por supuesto, pero sobre todo por las viejas disciplinas art\u00edsticas que se resisten a abandonar esta civilizaci\u00f3n. El <strong>teatro<\/strong>, desde luego, en distintas encarnaciones (el dirigido al p\u00fablico infantil, por ejemplo), pero tambi\u00e9n <strong>cine<\/strong> y <strong>m\u00fasica<\/strong>: todo cabe en esta caja m\u00e1gica que hace honor a su nombre. La Sala Negra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2018\/04\/teatro-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1056\" src=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2018\/04\/teatro-1-300x200.jpg\" alt=\"Interior del local. Foto de Justo Rodr\u00edguez\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2018\/04\/teatro-1-300x200.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2018\/04\/teatro-1.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Porque es una sala y porque es negra. Cuando ingresa el visitante, le deslumbra precisamente la ausencia de luz (valga la paradoja). Se gu\u00eda por su instinto, orientados sus pasos por una tenue iluminaci\u00f3n que garantiza el efecto deseado (un suponer, claro): que el espacio, su propia magnitud, se apodere del esp\u00edritu de quienes lo habitan. All\u00e1 al fondo se divisa el escenario breve, con su tel\u00f3n esperando a ser descubierto. En la otra esquina, una escaleras dibujan un imaginario podio por donde se ir\u00e1n diseminando los potenciales espectadores que acudan al reclamo de la programaci\u00f3n: una manera de organizar estos metros cuadrados que algo tiene de tributo sutil al anfiteatro cl\u00e1sico (tambi\u00e9n otro suponer). Quienes adem\u00e1s pueden elegir para disfrutar de la velada la opci\u00f3n velador, y disc\u00falpese en tontorr\u00f3n juego de palabras: entre el escenario y el fondo de la sala se ofrecen unas mesitas para la ingesta de <strong>caf\u00e9s, infusiones, cervezas o combinados<\/strong>, despachados con profesionalidad y sentido del oficio seg\u00fan mi experiencia por un servicio que surge del ventanuco situado en uno de los laterales.<\/p>\n<p>Eso es todo. Nada m\u00e1s y nada menos: porque<strong> menos es m\u00e1s<\/strong>, ya lo sentenci\u00f3 el sabio. En realidad, el cliente conspicuo nunca ha precisado de mucho adorno ambiental para procurarse un rato inolvidable en su bar favorito: a menudo, sobra todo aquello que nada aporte y s\u00f3lo despiste. El <strong>ornamento<\/strong> tambi\u00e9n aqu\u00ed es <strong>delito<\/strong>. Debe decirse algo parecido del prop\u00f3sito central de una sala de teatro: lo fundamental ocurre sobre las tablas. All\u00ed arriba, encima del escenario. Y aqu\u00ed abajo. Porque mientras saboreamos el cafelito (servido por cierto en su punto), nos conformamos con poco, que es mucho. Nos conformamos con que nadie\u00a0arruine este ecosistema tan preciado, el rico humus donde pueden convivir en armon\u00eda dos \u00e1mbitos tan proteicos: el suculento universo teatral, el jugoso mundo de los bares. Sin estridencias. Con elegancia y buen gusto: justo lo que propone la Sala Negra.<\/p>\n<p>Algo que vosotros no creeri\u00e1is.<\/p>\n<p>P. D. No s\u00f3lo de caf\u00e9 viven los locales donde se puede mezclar (agitar, incluso) la fenomenolog\u00eda propia del mundo hostelero con las emociones propias de cada manifestaci\u00f3n art\u00edstica: en paralelo a la Sala Negra, acaba de reabrir sus puertas (no es un secreto, de acuerdo) la <strong>sala Stereo<\/strong>, icono de la <strong>calle Mayor<\/strong>, t\u00f3tem de la noche logro\u00f1esa, templo de la m\u00fasica en directo. Prometo una pr\u00f3xima visita para relatar cuanto vea: tal vez, cosas que vosotros no creeri\u00e1is.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Yo he visto cosas que vosotros no creeri\u00e1is (segunda parte). Por ejemplo, la sala Gonzalo de Berceo (anta\u00f1o, Cine Rialto; hoga\u00f1o, Filmoteca Rafael Azcona) convertida en cabaret, dispuestas por el patio de butacas las can\u00f3nicas sillas thonet alrededor de las correspondientes mesitas y las buenas gentes de la Escuela de Teatro atacando las cumbres [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[792,96,793,790,791],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1054"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1054"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1054\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1057,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1054\/revisions\/1057"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1054"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1054"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1054"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}