{"id":121,"date":"2013-03-26T15:41:23","date_gmt":"2013-03-26T15:41:23","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/?p=121"},"modified":"2013-03-26T15:41:23","modified_gmt":"2013-03-26T15:41:23","slug":"tragos-y-naipes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/2013\/03\/26\/tragos-y-naipes\/","title":{"rendered":"Tragos y naipes"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/logronobares\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2013\/03\/jugadores1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-123\" title=\"Los jugadores de cartas, seg\u00fan Paul Cezanne\" src=\"\/logronobares\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2013\/03\/jugadores1.jpg\" alt=\"Los jugadores de cartas, seg\u00fan Paul Cezanne\" width=\"600\" height=\"494\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2013\/03\/jugadores1.jpg 600w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2013\/03\/jugadores1-300x247.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Echa uno la vista hacia atr\u00e1s y concluye que si ha frecuentado tantos y tantos bares, trasegado tragos de distintas categor\u00edas, engullido viandas de todo pelaje, es porque (entre otros factores) sus veladores constituyeron durante largo tiempo una extensi\u00f3n del hogar familiar, h\u00e1bitat id\u00f3neo para uno de los grandes pasatiempos nacionales: <strong>las cartas<\/strong>. O sea, jugar a los <strong>naipes<\/strong>, a veces tambi\u00e9n a los <strong>dados<\/strong>. Entre partida y partida, apuesta va y apuesta viene, varias generaciones de <strong>logro\u00f1eses<\/strong> han hecho suyo alguno de los bares de su ciudad, se han apoderado de sus tapetes y desgastado las barajas, mientras el tabernero rellenaba los vasos y el bolsillo del parroquiano se iba aflojando a cambio de convertirse en perito en <strong>julepe<\/strong>.<\/p>\n<p>El mundillo de los bares adictos al naipe es en <strong>Logro\u00f1o<\/strong> proclive a las leyendas. No s\u00f3lo porque cada logro\u00f1\u00e9s lleva dentro un campe\u00f3n imbatible al mus (por ejemplo, quien esto escribe), sino porque se cuentan tantas historias sobre fortunas perdidas en una mala noche de <strong>p\u00f3ker<\/strong>, tantos pr\u00f3ceres locales en plan <strong>burlanga<\/strong>, que es dif\u00edcil saber d\u00f3nde empieza la verdad, d\u00f3nde acaba la exageraci\u00f3n. Lo que puedo asegurar es que las mesas que me tuvieron entre sus clientes no mov\u00edan grandes botines. Apenas se jugaba uno la consumici\u00f3n y a otra cosa: lo interesante era lo que ocurr\u00eda mientras tanto. Porque cuando se repart\u00edan las cartas, se estrechaban lazos de amistad con el compa\u00f1ero o los rivales y se med\u00eda la naturaleza de la condici\u00f3n humana: la mesa de juegos representa un microcosmos muy \u00fatil para entender de qu\u00e9 va esto tan raro de vivir. El astuto, el codicioso, el ingenuo, el jeta\u2026 Los diferentes estereotipos que hallabas al salir del garito se pod\u00edan ver all\u00ed mismo, entre aquellas cuatro paredes.<\/p>\n<p>En mi caso, las cuatro paredes del <strong>Jos\u00e9 Mari,<\/strong> bar de <strong>avenida de Col\u00f3n<\/strong> que ahora se ha encarnado en otro nombre, aunque su fisonom\u00eda es todav\u00eda la de siempre: la barra a la derecha seg\u00fan se entra y al fondo, un cub\u00edculo conectado con la cocina, un recoleto lugar para darle al <strong>mus<\/strong>, al <strong>tute<\/strong> o al <strong>subastao<\/strong>, las tres disciplinas m\u00e1s habituales en aquel recinto. El Jos\u00e9 Mari ten\u00eda como principal aliciente la discreci\u00f3n, factor clave en este \u00e1mbito, porque el jugador de cartas es muy celoso de su intimidad y no quiere que le vean ganando ni (mucho menos) perdiendo. Y a esa discreci\u00f3n ayudaba lo rec\u00f3ndito del rinc\u00f3n donde se jugaba y la discreci\u00f3n propia de quienes regentaban el bar, el propio Jos\u00e9 Mari y su esposa, a quienes sigo recordando con cari\u00f1o. Como tantos hosteleros de su generaci\u00f3n, all\u00ed los pod\u00edas ver (casi) los 365 d\u00edas del a\u00f1o, defendiendo su barra con gran sentido de la profesionalidad. Garantizando a sus clientes lo que \u00e9stos ansiaban: estar como en casa. O mejor.<\/p>\n<p>Algunos raros d\u00edas el bar Jos\u00e9 Mari cerraba (los domingos, creo recordar) y sus fans ten\u00edamos que emigrar. No \u00edbamos muy lejos. La alternativa m\u00e1s com\u00fan obligaba a caminar s\u00f3lo unos pasos, en direcci\u00f3n al <strong>Col\u00f3n<\/strong> de <strong>maese Basilio<\/strong>, que dispon\u00eda de un espacio bajo el nivel de la calle donde era t\u00edpico encontrarse con su parroquia conspicua tirando de naipe sin muchas ganas de compartir aquel rect\u00e1ngulo con clientes menos habituales. Y si tambi\u00e9n el Col\u00f3n fallaba, como recurso de emergencia se pod\u00eda buscar amparo en el <strong>Neira<\/strong> de<strong> Albia de Castro<\/strong> o el <strong>Alhambra<\/strong> de <strong>Marqu\u00e9s de la Ensenada<\/strong>. No hubo m\u00e1s. Apenas acud\u00ed a otras timbas como las que era fama que se organizaban en el <strong>Moderno<\/strong> o el <strong>Gurug\u00fa<\/strong>. Y claro: tambi\u00e9n fui informado de otras celebradas en rincones opacos, clandestinas manos de p\u00f3ker donde alguna fortuna cambi\u00f3 de propietario y s\u00e9 de alg\u00fan prohombre arruinado por culpa de una escalera de color. Pero evito dar detalles. Prefiero hacer bueno el mandato con que los jugadores salud\u00e1bamos a los mirones que asist\u00edan a nuestras partidas: los de fuera, a callar. Y a sacar tabaco.<\/p>\n<p>P.D. No s\u00f3lo de naipes viv\u00eda el jugador que se hac\u00eda fuerte en su bar de confianza. Menos habitual, pero tambi\u00e9n t\u00edpico, era jugarse la consumici\u00f3n a los dados, moda que se fue desinflando y creo que hoy agoniza. No s\u00e9 la raz\u00f3n, pero los dados ten\u00edan peor reputaci\u00f3n. Tal vez, por la costumbre bastante extendida de jugar con ellos al <strong>7-14-21,<\/strong> pasatiempo tambi\u00e9n periclitado. Era algo as\u00ed: el que sacaba el pito n\u00famero 7 ped\u00eda una consumici\u00f3n, que pagaba quien sacaba el n\u00famero 14 y consum\u00eca el afortunado con el n\u00famero 21. Afortunado, s\u00f3lo a veces: era com\u00fan pedir p\u00f3cimas extra\u00f1as, bocados asquerosos\u2026 La gracia, la pu\u00f1etera gracia, consist\u00eda en que en alg\u00fan momento le tocara a la misma persona pedir la consumici\u00f3n, pagarla y tener que tom\u00e1rsela, sobre todo si era alguna guarrada. As\u00ed que, bien pensado, no me extra\u00f1a tanto que los dados sean hoy un juego difunto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Echa uno la vista hacia atr\u00e1s y concluye que si ha frecuentado tantos y tantos bares, trasegado tragos de distintas categor\u00edas, engullido viandas de todo pelaje, es porque (entre otros factores) sus veladores constituyeron durante largo tiempo una extensi\u00f3n del hogar familiar, h\u00e1bitat id\u00f3neo para uno de los grandes pasatiempos nacionales: las cartas. O sea, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[42,66,179,320,382,441],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/121"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=121"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/121\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=121"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=121"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=121"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}