{"id":1227,"date":"2018-12-14T08:13:41","date_gmt":"2018-12-14T08:13:41","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/?p=1227"},"modified":"2018-12-14T16:22:35","modified_gmt":"2018-12-14T16:22:35","slug":"cambio-de-guardia-en-el-soldado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/2018\/12\/14\/cambio-de-guardia-en-el-soldado\/","title":{"rendered":"Cambio de guardia en El Soldado"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2018\/12\/Azucena.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-large wp-image-1228\" src=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2018\/12\/Azucena-1024x683.jpg\" alt=\"Azucena posa en el interior del Soldado de Tudelilla. Foto de Justo Rodr\u00edguez\" width=\"1024\" height=\"683\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2018\/12\/Azucena-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2018\/12\/Azucena-300x200.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2018\/12\/Azucena-768x512.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2018\/12\/Azucena.jpg 1600w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El feligr\u00e9s veterano recordar\u00e1 a <strong>Azucena<\/strong>, logro\u00f1esa de la calle San Juan, defendiendo con profesional diligencia y un plus de afabilidad la barra del <strong>Soldado de Tudelilla<\/strong>, enrolada a las \u00f3rdenes del mariscal Manolo, quien pas\u00f3 en octubre a la reserva. La castiza taberna, icono ciudadano, clausur\u00f3 entonces sus puertas dejando hu\u00e9rfanos a sus seguidores, as\u00ed los ind\u00edgenas como los forasteros que recalaban en sus mesas o apuraban un porr\u00f3n no bien pon\u00edan el pie en <strong>Logro\u00f1o<\/strong>. Desprovistos de sus bocadillos de sardina con guindilla, carentes de sus ensaladas celeb\u00e9rrimas, los devotos de la \u00faltima barra logro\u00f1esa de esta castiza estirpe deambulaban como pollos sin cabeza entre el d\u00e9dalo de gastrobares que no pueden competir en sabor local con este tipo de establecimientos, que hoy se baten en retirada. Entre todos esos parroquianos, Azucena ejercer\u00e1 a partir de ahora como hada madrina. Garantizando lo mismo que el viejo Soldado: un servicio eficaz y solvente. Su carta de toda la vida. El bar de siempre, pero renovado, asegurado su singular encanto.<\/p>\n<p>As\u00ed que el venerable bar de <strong>San Agust\u00edn<\/strong> cambia de guardia: aspira, seg\u00fan su nueva tripulante, a ser el mismo que veneran sus incondicionales, pero todav\u00eda incluso mejor. Azucena ultima estos d\u00edas el renovado aspecto que su local ofrecer\u00e1 a partir del pr\u00f3ximo viernes. Dentro de una semana, reabrir\u00e1 sin grandes cambios en su oferta pero con una imagen renovada que su guardiana custodia como un tesoro. Un cofre que se resiste a abrir. Entre olor a pintura y martillazos,\u00a0recibe Azucena a Diario LA RIOJA en su interior, orgullosa de la remodelaci\u00f3n emprendida y a\u00fan en ejecuci\u00f3n, puesto que asegura haber alcanzado su prop\u00f3sito central: mantener la esencia del Soldado, su estampa cl\u00e1sica, pero poniendo al d\u00eda todo su cat\u00e1logo de goller\u00edas.<\/p>\n<p>El nuevo Soldado mantiene por lo tanto la carta antedicha (las ensaladas, por supuesto, y el resto de bocados, incluyendo como novedad los pimientos de cristal para quien acompa\u00f1e la sardinilla en aceite y prefiera evitarse picores y sofocos), pero ha renovado el coraz\u00f3n del bar: mobiliario y resto de la decoraci\u00f3n, que se someten a los \u00faltimos retoques de cara a la reapertura. Azucena, reacia a desvelar la cantidad de secretos que aguardan en el coraz\u00f3n del bar, saluda a los curiosos que se asoman cuando se entreabre la puerta, mientras repasa el cat\u00e1logo de novedades (maderamen, piedra vista, vigas que ven la luz) y asegura, un punto emocionada y feliz, que seguir\u00e1 fiel a los proveedores hist\u00f3ricos de la casa. A su vino para <strong>chiquitear<\/strong> (Medrano Irazu, en comandita con otras referencias) y al venerable lat\u00f3n que recorre la barra, que dispone de nueva pila para refrescar tomates y botellas. S\u00edmbolos de El Soldado de Tudelilla: del viejo y del nuevo.<\/p>\n<p>P. D. El Soldado de Tudelilla encaja en el linaje de ciertos bares logro\u00f1eses que son algo m\u00e1s que eso. Icono ciudadano, naci\u00f3 en su sede original de la calle San Agust\u00edn all\u00e1 en 1947, aunque en su tramo inicial: m\u00e1s o menos, donde luego se ubicar\u00eda el restaurante La Uni\u00f3n, junto a la desaparecida licorer\u00eda de Ursicino Espinosa. Pocos a\u00f1os despu\u00e9s, emigr\u00f3 a la calle Laurel, donde alcanz\u00f3 su fama actual: una bodeguilla de bancos corridos y mesas de m\u00e1rmol, donde se acomodaba la parroquia que se tra\u00eda la fiambrera de casa y s\u00f3lo requer\u00eda que le despacharan vino. Tres d\u00e9cadas despu\u00e9s, se mud\u00f3 de nuevo a San Agust\u00edn, al emplazamiento donde <strong>Manolo<\/strong>, que defendi\u00f3 con su esposa <strong>Jacinta<\/strong> esa barra durante todo ese tiempo se jubil\u00f3 hace un par de meses. Ahora le toca a Azucena, veterana a pesar de su juventud de unas cuantas barras cercanas como el Pali y alistada en El Soldado desde el 2006, pilotar su en\u00e9sima reencarnaci\u00f3n<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; El feligr\u00e9s veterano recordar\u00e1 a Azucena, logro\u00f1esa de la calle San Juan, defendiendo con profesional diligencia y un plus de afabilidad la barra del Soldado de Tudelilla, enrolada a las \u00f3rdenes del mariscal Manolo, quien pas\u00f3 en octubre a la reserva. 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