{"id":1249,"date":"2019-01-25T08:59:42","date_gmt":"2019-01-25T08:59:42","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/?p=1249"},"modified":"2019-01-25T09:02:09","modified_gmt":"2019-01-25T09:02:09","slug":"bares-de-un-pais-independiente-llamado-madrid","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/2019\/01\/25\/bares-de-un-pais-independiente-llamado-madrid\/","title":{"rendered":"Bares de un pa\u00eds independiente (llamado Madrid)"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2019\/01\/Najera.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-large wp-image-1250\" src=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2019\/01\/Najera-1024x768.jpg\" alt=\"Bar N\u00e1jera, en la calle Guzm\u00e1n el Bueno de Madrid\" width=\"1024\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2019\/01\/Najera-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2019\/01\/Najera-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2019\/01\/Najera-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si alguna vez <strong>Madrid<\/strong> se independiza del<strong> resto de Espa\u00f1a<\/strong>, lo cual me parece cada d\u00eda m\u00e1s plausible, no deber\u00eda extra\u00f1arnos que descartara alojar su capital en la muy obvia (y aberrante) Puerta del Solo, un ejemplo estupendo de c\u00f3mo el mal urbanismo es, ante todo, poco urbanista: har\u00edan mucho mejor los futuros creadores de la Madridnacion ubicando su kil\u00f3metro cero en el muy castizo barrio de <strong>Chamber\u00ed<\/strong>, donde se reconoce con facilidad y gusto a ese madrile\u00f1o que todos llevamos dentro. Y me parecer\u00eda igualmente apropiado que el improbable Palacio de la Rep\u00fablica madrile\u00f1a anidara en cualquiera de los mejores monumentos que adornan este barrio fet\u00e9n y retrechero: sus bares. Aunque no valdr\u00edan todos ellos.<strong> El bar chamberilero por antonomasia<\/strong> ha asomado ya alguna vez por aqu\u00ed. Es el bar madrile\u00f1o por excelencia: ca\u00f1a muy bien tirada, suelo de terrazo, camareros que honran su oficio (y te tratan de usted y te llaman caballero: en materia de barras, confianzas, las justas), estribo de aluminio con papelera met\u00e1lica a los pies (cementerio de cabezas de gamas, mondadientes y huesos de aceitunas) y una decoraci\u00f3n tan ca\u00f1\u00ed como su parroquiano tipo. Ese cliente con m\u00e1s mili que el propio bar. M\u00e1s chamberilero que el mismo barrio.<\/p>\n<p>Participo de estas reflexiones la improbable lector luego de un buen rato acodado en el<strong> bar N\u00e1jera de la calle Guzm\u00e1n el Bueno<\/strong>, concluyo que valdr\u00eda la pena independizarse de la globalizaci\u00f3n y del mal gusto, de la tendencia a uniformar las barras conspicuas, porque habitar\u00edamos un territorio tan querido como estos breves metros cuadrados donde se alberga lo antedicho. Incluyendo esa clientela discreta que no juzga necesario expresarse a gritos y toma su comanda en un reconfortante silencio que solo se interrumpe para la chanza tambi\u00e9n sutil, la retranca tan madrile\u00f1a, la broma para iniciados que comparten feligreses y camareros sin que ninguno se aparte de de sus respectivos quehaceres. Fluye el servicio por el N\u00e1jera, entran y salen los clientes y la vida discurre entre estas paredes con el mismo elegante sigilo que distingue a esta clase de bares, la larga parentela de hermanos del N\u00e1jera repartidos por todo el barrio donde se garantiza que un Madrid independiente no tendr\u00eda nada que temer: sus habitantes podr\u00edan muy bien resistir el asedio de las hordas de gastrobares porque siempre les quedar\u00eda el querido universo de las gambas a la plancha y las raciones de mollejas. Y los suculentos platos de ensaladilla rusa.<\/p>\n<p>Como parapeto, los chamberileros independizados podr\u00edan adem\u00e1s edificar<strong> su propia l\u00ednea Maginot<\/strong> festoneando el barrio mediante las aportaciones que, como la familia fundadora del N\u00e1jera, trajeron hasta la capital del reino el mandato de Machado. Madrid, como rompeolas de todas las Espa\u00f1as, es en realidad una fortificaci\u00f3n de bares cuya empalizada dispone no s\u00f3lo de referencias riojanas, sino astures, castellanas, andaluzas y cuantos acentos quieran derramar su gracia por este d\u00e9dalo de barras donde se oficia cada d\u00eda el milagro de vivir entre trago y trago, bocado va, bocado viene.<\/p>\n<p>Una proeza que el N\u00e1jera lleva firmando<strong> desde los a\u00f1os 50<\/strong>, cuando llegaron por aqu\u00ed los fundadores, a quienes sucedi\u00f3 dos d\u00e9cadas despu\u00e9s, otra saga: la de los <strong>Hidalgo<\/strong>. Con el tiempo ir\u00edan acumulado premios, a\u00f1adiendo otro hermano a la saga, alojado en el <strong>barrio de Salamanca<\/strong>, y contando con el aval mas preciado: el reconocimiento de sus clientes. Los pasados y los presentes, adem\u00e1s de los futuros: los que todav\u00eda no saben que alg\u00fan d\u00eda se dejaran caer por aqu\u00ed a la hora del verm\u00fa para celebrar con el resto de la parroquia que entre todos forman parte del mejor de los pa\u00edses. La infinita naci\u00f3n de los bares. Chamberileros, madrile\u00f1os y medio riojanos. Todo en el mismo paquete del bar N\u00e1jera, Guzm\u00e1n el Bueno n\u00famero 55. La capital de nuestro coraz\u00f3n tan madrile\u00f1o.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2019\/01\/reina-sofia.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-large wp-image-1251\" src=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2019\/01\/reina-sofia-1024x768.jpg\" alt=\"Bar del Centro de Arte Reina Sof\u00eda\" width=\"1024\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2019\/01\/reina-sofia-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2019\/01\/reina-sofia-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2019\/01\/reina-sofia-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>P. D. Una excursi\u00f3n por los bares de Madrid puede condensarse en visitas a los locales conocidos (caldito en el <strong>Lhardy<\/strong>), descubrimientos recientes (la emergente zona de la<strong> calle Ibiza<\/strong>: gloria a la tortilla de patata a la gallega de la <strong>Taberna Pedraza<\/strong>) y alguna epifan\u00eda: el <strong>Richelieu<\/strong> de la calle <strong>Dato<\/strong>, el intitulado como mejor bar madrile\u00f1o. Donde un veterano feligr\u00e9s compart\u00eda con otro la siguiente confidencia, que alguno secundar\u00eda: \u201cYo borrar\u00eda eso de tuiter del mapamundi\u201d. Y una epifan\u00eda: <strong>el coqueto bar del Centro de Arte Reina Sof\u00eda<\/strong>, todo un hallazgo. Esmerado servicio, imponente decoraci\u00f3n semifuturista (parece el bar de <em>Blade Runner<\/em>) y un recogido ambiente donde guarecerse del invierno madrile\u00f1o, tambi\u00e9n llamado rasca. Parada final a otra excursi\u00f3n igual de recomendable: la exposici\u00f3n <a href=\"https:\/\/www.museoreinasofia.es\/exposiciones\/poeticas-democracia\">&#8216;Po\u00e9ticas de la democracia. Im\u00e1genes y contraim\u00e1genes de la Transici\u00f3n&#8217;,<\/a> que se exhibe en el Museo y le deja a uno como debe: entre conmovido e intrigado. Emocionado. Como si estuviera en la barra del N\u00e1jera.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Si alguna vez Madrid se independiza del resto de Espa\u00f1a, lo cual me parece cada d\u00eda m\u00e1s plausible, no deber\u00eda extra\u00f1arnos que descartara alojar su capital en la muy obvia (y aberrante) Puerta del Solo, un ejemplo estupendo de c\u00f3mo el mal urbanismo es, ante todo, poco urbanista: har\u00edan mucho mejor los futuros creadores [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[950,952,956,951,953,398,955,954,957],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1249"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1249"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1249\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1253,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1249\/revisions\/1253"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1249"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1249"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1249"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}