{"id":1369,"date":"2019-09-06T16:31:32","date_gmt":"2019-09-06T16:31:32","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/?p=1369"},"modified":"2019-09-06T16:31:32","modified_gmt":"2019-09-06T16:31:32","slug":"arnedo-en-sus-bares","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/2019\/09\/06\/arnedo-en-sus-bares\/","title":{"rendered":"Arnedo en sus bares"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2019\/09\/Niza-de-Arnedo.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-large wp-image-1370\" src=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2019\/09\/Niza-de-Arnedo-1024x768.jpg\" alt=\"Bar Niza de Arnedo. Foto de Ernesto Pascual\" width=\"1024\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2019\/09\/Niza-de-Arnedo-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2019\/09\/Niza-de-Arnedo-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2019\/09\/Niza-de-Arnedo-768x576.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2019\/09\/Niza-de-Arnedo.jpg 1600w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nLuego de una larga temporada pasando m\u00e1s o menos de largo, sin apenas detenerme, me ocurri\u00f3 hace nada con <strong>Arnedo<\/strong> justo lo contrario. Que por diversas contingencias ca\u00ed por all\u00ed unas cuantas veces consecutivas, todas por cierto a la hora del aperitivo. Lo que entonces vi me entusiasm\u00f3 y me invita a compartirlo. Ser\u00e1 que se me sigue desatando f\u00e1cil la ilusi\u00f3n cuando contemplo ese paisaje tan grato y adictivo. Los feligreses recorriendo animados sus bares de confianza, entregados a esa ch\u00e1chara feliz que surge cuando todav\u00eda a esa hora el fin de semana parece infinito (pron\u00f3stico que se desmiente cada domingo por la tarde) y apetece<strong> trasegarse un verm\u00fa acompa\u00f1ado del bocado predilecto<\/strong>, dichosas cuentas de un gozoso rosario que se puede alargar hasta tarde. Muy tarde: hasta la hora de cenar. Tradici\u00f3n que observ\u00e9 que en Arnedo se cumple con esmerado rigor: los ind\u00edgenas y los forasteros que deambul\u00e1bamos por la ciudad nos las ingeniamos en comandita para protagonizar en esas ocasiones mencionadas un aperitivo de bandera. Donde comprob\u00e9 por cierto que sus muy din\u00e1micas calles confirman lo vigoroso del ecosistema local, una especie de oasis en comparaci\u00f3n con otros mortecinos rincones de La Rioja. En Arnedo se nota que hay dinero. Y que adem\u00e1s se gasta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2019\/09\/coyote-Arnedo.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-1371\" src=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2019\/09\/coyote-Arnedo.jpg\" alt=\"coyote-arnedo\" width=\"200\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<br \/>\nLo podr\u00e1 corroborar quien se anime este s\u00e1bado y acuda al encuentro de una recomendaci\u00f3n que me sugiere un querido corresponsal y que me apresur\u00f3 a hacer m\u00eda: la presentaci\u00f3n del libro que el gran <strong>V\u00edctor Coyote<\/strong> ha dedicado a este querido universo que nos hermana con el improbable lector. La obra se titula <strong>\u2018Bares y familiares\u2019<\/strong> y es una preciosidad que su autor ya trajo por Logro\u00f1o. Lo llev\u00f3 hasta el Barrio Bar y por aqu\u00ed cont\u00e9 en qu\u00e9 consist\u00eda hace alg\u00fan tiempo pero esta gira no para y sigue rodando, a\u00f1adiendo en el caso de Arnedo un elemento igual de valioso: con el libro Coyote se trae los sones de su \u00faltimo trabajo, \u2018Cumbia de milagro\u2019, que le acompa\u00f1ar\u00e1n a partir de las 19.30 horas en un espacio m\u00edtico. La discoteca <strong>Sendero<\/strong>, t\u00f3tem riojabaje\u00f1o.<\/p>\n<p>Como ya digo que del libro me ocup\u00e9 en su momento (y lo sigo recomendando), me parec\u00eda que siguiendo el consejo arriba mencionado su presentaci\u00f3n era una oportunidad inmejorable para quienes antes de acudir al encuentro con el amigo Coyote quieran desparramarse un poco por las barras conspicuas. En mi auxilio acudi\u00f3 una mano an\u00f3nima que lo sabe todo sobre los bares de su localidad natal (o eso dice) y que adem\u00e1s se confiesa perito en este entretenimiento compartido. Y que me allega las siguientes sugerencias. A saber.<\/p>\n<p>Primera parada, el <strong>Niza<\/strong>. Alojado en la calle de la Libertad (tambi\u00e9n llamada calle de los bares), donde el interesado debe pedir sin dudarlo su c\u00e9lebre pincho de gordilla. Muy cerquita, sin salir de esa misma calle, se encuentra otra referencia indiscutible. El <strong>Hugo<\/strong>. Y no lejos, la c\u00e9lebre tasca <strong>Murillo<\/strong>, famosa por su esmerada barra desbordante de ricas golosinas, que mantiene adem\u00e1s la fisonom\u00eda propia de los locales con esa tipolog\u00eda tan querida, ya declinante. Una recomendaci\u00f3n que hace suya por cierto otro paisano, quien agrega de su particular cosecha una pareja adicional de consejos: el <strong>Bocados<\/strong> y ese otro local de extra\u00f1a denominaci\u00f3n, <strong>Iztru con \u00d1<\/strong>.<\/p>\n<p>De donde el potencial curioso en las andanzas de V\u00edctor Coyote deber\u00eda salir reconfortado en direcci\u00f3n hacia ese otro territorio tan amable: las copas de media tarde. Que en Arnedo se tienden a saborear en el <strong>Urban<\/strong>, estupenda parada para acercarse luego hasta Sendero, escuchar los sones del se\u00f1or Coyote y hacerse con ese libro donde comparte su visi\u00f3n de ese pa\u00eds tan particular, el que forman la fusi\u00f3n de dos universos tan caros como raros. Los bares y la familia. De paso, uno se puede llevar a casa esas joyas llamadas fardelejos y comprarse un par de zapatos a buen precio. De regalo, otro consejo. Que disfrute de la alegr\u00eda natural de los naturales del lugar. Las de Arnedo, seg\u00fan vengo observando, son gentes muy saladas. Con esa gracia espont\u00e1nea que no hace tanto encontraba uno por toda La Rioja y que yo atribuyo a lo antedicho: al respeto sacrosanto con que practican el rito del aperitivo, a la gloriosa oferta de sus barras y al ejemplar car\u00e1cter desenfado que distingue a sus vecinos. Los arnedanos tienen merecida fama de pueblo trabajador y hospitalario. En materia de bares, se confirma la noticia: tambi\u00e9n alcanzan la excelencia.<\/p>\n<p>P. D. A esta interesante panoplia de recomendaciones merece a\u00f1ado las que firma el querido compa\u00f1ero Ernesto Pascual, corresponsal de esta casa en esos pagos. Que nos cuentan lo siguiente. Copio y pego: \u201cLa mayor\u00eda de los bares de Arnedo tiene una surtida barra de pinchos. El <strong>Niza<\/strong> es el m\u00e1s atractivo, pero tambi\u00e9n me gustan mucho <strong>el Iris, La Cepa y el Hugo<\/strong> por el ambiente familiar que tienen. Luego, <strong>La Taberna de Lucas<\/strong> es una gozada en la Puerta Munillo; el que lleva su nombre, <strong>Puerta Munillo<\/strong>, es muy coqueto y recuerda a d\u00e9cadas pasadas. Y el <strong>Latinos<\/strong> en la plaza de Vico mola por sus distintos ambientes. Despu\u00e9s, mis favoritos, porque conjugan pinchos, ambiente y rock son <strong>El Paso<\/strong> y <strong>La Ronda<\/strong>, en el pasaje Celso D\u00edaz, con las mejores croquetas\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Luego de una larga temporada pasando m\u00e1s o menos de largo, sin apenas detenerme, me ocurri\u00f3 hace nada con Arnedo justo lo contrario. Que por diversas contingencias ca\u00ed por all\u00ed unas cuantas veces consecutivas, todas por cierto a la hora del aperitivo. Lo que entonces vi me entusiasm\u00f3 y me invita a compartirlo. 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