{"id":138,"date":"2013-04-09T11:46:08","date_gmt":"2013-04-09T11:46:08","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/?p=138"},"modified":"2013-04-09T11:46:08","modified_gmt":"2013-04-09T11:46:08","slug":"los-bares-circulares-bares-dedicados-xi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/2013\/04\/09\/los-bares-circulares-bares-dedicados-xi\/","title":{"rendered":"Los bares circulares (Bares dedicados XI)"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/logronobares\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2013\/04\/casino1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-139\" title=\"Casino de Alfaro\" src=\"\/logronobares\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2013\/04\/casino1.jpg\" alt=\"Casino de Alfaro\" width=\"600\" height=\"497\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2013\/04\/casino1.jpg 600w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2013\/04\/casino1-300x249.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Nuestro protagonista de hoy es <strong>un tipo de bar<\/strong> que me resulta especialmente querido. Es una tipolog\u00eda que se bate en retirada pero que tal vez pueda resucitar si cambia la tendencia actual que uniformiza nuestras barras de siempre, de modo que las nuevas hornadas descubran el encanto de trasegar all\u00ed donde ya abrevaron sus antepasados. Son bares con una atm\u00f3sfera especial, declinados en la voz pasiva: los bares de los <strong>casinos<\/strong>, de los <strong>c\u00edrculos<\/strong> de toda condici\u00f3n que pueblan nuestra geograf\u00eda en menor n\u00famero (ay) que anta\u00f1o.<\/p>\n<p><strong>Logro\u00f1o<\/strong> posee alg\u00fan ejemplo destacado. El bar del <strong>C\u00edrculo Logro\u00f1\u00e9s<\/strong>, que he visitado \u00faltimamente, parece repuesto de sus distintas encarnaciones recientes, no todas fruct\u00edferas. Hoy se respira un ambiente oto\u00f1al, cierto, propio de la edad ya avanzada de sus incondicionales, pero supone un aut\u00e9ntico placer sentarse en sus sof\u00e1s y ver c\u00f3mo hasta nuestros logro\u00f1eses m\u00e1s veteranos conservan el buen humor y el entusiasmo de acudir al encuentro de la tertulia amiga mientras ven caer la tarde por los hermosos ventanales del majestuoso edificio. No hace falta ser socio para disfrutar de un trago tranquilo y servido con profesionalidad en el coraz\u00f3n de Logro\u00f1o, suspirando por la <strong>Glorieta<\/strong>: a ver cu\u00e1ndo la arreglan.<\/p>\n<p>Segundo ejemplo, tambi\u00e9n circular: el <strong>C\u00edrculo de la Amistad<\/strong>, cuya barra no se aloja a pie de calle como la anterior, sino que exige trepar por las escaleras del inmueble de Portales que la acoge y tropezarse con un bar de otro mundo, de cuando estas entidades contaban con un acusado arraigo social. Quien haya acudido alguna vez al local sabr\u00e1 que merece la pena: un oasis de otro siglo empotrado en medio de la ciudad, donde alguna vez nuestros abuelos pidieron baile a nuestras abuelas y las consumiciones exhiben tarifas tambi\u00e9n muy propias de aquella \u00e9poca, lo cual es otro de sus atractivos.<\/p>\n<p>No hace tanto tiempo, este modelo de establecimientos se repart\u00eda por todo el pa\u00eds, ayudando a vertebrar la Espa\u00f1a ociosa y hostelera. Dotaban de singularidad incluso a municipios poco poblados y contribu\u00edan a formar cierta idea de comunidad colectiva. De hecho, los logro\u00f1eses que m\u00e1s canas peinen recordar\u00e1n el <strong>viejo casino de las Azpilicueta<\/strong> en el <strong>Espol\u00f3n<\/strong>, donde hoy se alza el BBVA: una instituci\u00f3n que parec\u00eda s\u00f3lidamente anclada en el imaginario local\u2026 hasta que se derrib\u00f3 el bello palacete. Acababa de llegar la modernidad, que en esta tierra adopta la forma de piqueta. Parecida suerte han corrido otros casos semejantes: de <strong>Fuenmayor<\/strong> conservo el recuerdo de una instituci\u00f3n semejante, alojada en la plaza frente a la iglesia. Resiste sin embargo el de <strong>Cenicero<\/strong> y desde su atalaya en la hermosa plaza saluda al visitante el casino de <strong>Soto<\/strong>, icono <strong>camerano<\/strong>.<\/p>\n<p>Dejo para el final mi favorito, el que motiva estas l\u00edneas dedicadas a la amiga In\u00e9s: el <strong>Casino de Alfaro<\/strong>. Siempre que voy de visita procuro detenerme en su barra y ver la vida pasar. La vida de la provincia, la vida que guarda lealtad a c\u00f3mo \u00e9ramos en una antig\u00fcedad a\u00fan reciente, la que nos cuenta de d\u00f3nde venimos para que sepamos hacia d\u00f3nde vamos\u2026 Seg\u00fan lo recuerdo, apenas ha cambiado desde tiempo inmemorial y a m\u00ed me gusta que as\u00ed sea, porque se mantiene fiel a la idea que de \u00e9l forjaron los socios fundadores: aunque haya quien vea arcaico su mobiliario o anacr\u00f3nico el concepto mismo de tal instituci\u00f3n, yo opino lo contrario. Que deber\u00eda protegerse como se protegen a las especies en extinci\u00f3n. Desde la hermosura del edificio a su emplazamiento privilegiado, el Casino de Alfaro representa lo mismo que representaron sus hermanos, los vivos y los ya difuntos: el term\u00f3metro ideal para medir el estado de \u00e1nimo de los municipios que los albergan. Lo cual no es poca cosa.<\/p>\n<p>P.D. Que este tipo de bares representa una oportunidad de negocio y consolidan el centro hist\u00f3rico de las ciudades lo sabe bien cualquiera que visite en <strong>Madrid<\/strong> el <strong>C\u00edrculo de Bellas Artes<\/strong>. Un coqueto espacio, id\u00f3neo para comer razonablemente bien a precios ajustados, as\u00ed como para una copa, un vino, un caf\u00e9 o un tentempi\u00e9 (me encanta esta palabra). Y una terraza en la calle tambi\u00e9n muy agradable. El recorrido por tan magno inmueble incluye por unos cuantos euros un viaje hasta su azotea, que depara inigualables vistas de la capital del Reino. Quedan ustedes informados.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nuestro protagonista de hoy es un tipo de bar que me resulta especialmente querido. 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