{"id":1471,"date":"2020-01-31T11:16:35","date_gmt":"2020-01-31T11:16:35","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/?p=1471"},"modified":"2020-01-31T11:16:35","modified_gmt":"2020-01-31T11:16:35","slug":"tu-hermosa-pasteleria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/2020\/01\/31\/tu-hermosa-pasteleria\/","title":{"rendered":"Tu hermosa pasteler\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2020\/01\/Unknown-1.jpeg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-large wp-image-1472\" src=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2020\/01\/Unknown-1-1024x628.jpeg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"628\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2020\/01\/Unknown-1.jpeg 1024w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2020\/01\/Unknown-1-300x184.jpeg 300w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2020\/01\/Unknown-1-768x471.jpeg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Todavia hay cierto locales logro\u00f1eses que aseguran ese tipo de atm\u00f3sfera tan gentil con su parroquia que antes era m\u00e1s habitual y hoy se bate en retirada. Pienso en <strong>Dul\u00edn<\/strong> o <strong>Muro<\/strong>, por ejemplo: donde se aloja esa especie de ambiente placebo que te reconcilia con la vida, con la vida comercial y tambi\u00e9n con la vida en general, con su versi\u00f3n m\u00e1s amena. Me ocurre tambi\u00e9n en <strong>La Mariposa de Oro<\/strong>, pasteler\u00eda\/joyer\u00eda patrimonio del logro\u00f1esismo, si tal concepto existe. Su delicado techo de artesonada escayola, la venerable m\u00e1quina de precisi\u00f3n que a\u00fan funciona, las golosinas que alumbra su misterioso horno&#8230; Y el riqu\u00edsimo olorcillo que inunda toda la calle <strong>Portales<\/strong>: la suma de todos estos atributos genera en mi caso, y creo que en alg\u00fan otro, un estado de felicidad levitante, similar al que procuran ciertos bares.<\/p>\n<p>Es una sensaci\u00f3n que tambi\u00e9n me asalta cuando ingreso en la jurisdicci\u00f3n de otro descubrimiento reciente, que debo a un compa\u00f1ero en esta casa que con tanta paciencia nos acoge. Fue el primero en localizar una hermosa pasteler\u00eda alojada en el tramo final de <strong>Calvo<\/strong> <strong>Sotelo<\/strong>, una de las calles m\u00e1s maltratadas de Logro\u00f1o, lo cual es mucho decir. Si alguna vez el improbable lector desciende hacia el polideportivo de <strong>Lobete<\/strong>, convertida en una especie de tubo para coches cuya utilidad se me escapa igual que me espanta su fisonom\u00eda, tropezar\u00e1 a su mano izquierda con un peque\u00f1o tesoro. Una joya camuflada como confiter\u00eda, llamada<strong> La Petite Parisienne<\/strong>, una nomenclatura muy pertinente. Porque la atiende una joven llegada desde las Galias vecinas, cuyo sabio y sabroso quehacer merece que alguien le dedique algunas l\u00edneas. Y porque es en efectado un espacio contenido. Desbordante por cierto de encanto.<\/p>\n<p>Las que siguen, por ejemplo. Cuando el cliente accede a sus dominios, en realidad se transporta en la m\u00e1quina del tiempo a los a\u00f1os en que el silencio imperaba entre nosotros con mayor asiduidad. Es por lo tanto un viaje muy placentero. Se escuchan los susurros que se dirigen entre s\u00ed los jefes de todo esto, los pies desliz\u00e1ndose por el suelo y un reconfortante runr\u00fan que llega desde el hogar vecino, tras la puerta. Donde se alumbran las goller\u00edas que le dan justa fama: <strong>delicadas artesan\u00edas pasteleras<\/strong>, de procedencia francesa, despacha para satisfacci\u00f3n de su parroquia, sorprendida y hasta conmovida luego de encontrar en esta extra\u00f1a esquina de Logro\u00f1o con una porci\u00f3n de Par\u00eds. Un oasis en medio de la fealdad del entorno.<\/p>\n<p>La joven que defiende esta barra, donde se despacha tambi\u00e9n un pan riqu\u00edsimo de origen (\u00e9ste s\u00ed) cien por cien riojano, atiende al potencial comprador en un espa\u00f1ol afrancesado tan encantador como desconcertante. Y se entrega a una pr\u00e1ctica que anta\u00f1o era frecuente pero que ha ido desapareciendo, como tantas cosas buenas de la vida: darte a probar alguna de sus creaciones cuando el cliente duda sobre cu\u00e1l de ellas ser\u00e1 la m\u00e1s apropiada o estar\u00e1 m\u00e1s rica. Son <strong>min\u00fasculos pastelillos de elegante finura<\/strong>, muy sabrosos. Entre los cuales destaca una golosina de moda, pero complicada de encontrar fuera de Francia: sus proverbiales <strong>macarons<\/strong>, que aqu\u00ed se ofrecen perfectos de punto y con elogiable variedad de sabores.<\/p>\n<p>Aunque la idea que asiste a este blog tiene que ver con Logro\u00f1o en sus bares, me permito desvelar aqu\u00ed este feliz hallazgo, por si acaso hab\u00eda pasado injustamente desapercibido, impulsado por la idea de que esta confiter\u00eda s\u00f3lo le falta precisamente eso. Una barra, aunque fuera min\u00fascula. Donde acompa\u00f1ar con un cafecito alguna de las criaturas que nacen en su horno, viendo pasar la vida por la cristalera que da a Calvo Sotelo endulzada por un glorioso surtido de pastelitos de sello parisino. Mientras llega ese feliz d\u00eda, sus due\u00f1os se limitan a seguir con lo suyo, la elaboraci\u00f3n minuciosa y suculenta de sus creaciones, confiando en un ma\u00f1ana donde sus feligreses no s\u00f3lo sepan pronunciar con mejor precisi\u00f3n la voz <strong>cruas\u00e1n<\/strong>: cuando tambi\u00e9n sepamos a qu\u00e9 sabe un <strong><em>caf\u00e9 au lai<\/em><\/strong>t a la manera de Logro\u00f1o.<\/p>\n<p>P. D. Alguna vez se ha mencionado aqu\u00ed el mod\u00e9lico ejemplo de un negocio emparentado con este otro hallazgo logro\u00f1\u00e9s-parisino: la inmemorial <strong>Iturbe<\/strong>, que ah\u00ed sigue en V\u00edctor Pradera, despachando sus elogiables dulces con el mismo esmero con que sirven a la clientela el rico cafecito. La Petite Parisienne vendr\u00eda ser algo as\u00ed como su sucesores: su heredera.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; Todavia hay cierto locales logro\u00f1eses que aseguran ese tipo de atm\u00f3sfera tan gentil con su parroquia que antes era m\u00e1s habitual y hoy se bate en retirada. 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