{"id":185,"date":"2013-05-28T08:20:11","date_gmt":"2013-05-28T08:20:11","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/?p=185"},"modified":"2013-05-28T08:20:11","modified_gmt":"2013-05-28T08:20:11","slug":"cafe-cafe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/2013\/05\/28\/cafe-cafe\/","title":{"rendered":"Caf\u00e9, caf\u00e9"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/logronobares\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2013\/05\/greiba.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-186\" title=\"greiba\" src=\"\/logronobares\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2013\/05\/greiba.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"710\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2013\/05\/greiba.jpg 600w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2013\/05\/greiba-254x300.jpg 254w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p>La ventaja de nacer y vivir en <strong>Logro\u00f1o<\/strong> es que casi todo le llega a uno por partida doble. Es decir, que desde cr\u00edo tienes que comprometerte, decidirte, escoger entre una cosa y su contraria o su complementaria, desde equipos de f\u00fatbol a festivales de poes\u00eda, pasando por la m\u00e1s dura elecci\u00f3n cuando adolescente: el Nico o el Toky. Ay. As\u00ed ocurre tambi\u00e9n en una extensi\u00f3n del universo de los <strong>bares logro\u00f1eses<\/strong>: o eres de <strong>Greiba<\/strong>, o eres de <strong>El Pato<\/strong>. Uno de los dos <strong>caf\u00e9s<\/strong> ha de calentarte el desayuno.<\/p>\n<p>Bueno, pues yo confieso: soy de Greiba. Es cierto que anta\u00f1o ejerc\u00eda tambi\u00e9n sobre la parroquia local una poderosa influencia la tostadora llamada<strong> La Casa del Caf\u00e9,<\/strong> ubicada su degustaci\u00f3n en uno de esos negocios subterr\u00e1neos que tanta gracia me hacen. En su caso, se alojaba en el <strong>Muro de Cervantes,<\/strong> donde a\u00fan resiste; con el tiempo, sin embargo, en el hogar familiar nos fuimos haciendo a la costumbre de degustar los caf\u00e9s de Greiba, a cuyos due\u00f1os contribuimos a pagar la hipoteca porque en casa \u00e9ramos bastante cafeteros. Yo lo sigo siendo, aunque admito que por aquello de la rebeli\u00f3n contra la dictadura paterna en mi \u00e9poca juvenil me arroj\u00e9 en brazos de El Pato, coincidiendo m\u00e1s o menos con la apertura de su degustaci\u00f3n en <strong>Hermanos Moroy<\/strong>. Fui explorando posteriormente otras opciones (las marcas que cualquiera sabr\u00eda recitar) hasta que acab\u00e9 haciendo feliz al doctor Freud: peinando ya alguna cana volv\u00ed a Greiba, cuyos productos frecuento tanto en las estanter\u00edas del s\u00faper como en las barras desplegadas por la ciudad. La verdad es que fuera de Logro\u00f1o no los he catado, porque Greiba es firma de acusada ra\u00edz logro\u00f1esa, tan logro\u00f1esa para m\u00ed como el Espol\u00f3n, la calle Laurel o la doble fila.<\/p>\n<p>Pero si hoy traigo aqu\u00ed esta afici\u00f3n conspicua por el caf\u00e9, <strong>solo o cortado o manchado con an\u00eds\/co\u00f1\u00e1,<\/strong> es porque observo una peligrosa deriva intuida tambi\u00e9n en el \u00e1mbito cervercero: que te lo sirvan bien cada d\u00eda me parece m\u00e1s complicado. De un tiempo a esta parte ha ido ganando terreno la moda de decorar con espuma la corona de la taza, tendencia que me molesta: lo poco no cansa, pero lo mucho aburre. Es peor no obstante cuando te encuentras el prometedor <strong>cafelito<\/strong> completamente aguado, convertido en un <strong>aguachirris<\/strong> (me encanta esta palabra) infumable. Tambi\u00e9n detesto su versi\u00f3n contraria, cuando llega demasiado cargado y se te quedan los labios y el paladar torrefactados durante largo rato. El punto justo es dif\u00edcil de encontrar, lo entiendo: en mis raros escarceos en el mundo de la hosteler\u00eda tuve que doblar la rodilla tras mil intentos y confesar que el Dios de la cafetera industrial no me adornaba con sus dones. Pero yo s\u00f3lo era un aficionadillo: de los profesionales logro\u00f1eses espero mayor pericia que la m\u00eda. La que se exhibe por ejemplo en las mentadas degustaciones de Greiba, donde es habitual un alto grado de eficacia en el servicio y es com\u00fan tambi\u00e9n el detalle de un bomb\u00f3n, una galleta o cualquier bocadito dulce. Yo suelo frecuentar la de Vara de Rey y lo puedo afirmar: por regla general, el caf\u00e9 llega en su punto justo. He parado menos por la de <strong>Chile semiesquina a P\u00e9rez Gald\u00f3s<\/strong> aunque tambi\u00e9n me ha llamado la atenci\u00f3n ese mismo ejercicio de profesionalidad. Lo cual no quiere decir que tengan la exclusiva: pienso en<strong> El And\u00e9n<\/strong>, <strong>Viena<\/strong> o <strong>Cacao<\/strong> (al que sigo llamando <strong>Cibeles<\/strong>), por ejemplo, donde tambi\u00e9n suelen hacer buena esa vieja aspiraci\u00f3n celtib\u00e9rica. Que el caf\u00e9 sepa a caf\u00e9-caf\u00e9.<\/p>\n<p>P.D. El rito del caf\u00e9 hermana desde anta\u00f1o al pueblo espa\u00f1ol con el italiano, donde se le rinde parecido tributo. De acuerdo con las gu\u00edas de viaje, el mejor caf\u00e9 de <strong>Italia<\/strong> se aloja en <strong>Roma<\/strong>, junto al <strong>Pante\u00f3n<\/strong>: el c\u00e9lebre<strong> San Eustaquio<\/strong> (http:\/\/www.santeustachioilcaffe.it\/), donde preparan su famoso expreso tostando cada ma\u00f1ana los granos con le\u00f1a y moli\u00e9ndolos sobre la enorme cafetera. Yo garantizo que un paquete de caf\u00e9 todav\u00eda sin moler nacido en esa casa romana aguanta como un campe\u00f3n una semana en la maleta y de regreso a casa sabe igual que servido en la propia Roma. De paso, la ropa te huele durante una larga temporada a torrefacto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ventaja de nacer y vivir en Logro\u00f1o es que casi todo le llega a uno por partida doble. Es decir, que desde cr\u00edo tienes que comprometerte, decidirte, escoger entre una cosa y su contraria o su complementaria, desde equipos de f\u00fatbol a festivales de poes\u00eda, pasando por la m\u00e1s dura elecci\u00f3n cuando adolescente: el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/185"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=185"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/185\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=185"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=185"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=185"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}