{"id":20,"date":"2012-11-23T09:21:25","date_gmt":"2012-11-23T09:21:25","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/?p=20"},"modified":"2012-11-23T09:21:25","modified_gmt":"2012-11-23T09:21:25","slug":"dos-paredes-bares-dedicados-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/2012\/11\/23\/dos-paredes-bares-dedicados-ii\/","title":{"rendered":"Dos paredes (Bares dedicados II)"},"content":{"rendered":"<p>La voz <strong>emparedado <\/strong>ha hecho carrera en Espa\u00f1a, luego de castellanizar el original (<strong>s\u00e1ndwich<\/strong>) con bastante ingenio. Porque, en efecto, este pincho tan cl\u00e1sico de los bares patrios, \u00bfqu\u00e9 otra cosa es sino un bocado cuyo interior resguardan dos paredes de mullido pan de molde? Se trata, por otro lado, del bocadillo de toda la vida, aunque puesto al d\u00eda con un nuevo aire anglosaj\u00f3n. El emparedado revisa eso de colocar embutido o queso entre pan y pan: resulta que tambi\u00e9n cabe desde una humilde hoja de lechuga a un sencillo trozo de tomate. Al mismo tiempo, resuelve de modo funcional y barato ese bocado r\u00e1pido que tantas veces exige nuestro est\u00f3mago.<\/p>\n<p>Es obvio que el emparedado debe mucho al \u00e9xito que entre nosotros alcanz\u00f3 la marca <strong>Bimbo<\/strong>. Su popularidad se extendi\u00f3 all\u00e1 por los a\u00f1os 60, porque contaba con un factor que lo hac\u00eda preferible al pan cl\u00e1sico: se manten\u00eda fresco unos cuantos d\u00edas m\u00e1s. De modo que el sector de la hosteler\u00eda tom\u00f3 nota y se lanz\u00f3 a experimentar, as\u00ed en el resto del pa\u00eds como en <strong>La Rioja<\/strong>. <strong>Paz Villar<\/strong>, a quien debo la idea de esta entrada, me recordaba hace unas semanas los que ella tomaba de cr\u00eda en el fenecido <strong>Danubio<\/strong>, lo cual me record\u00f3 el tiempo en que fuimos v\u00edctimas del debate que de mocete nos planteaban, al modo de las dos Espa\u00f1as, dos bares del <strong>Tont\u00f3dromo<\/strong>: <strong>Torcuato <\/strong>y <strong>Cibeles<\/strong>. Hubo que elegir y yo me decant\u00e9 por el \u00faltimo, que se ofrec\u00eda como era usual en dos gustos: de tomate o de lechuga.<br \/>\n<br \/>\n<a href=\"\/logronobares\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2012\/11\/beti.jpg\"><img loading=\"lazy\" src=\"\/logronobares\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2012\/11\/beti.jpg\" alt=\"\" title=\"beti\" width=\"600\" height=\"222\" class=\"alignnone size-full wp-image-21\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2012\/11\/beti.jpg 600w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2012\/11\/beti-300x111.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><br \/>\n<\/p>\n<p>En aquel <strong>Logro\u00f1o <\/strong>(\u00faltimos 70\/primeros 80), hubo no obstante una tercera v\u00eda, que tambi\u00e9n me mencionaba Paz Villar: los emparedados del <strong>Beti<\/strong>, la castiza barra de <strong>Juan XXIII<\/strong> . Para m\u00ed, los mejores. Aunque como reconoc\u00eda arriba fui m\u00e1s bien adicto a Cibeles, no lo hac\u00eda tanto atra\u00eddo por sus emparedados como imantado por su clientela (sector femenino). Porque cuando quer\u00eda regalarme un bocado de calidad, un emparedado que no se parec\u00eda a ning\u00fan otro, recurr\u00eda al Beti. Mediaba tambi\u00e9n una raz\u00f3n est\u00e9tica: en vez de partir el Bimbo en diagonal, en el Beti lo hac\u00edan longitudinalmente. Aquel rect\u00e1ngulo constitu\u00eda la cena m\u00e1s habitual de los feligreses del <strong>Diana<\/strong>: uno sal\u00eda del cine e incluso en sus peores tiempos, cuando era evidente que el bar languidec\u00eda, de su cocina segu\u00eda saliendo esa suculenta mercanc\u00eda que a m\u00ed me resultaba\u2026 No s\u00e9, poco logro\u00f1esa.<\/p>\n<p>S\u00ed, el emparedado del Beti me recordaba los que probaba en la catedral del emparedado, el madrile\u00f1o <strong>Rodilla<\/strong>, cuyas franquicias conquistan hoy m\u00faltiples rincones de la capital del Reino diversificando su oferta, cierto, pero manteni\u00e9ndose fiel al producto que les dio fama. Todav\u00eda ignoro a qu\u00e9 se deb\u00eda mi devoci\u00f3n por el emparedado del Beti. <strong>To\u00f1o del R\u00edo,<\/strong> compa\u00f1ero en esta casa que comparte la misma a\u00f1oranza, define aquel emparedado con una palabra: \u201cEspectacular\u201d. A su juicio, el secreto del emparedado resid\u00eda en tres elementos: unas anchoas \u201csensacionales\u201d, una mayonesa \u201ctambi\u00e9n sensacional\u201d y, sobre todo, \u201cque el pan, aunque de molde, era hecho en panader\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>P.D. El emparedado hoy, me parece, est\u00e1 en crisis. Otros bocados m\u00e1s elaborados y sugestivos pueblan los bares de Logro\u00f1o; apenas resiste en alguna barra que se mantiene fiel a tan popular producto, como si a nuestros hosteleros les avergonzara ofrecer algo que estuvo de moda hace demasiado tiempo, cuando era com\u00fan taparlos con una servilleta o un trapo humedecidos. Yo sospecho que si alguien se animara hoy a lanzar una oferta de emparedados seg\u00fan las viejas leyes, aunque adaptando su formato a las nuevas exigencias del consumidor, arrasar\u00eda. Intuici\u00f3n que hago extensible a su derivada, los c\u00e9lebres <strong>vegetales a la plancha<\/strong> que tanto \u00e9xito cosecharon en otra \u00e9poca y que ahora me permiten despedirme recordando los que preparaba <strong>\u00c1ngel Mart\u00edn V\u00edtores<\/strong> en el <strong>M\u00e9xico<\/strong> de <strong>Vara de Rey<\/strong>. Que tantas noches fueron mi cena.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La voz emparedado ha hecho carrera en Espa\u00f1a, luego de castellanizar el original (s\u00e1ndwich) con bastante ingenio. Porque, en efecto, este pincho tan cl\u00e1sico de los bares patrios, \u00bfqu\u00e9 otra cosa es sino un bocado cuyo interior resguardan dos paredes de mullido pan de molde? 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