{"id":235,"date":"2013-09-27T09:36:49","date_gmt":"2013-09-27T09:36:49","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/?p=235"},"modified":"2013-09-27T09:36:49","modified_gmt":"2013-09-27T09:36:49","slug":"se-llamaba-tifus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/2013\/09\/27\/se-llamaba-tifus\/","title":{"rendered":"Se llamaba Tifus"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/logronobares\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2013\/09\/la-jala.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-236\" title=\"Fachada del bar La Jala. La foto est\u00e1 tomada de su perfil de Facebook\" src=\"\/logronobares\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2013\/09\/la-jala.jpg\" alt=\"Fachada del bar La Jala. 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Aqu\u00ed venimos a hablar de un bar que marcaba el territorio desde su mismo nombre: hay que ser muy audaz para pretender imantar a la clientela con un r\u00f3tulo que apela a una enfermedad, pero en aquel tiempo (\u00faltimos a\u00f1os 80, primeros 90) la osad\u00eda era el material con que se constru\u00edan las rotulaciones de nuestros garitos predilectos. El bar se benefici\u00f3 en su origen de la cierta fama local que hab\u00edan alcanzado sus propietarios, los <strong>hermanos Echagoyen<\/strong>, sobre todo el menor de ellos, apodado <strong>Jota<\/strong>. Porque Jota era el entonces c\u00e9lebre solista del legendario combo <strong>Obras P\u00fablikas<\/strong>, grupo tambi\u00e9n ba\u00f1ado hoy por la nostalgia, que se ofrec\u00eda en aquel tiempo como la contribuci\u00f3n riojana a la llamada <strong>Movida<\/strong>, otrora <strong>Nueva Ola<\/strong>. Hubo un momento en que Obras P\u00fablikas pareci\u00f3 a punto de dar el gran salto a las grandes ligas nacionales: quiere decirse que aparecieron en la tele y como sus canciones estaban muy bien, sus letras pose\u00edan un afilado encanto, apostaban por los ritmos que marcaban la \u00e9poca (ska, mucho ska) y la imagen de conjunto ofrec\u00eda una solidez de la que carecieron otros grupos que les precedieron\u2026 Bueno, el caso es que Obras P\u00fablikas fue \u2018el\u2019 grupo de entonces y en l\u00f3gica consecuencia su cantante ejerci\u00f3 como una suerte de flautista de Hamel\u00edn que atra\u00eda hasta las inmediaciones de la iglesia de Santiago a una feligres\u00eda propia.<\/p>\n<p>La fauna que eligi\u00f3 el Tifus como epicentro no era la t\u00edpica clientela: eran ese tipo de parroquianos para quienes el bar serv\u00eda como prolongaci\u00f3n de su casa. No era un bar: era su bar. Su bandera, su emblema, su s\u00edmbolo. Cuando semejante fen\u00f3meno ocurre, el bar se convierte en icono generacional y tiene algo de frontera, porque sus responsables ejercen de aduaneros: son quienes deciden si te aceptan como cliente, previo examen para comprobar que das el tipo requerido. Era importante por lo tanto ingresar con la pinta adecuada y ser adicto a los manjares que all\u00ed se despachaban, creo recordar que con el <strong>tirol\u00e9s<\/strong> como bebedizo estrella. Tambi\u00e9n puntuaba ser inmune al olorcillo que emanaba de los misteriosos cigarrillos que una gran parte del personal fumaba junto a la puerta, apoy\u00e1ndose contra la pared hasta crear un muro de humo que alguna noche alcanz\u00f3 dimensiones bastante interesantes.<\/p>\n<p>Como se deduce, el Tifus era un bar divertido. Muy divertido. Garantizaba ese tipo de diversi\u00f3n que exige encontrarse en plena forma para disfrutar de sus encantos, una predisposici\u00f3n juvenil que (lo siento) uno fue incapaz de ofrecer con regularidad. Su auge me pill\u00f3 ya un poco caduco, pasado de forma. En esos casos, es mejor hacerse a un lado y dejar que los bares sean conquistados por una parroquia m\u00e1s propicia, verla disfrutar como cuando disfrutaba t\u00fa aquel lejano d\u00eda en que tropezaste con el bar de tu vida.<\/p>\n<p>Si traigo ahora aqu\u00ed al difunto Tifus es porque compruebo con alegr\u00eda que, luego de alg\u00fan vaiv\u00e9n pasajero, el bar renace. Con otro nombre pero (me parece) con semejante esp\u00edritu. Un aire festivo inunda el viejo recinto denominado hoy <strong>La Jala,<\/strong> cuyos fans forman una combativa legi\u00f3n que lo ha convertido en su favorito y no aceptan otras alternativas (salvado sea el <strong>Iturza<\/strong>, con el que tantas cosas comparte), de modo que gracias a ese boca-oreja tan militante y tan t\u00edpico de Logro\u00f1o se erige ahora en lo que el Tifus fue: un bar ic\u00f3nico. Can\u00f3nico. Con una particularidad que se agradece: precios comedidos. Un modelo de bar triunfante seg\u00fan me parece, cuyo ejemplo pueden muy bien imitar desde el sector, para que la oferta se diversifique. No todo van a ser garitos de dise\u00f1o, con tapas de apellidos largu\u00edsimos y crianzas cobrados como reservas. As\u00ed que larga vida a La Jala: el Tifus estar\u00eda orgulloso.<\/p>\n<p>P.D. El Tifus nunca fue un bar empotrado en su propio circuito de tragos seg\u00fan es moda en <strong>Logro\u00f1o<\/strong>. Al Tifus hab\u00eda que ir, porque la calle apenas ocultaba otros encantos en forma de bares que la legendaria <strong>bodeguilla Montiel<\/strong>, local situado a mano derecha seg\u00fan se entraba por la <strong>calle Mayor<\/strong>. <strong>Montiel<\/strong> fue una de las \u00faltimas de esta tipolog\u00eda en arrojar la toalla, un modelo de bar ya en retirada que se ha glosado antes en este blog, que tuvo algo de lugar de encuentro entre generaciones: la Mayor empezaba a cotizarse entre las nuevas hordas juveniles y aquella bodeguilla ejerci\u00f3 como cabeza de puente para llegar al Tifus, con los abuelos haci\u00e9ndose los amos de las sillas y los porrones pero aceptando compartir su pincho estrella, las raciones de h\u00edgado empanado que nunca me tuvieron entre sus adictos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En unos cuantos comentarios a distintas entradas de este blog se recordaba (con ese cari\u00f1o t\u00edpico que supura la nostalgia) aquel emblem\u00e1tico bar llamado Tifus que sent\u00f3 sus reales (qu\u00e9 querr\u00e1 decir sentar sus reales) en la muy castiza calle Santiago. 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