{"id":248,"date":"2013-11-01T18:47:22","date_gmt":"2013-11-01T18:47:22","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/?p=248"},"modified":"2013-11-01T18:47:22","modified_gmt":"2013-11-01T18:47:22","slug":"gilda-salada-verde-y-picante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/2013\/11\/01\/gilda-salada-verde-y-picante\/","title":{"rendered":"Gilda: salada, verde y picante"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/logronobares\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2013\/11\/gilda.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-249\" title=\"Gildas en la barra del Ibiza de Logro\u00f1o\" src=\"\/logronobares\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2013\/11\/gilda.jpg\" alt=\"Gildas en la barra del Ibiza de Logro\u00f1o\" width=\"600\" height=\"785\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2013\/11\/gilda.jpg 600w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2013\/11\/gilda-229x300.jpg 229w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Ya se ha mencionado aqu\u00ed en otras entradas, aunque hoy sea dif\u00edcil de creer: hubo un tiempo en que las <strong>barras logro\u00f1esas<\/strong> permanec\u00edan v\u00edrgenes al universo de la tapa, el mundo de la cazuelita, el \u00e1mbito del pincho. Esa conquista es reciente; uno vagabundeaba por la <strong>calle Laurel<\/strong> y apenas le asaltaba un breve rosario de oferta culinaria. Los champis del <strong>Soriano<\/strong>, las bravas del <strong>Jubera<\/strong>, los pinchos morunos del <strong>P\u00e1ganos<\/strong> y casi que para uno de contar. La fiebre gastron\u00f3mica que tanto abrillanta el rito del chiquiteo ha ido ganando terreno con el paso del tiempo, hasta alcanzar hoy alguna cumbre: uno puede muy bien alimentar el buche mientras refresca el gaznate, a la vez que tambi\u00e9n se anima la vista porque la verdad es que la mayor\u00eda de esos bocados entran primero por los ojos.<\/p>\n<p>En aquella \u00e9poca, sin embargo, apenas se manten\u00eda cierta fidelidad a la gastronom\u00eda mediante el recurso que acreditaron algunos bares de ofrecer ese monumento al ingenio que a mi juicio representa el humilde pincho llamado <strong>gilda<\/strong>, como la c\u00e9lebre pel\u00edcula, a la que debe precisamente el nombre. \u00bfDe qu\u00e9 estamos hablando? Pues de ese combinado de anchoa, aceituna y guindilla, que a\u00f1ade a veces pepinillo y forma una asociaci\u00f3n a mi juicio imbatible como aperitivo. Ensartados sus ingredientes mediante el bizarro palillo, el resultado se denomina as\u00ed, gilda, porque sus creadores pensaban en la mism\u00edsima <strong>Rita Hayworth<\/strong> cuando idearon este manjar: como la protagonista de la famosa peli y receptora de la no menos legendaria bofetada, esta banderilla es \u201csalada, verde y un poco picante\u201d, seg\u00fan informa la <strong>Wikipedia<\/strong>. Y no ser\u00e9 yo quien lo rectifique: salada, verde (ejem, un t\u00e9rmino ya un pel\u00edn pasado de moda) y picante era la protagonista de aquel film que sigo venerando, y salada, verde y picante es la tapa que desde hace d\u00e9cadas se distribuye ya elaborada en conserva. Amortajada: como la propia Hayworth, que en gloria est\u00e9.<\/p>\n<p>La propia <strong>Wikipedia<\/strong> me recuerda un dato que alguien me mencion\u00f3 alg\u00fan d\u00eda y ya hab\u00eda olvidado: que la gilda naci\u00f3 en un bar de <strong>San Sebasti\u00e1n, Casa Vall\u00e9s<\/strong> (calle Reyes Cat\u00f3licos, 10, donde a\u00fan aguanta), a cuyo propietario se le ocurri\u00f3 pensando en alg\u00fan bocado que animara a la ingesta de vino. Lo cuenta en su <a href=\"http:\/\/historiasdelagastronomia.blogspot.com.es\/2008\/05\/la-gilda-pintxo-y-no-rita-hayworth-naci.html \" target=\"_blank\">blog <\/a>con todo lujo de detalles (incluido un paseo por los vinos de Rioja) el caballero apodado <strong>Apicius Apicio<\/strong>, cuya entrada recomiendo leer. Como los encurtidos excitan los jugos g\u00e1stricos con una eficacia inigualable, la gilda se entroniz\u00f3 en los bares de la Espa\u00f1a del siglo pasado y ah\u00ed la tienen ustedes, resistiendo el avance de las tropas de <strong>Ferr\u00e1n Adri\u00e1<\/strong> muy gallardamente. De hecho, todav\u00eda ahora, cuando tropiezo con esa tapa en alg\u00fan mostrador, siento como un escalofr\u00edo, porque regreso con ella al pasado y temo que en cualquier momento vuelvan tambi\u00e9n el tapete de hule, las mesas de formica y otros rancios atributos de los tiempos de <strong>Cu\u00e9ntame<\/strong>. Porque la gilda apenas ha evolucionado desde aquellos lejanos a\u00f1os en que se hizo presente (hay quien le a\u00f1ade huevo duro, ingrediente que a mi parecer desvirt\u00faa el hallazgo original) y esa perseverancia en mantenerse fiel a la tradici\u00f3n la har\u00e1 siempre muy atractiva a mis ojos. Tan atractiva como la propia Hayworth con quien tantas cosas comparte. Ya lo sabe usted, improbable lector: salada, verde y un poco picante.<\/p>\n<p>P.D. La foto que ilustra estas l\u00edneas est\u00e1 tomada en el venerable <strong>Ibiza<\/strong> pero la gilda se encuentra a\u00fan en numerosos <strong>bares logro\u00f1eses,<\/strong> con frecuencia los m\u00e1s castizos. Admite distintas preparaciones, como el citado detalle del huevito duro de codorniz, pero las fuentes consultadas coinciden en se\u00f1alar al bar <strong>La Hez<\/strong> de la calle Laurel como el templo de la gilda entre nosotros. As\u00ed que larga vida a la Hez y larga vida a la gilda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ya se ha mencionado aqu\u00ed en otras entradas, aunque hoy sea dif\u00edcil de creer: hubo un tiempo en que las barras logro\u00f1esas permanec\u00edan v\u00edrgenes al universo de la tapa, el mundo de la cazuelita, el \u00e1mbito del pincho. Esa conquista es reciente; uno vagabundeaba por la calle Laurel y apenas le asaltaba un breve rosario [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[136,277,303,343],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/248"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=248"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/248\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=248"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=248"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=248"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}