{"id":336,"date":"2014-05-16T16:51:07","date_gmt":"2014-05-16T16:51:07","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/?p=336"},"modified":"2014-05-16T16:51:07","modified_gmt":"2014-05-16T16:51:07","slug":"estan-ustedes-excusados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/2014\/05\/16\/estan-ustedes-excusados\/","title":{"rendered":"Est\u00e1n ustedes excusados"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/logronobares\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2014\/05\/lavabo.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-337\" title=\"lavabo\" src=\"\/logronobares\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2014\/05\/lavabo.jpg\" alt=\"\" width=\"193\" height=\"262\" \/><\/a><\/p>\n<p>Gracias a la amiga <strong>Julia Baigorri,<\/strong> que incluy\u00f3 en su perfil de <strong>facebook<\/strong> una divertida reflexi\u00f3n a ra\u00edz de un incidente en <strong>los lavabos de un bar<\/strong>, he decidido dedicar esta entrada a ese oscuro rinc\u00f3n que llamamos retrete, voz que prefiero al eufemismo excusado. Prometo no caer en la escatolog\u00eda, pero es que siempre recuerdo la m\u00e1xima de un buen amigo seg\u00fan la cual puede colegirse la calidad de cualquier establecimiento hostelero visitando antes que nada sus v\u00e1teres: as\u00ed he ca\u00eddo en la cuenta de que este <strong>blog<\/strong> no hab\u00eda reservado ni una triste l\u00ednea a tan trascendental cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 contaba Julia? Pues su extra\u00f1eza seguida de una cuantas dudas y cavilaciones cuando acudi\u00f3 al lavabo de cierto bar recientemente y tropez\u00f3 con que en lugar del caballero y la dama habituales para distinguir con sus dibujitos una puerta u otra, las im\u00e1genes eran de&#8230; un volc\u00e1n y una luna. Bonito acertijo. Lo cual es \u00faltimamente tan usual que casi se ha convertido en tendencia, como si los due\u00f1os de cada garito desistieran colocar<strong> las sencillas letritas de anta\u00f1o<\/strong> (la c de caballeros, la s de se\u00f1oras) y le hicieran un gui\u00f1o a su clientela en plan te vas a enterar de los modernos que somos. Como cualquiera, yo tambi\u00e9n he visto crecer ante nuestros ojos esta man\u00eda funesta. Y digo funesta porque de suyo, cuando uno visita el lavabo, las prisas por aliviarse casan mal con tener que previamente solucionar un crucigrama, resolver un sudoku o despejar una ecuaci\u00f3n. Que tales son las proezas que con frecuencia se nos plantean en la antesala del mingitorio, con un grado de dificultad que yo he decidido solventar a la bravas, perezosamente, mediante dos atajos.<\/p>\n<p>El primer m\u00e9todo, cuando no acierto a concluir cu\u00e1l de las dos puertas es la m\u00eda, es echar un vistazo dentro, luego de asegurarme que no hay inquilinos en el interior, y comprobar si est\u00e1 dotado de <strong>urinario de caballeros<\/strong>, ese t\u00f3tem empotrado en la pared que disipa no pocas dudas. Si falla este primer acercamiento, hay plan b: esperar. Esperar a ver si entra alguien m\u00e1s avispado, lo que en mi caso es f\u00e1cil, y dilucida por m\u00ed la cuesti\u00f3n. Perruna y borreguilmente, me limito a copiar lo sus movimientos.<\/p>\n<p>Como se deduce, inc\u00f3moda tesitura la que atraviesa la parroquia en un momento clave, cuando no estamos para solventar enigmas y adem\u00e1s no llevamos a mano las gafas de cerca, pero en fin: tendr\u00e1 que ser as\u00ed, aunque tanta modernidad nos acaba haciendo a\u00f1orar, qui\u00e9n lo hubiera supuesto, los viejos y cutres v\u00e1teres de nuestra mocedad, incluidos aquellos que el vulgo denominaba a pedales, que anta\u00f1o colonizaron los <strong>bares de Logro\u00f1o y alrededores<\/strong>. Poco a poco, aquellos infectos espacios que ayudaban fortalecer nuestras pantorrillas y adiestrar nuestra punter\u00eda, fueron reemplazados por relucientes sanitarios de la omnipresente marca Roca, pero algunos resistieron durante largo tiempo, inmunes tanto a la modernidad como a las m\u00e1s elementales normas de higiene. Ah, el v\u00e1ter del <strong>T\u00edvoli<\/strong>, donde en los a\u00f1os de plomo pod\u00edas tropezarte con los primeros yonquis logro\u00f1eses. Ah, el inodoro del <strong>Villarica<\/strong>, que pon\u00eda contumazmente a prueba nuestras pituitarias. Ah, el excusado favorito de tanto adicto a la <strong>Laurel<\/strong>, el del <strong>Bambi<\/strong> desaparecido: puesto que se situaba en el breve patio del bar, en invierno garantizaba alguna meada bajo cero. Pero eso s\u00ed: nunca por entonces nos confundimos de puerta. Quien se equivocaba, lo hac\u00eda a prop\u00f3sito.<\/p>\n<p>Aunque esa es otra historia<\/p>\n<p>P.D. Leyendo la peripecia de la Baigorri, he recordado la primera vez que me sucedi\u00f3 algo as\u00ed: eso de no saber hacia qu\u00e9 taza ten\u00eda que apuntar. Ocurri\u00f3 en <strong>Londres<\/strong>, en el muy pijo barrio de <strong>Chelsea,<\/strong> durante la visita al no menos pijo garito llamado<strong> The Botanist<\/strong> que recomiendo visitar. Al grano, que me paso de pedante: en la antesala del lavabo, dos puertas decoradas con sendos dibujos representando a una mariposa y una serpiente. Adivina, adivinanza: d\u00f3nde estar\u00e1 mi v\u00e1ter. Y otra adivina, adivinanza: en cu\u00e1l de ellas entr\u00f3 servidor. Y en cu\u00e1l de ellas hubieran entrado mis improbables lectores.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gracias a la amiga Julia Baigorri, que incluy\u00f3 en su perfil de facebook una divertida reflexi\u00f3n a ra\u00edz de un incidente en los lavabos de un bar, he decidido dedicar esta entrada a ese oscuro rinc\u00f3n que llamamos retrete, voz que prefiero al eufemismo excusado. Prometo no caer en la escatolog\u00eda, pero es que siempre [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[54,151,251,373,510,589,622],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/336"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=336"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/336\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=336"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=336"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=336"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}