{"id":433,"date":"2015-01-30T09:45:01","date_gmt":"2015-01-30T09:45:01","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/?p=433"},"modified":"2015-01-30T09:45:01","modified_gmt":"2015-01-30T09:45:01","slug":"bares-sobre-ruedas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/2015\/01\/30\/bares-sobre-ruedas\/","title":{"rendered":"Bares sobre ruedas"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/logronobares\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2015\/01\/tren.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-434\" title=\"El tren de Anita, un cl\u00e1sico del Logro\u00f1o del siglo XX. Foto del archivo de Diario LA RIOJA\" src=\"\/logronobares\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2015\/01\/tren.jpg\" alt=\"El tren de Anita, un cl\u00e1sico del Logro\u00f1o del siglo XX. 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Una tendencia que, en esta vida fugaz por la que nos toca transitar, tiene toda la pinta de haber llegado aqu\u00ed para quedarse.<\/p>\n<p>En realidad, esos tragos provisionales reflejan muy bien el tiempo que nos toca habitar. De ah\u00ed que en esta <strong>Espa\u00f1a<\/strong> que tanto recuerda a aquella en blanco y negro parezca pertinente el regreso de h\u00e1bitos que supon\u00edamos superados. Porque de toda la vida hubo en <strong>Logro\u00f1o<\/strong> empresarios hosteleros que, en vez de despachar su mercanc\u00eda en un sitio fijo, distribu\u00edan su oferta a lomos de veh\u00edculos que forman parte ya del imaginario de cualquier logro\u00f1\u00e9s que peine alguna cana. Es el maravilloso y emblem\u00e1tico caso del empresario apodado<strong> El Guaje<\/strong>, patriarca de una saga de emprendedores en el sector hostelero, que empez\u00f3 gan\u00e1ndose el sustento con su aparatoso carro emplazado seg\u00fan recuerdo en la esquina de <strong>Hermanos Moroy con Marqu\u00e9s de Vallejo<\/strong>. Aquel ingenioso caballero esparc\u00eda los dones que exped\u00eda en tres subsectores: el rinc\u00f3n tropical, donde descollaban los cocos partidos en raciones de m\u00e1s o menos cinco grados (y que refrescaba con su pintoresca regadera de pl\u00e1stico), el \u00e1rea encurtidos, consagrada al pepinillo, las aceitunas y el llamado revuelto (coliflor, zanahoria y otros); y la zona marisco, que inclu\u00eda como subsecciones el calamarro (tambi\u00e9n llamado cangrejo), el v\u00edgaro o caracolillo (tambi\u00e9n llamado magurio) y la quisquilla (tambi\u00e9n llamada camar\u00f3n).<\/p>\n<p>Nuestro encantador paisano puede ejercer como hipot\u00e9tico abuelo de cuantos luego han seguido su ejemplo en tales pr\u00e1cticas. Se citar\u00e1 en consecuencia esas incre\u00edbles camionetas que una bendecida mano transforma en gloriosas <strong>churrer\u00edas<\/strong>: las hay repartidas por Club Deportivo, la Glorieta, Murrieta y el parque Gallarza, hasta donde yo conozco. No hay que esforzar mucho la imaginaci\u00f3n para ver en ellas el precedente de estos otros veh\u00edculos m\u00e1s sofisticados que vemos desplegarse por urbes de mayor poblaci\u00f3n, aunque careciendo del encanto de los pioneros. Por ejemplo, ese otro caso que todos hemos frecuentado alguna vez: las furgonetas que se emplazan por <strong>El Ferial<\/strong> (vulgo: las barracas), especializadas en bocados m\u00e1s bien salados, con querencia acendrada por el universo alem\u00e1n (vulgo: salchichas), cuya plancha sirve en esta renovada variante como elemento central para exquisiteces de mayor post\u00edn. Primas hermanas de las que desembarcan tambi\u00e9n por las fiestas de los pueblos llevando a bordo su suculenta mercanc\u00eda.<\/p>\n<p>Bares sobre ruedas todos ellos, antecedentes de los casos m\u00e1s sofisticados que vamos conociendo, que todav\u00eda no han llegado por Logro\u00f1o pero que ya asoman por el resto de Espa\u00f1a: as\u00ed ocurre con el cocinero riojano <strong>Koldo Royo<\/strong>, que anda por <strong>Mallorca<\/strong>, donde antes defendi\u00f3 un restaurante de larga fama iluminado por la <strong>Gu\u00eda Michel\u00edn<\/strong> y sus estrellas, repartiendo bocados a bordo de una furgoneta. Cosas de la crisis. Lo veo por televisi\u00f3n y compruebo que el singular desaf\u00edo no le arredra: combate la larga noche de la econom\u00eda declinante radiante de \u00e1nimo y completa sus servicios sobre ruedas sirviendo cenas a domicilio. Y tanto la oferta furgonetera como los platos que cocina en casa ajena tienen muy buena pinta, as\u00ed que me instala la duda de si cuajar\u00eda en Logro\u00f1o una experiencia semejante.<\/p>\n<p>Hablo por m\u00ed, pero yo no lo descartar\u00eda. Me confieso incondicional de los churros que as\u00ed se nos despachan desde anta\u00f1o, a\u00f1oro tambi\u00e9n aquel carrito con sus cocos y sus caracolillos y fui igualmente adicto a la oferta salchichera que nos ofrec\u00edan por las barracas. No es que ahora no lo sea: es que ya me he ido quitando de las barracas en s\u00ed, as\u00ed como del algod\u00f3n de az\u00facar, del tren de la Bruja y de la t\u00f3mbola donde (casi) nunca tocaba nada. Pero no rechazar\u00eda probar uno de esas goller\u00edas que ofrece el paisano Royo ni me importar\u00eda ver c\u00f3mo florecen (siempre que Hacienda y la ordenaci\u00f3n jur\u00eddica vigente lo permitan) enotecas sobre ruedas, cocteler\u00edas sobre ruedas, cervecer\u00edas sobre ruedas: insisto, correctamente legislado su \u00e1mbito de aplicaci\u00f3n y con unas tarifas que tambi\u00e9n obraran en consecuencia y garantizasen el \u00e9xito que persiguen sus promotores. No, no descartar\u00eda que triunfen por Logro\u00f1o, donde tenemos ya la vista acostumbrada: qu\u00e9 otra cosa que tragos port\u00e1tiles son los innumerables <strong>botellones<\/strong> que acampan entre nosotros cada fin de semana.Representan m\u00e1s o menos lo mismo, ese aire furtivo con que ahora parece pertinente despachar un trago. Y contamos con otra ventaja adicional para aceptar esa tendencia: que muchos logro\u00f1eses nos hicimos mozos comiendo las pipas que nos ofrec\u00edan en el \u00fanico tren cuyo combustible era el girasol. El a\u00f1orado <strong>tren de Anita<\/strong> que siempre veremos junto al <strong>T\u00edvoli<\/strong> si cerramos los ojos: pionero en servir sobre ruedas su glorioso tesoro. Ni alcohol ni tapas, s\u00f3lo pipas, que nos hac\u00edan igual de dichosos. Y es que, en efecto, est\u00e1 todo inventado: incluso la felicidad viajaba entonces sobre ruedas.<\/p>\n<p>P.D. Un inciso para cerrar esta entrada: paso con frecuencia delante de su puerta, pero hasta hace poco no hab\u00eda reparado en el cierre de un local hist\u00f3rico, el <strong>despacho de vinos N\u00e9stor<\/strong>, sito en <strong>Ingeniero La Cierva<\/strong>. Mala cosa. Porque estas bodeguitas, a las que dediqu\u00e9 una <a title=\"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/2013\/01\/30\/la-bodega-perdida\/\" href=\"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/2013\/01\/30\/la-bodega-perdida\/\" target=\"_blank\">entrada<\/a> hace tiempo, representan una de las m\u00e1s acababas aportaciones riojanas al universo de los bares. Una tipolog\u00eda que se bate en retirada cuando hace no demasiado dotaba de color al sector hostelero logro\u00f1\u00e9s. S\u00f3lo resisten <strong>Murillo y Gil en Rep\u00fablica Argentina<\/strong>: especies en v\u00edas de extinci\u00f3n. Si fueran animalitos, contar\u00edamos con legislaci\u00f3n al respecto para evitar su desaparici\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; La cuesta de enero se sube mejor sobre ruedas. Un chiste, ejem, mejorable: lo s\u00e9. 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