{"id":466,"date":"2015-03-28T08:50:05","date_gmt":"2015-03-28T08:50:05","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/?p=466"},"modified":"2015-03-28T08:50:05","modified_gmt":"2015-03-28T08:50:05","slug":"lo-que-habia-que-echarle","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/2015\/03\/28\/lo-que-habia-que-echarle\/","title":{"rendered":"Lo que hab\u00eda que echarle"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/logronobares\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2015\/03\/TORTILLAS-JR18-11.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-468\" title=\"Lorenzo Ca\u00f1as y el peque\u00f1o Mario, catando las tortillas del concurso de Degusta LA RIOJA\" src=\"\/logronobares\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2015\/03\/TORTILLAS-JR18-11.jpg\" alt=\"Lorenzo Ca\u00f1as y el peque\u00f1o Mario, catando las tortillas del concurso de Degusta LA RIOJA\" width=\"4896\" height=\"3264\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2015\/03\/TORTILLAS-JR18-11.jpg 4896w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2015\/03\/TORTILLAS-JR18-11-300x200.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2015\/03\/TORTILLAS-JR18-11-768x512.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2015\/03\/TORTILLAS-JR18-11-1024x683.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 4896px) 100vw, 4896px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En noviembre del a\u00f1o 2012, una de las primeras entradas del<strong> blog Logro\u00f1o en sus bares<\/strong> ya se detuvo en revisar ese territorio tan caro al universo hostelero logro\u00f1\u00e9s: el suculento mundo de las tortillas. Si hoy vuelvo sobre mis pasos es porque <strong>Diario LA RIOJA<\/strong> ha convocado de nuevo su tradicional <strong>concurso<\/strong>, resuelto este viernes con el fallo del jurado que puede leerse en la informaci\u00f3n adjunta. Y, sobre todo, me detengo de nuevo en ese apetitoso cruce entre el huevo y la patata gratamente sorprendido por la respuesta de los participantes: m\u00e1s de 60 establecimientos de la capital riojana acudieron a la <strong>Plaza de Abastos<\/strong> con sus mejores creaciones para someterlas al veredicto de los expertos. Se\u00f1al de que este concurso tiene impacto y de que tiene recorrido, porque tiene lo principal: un pu\u00f1ado de seguidores dispuestos a secundar la convocatoria y participar en esa suerte de fiesta de la gastronom\u00eda local que el concurso significa.<\/p>\n<p>Digo gastronom\u00eda y digo bien: pocos bocados m\u00e1s entra\u00f1ables y m\u00e1s lujosos para quien esto firma, porque encierra lo mejor de la <strong>sabidur\u00eda popular<\/strong>. Con la tortilla me sucede como con otros platos de la cocina de toda la vida: que siempre me pregunto a qui\u00e9n se le ocurri\u00f3. Qui\u00e9n fue la primera persona que decidi\u00f3 que un chorro de aceite humeante admit\u00eda de buen grado una raci\u00f3n generosa de patatas, que mezclada con unos cuantos huevos desembocaban en tan jugoso resultado. Debi\u00f3 ser alguien muy sabio. Porque su invento ha resistido el paso del tiempo y gana adeptos con los a\u00f1os: lo mismo que el concurso de tortillas, por cierto, a pesar de su juventud.<\/p>\n<p>Lo cual me lleva a repasar mi propia trayectoria como cliente de los <strong>bares logro\u00f1eses<\/strong> y degustador de aquellos que ofrec\u00edan y ofrecen este pincho, que tambi\u00e9n admite el formato generoso. Es poco corriente pedirse una tortilla entera en un local, pero los hay como <strong>La Traves\u00eda<\/strong> o el <strong>Porto Vecchio<\/strong> en cualquiera de sus encarnaciones donde s\u00ed que tal plato es moneda com\u00fan. Lo habitual, sin embargo, es pedirse una raci\u00f3n de tama\u00f1o de entre cinco y diez minutos, acompa\u00f1ar la ingesta con un trago y saborear ese delicado manjar como si fuera la magdalena de Proust. Es decir, pensando en cu\u00e1ntas y cu\u00e1ntas tortillas nos han hecho felices en nuestras barras favoritas. Las m\u00edas ya est\u00e1n mencionadas en esta <a title=\"(https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/2012\/11\/09\/lo-que-hay-que-echarle\/) \" href=\"(https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/2012\/11\/09\/lo-que-hay-que-echarle\/) \" target=\"_blank\">entrada <\/a>anterior pero no me importa repetirlas, porque el recuento me rejuvenece: ah, el <strong>Oslo<\/strong>, el<strong> Porto Novo<\/strong>, el <strong>Sebas<\/strong>, <strong>La Esquina<\/strong>&#8230; Ah, el <strong>Ignacio<\/strong>, sobre todo: me veo de nuevo frente a su mostrador, donde ahora se emplaza la mencionada La Traves\u00eda, engullendo de chaval la dosis dominical tras cada cita en Las Gaunas y aquella tortilla me vuelve a saber a la dichosa adolescencia en blanco y rojo, cuando la vida parec\u00eda infinita.<\/p>\n<p>De las recientes tortillas que se han ido presentado al concurso, he tenido la dicha de catar un par de ellas: la del <strong>Serenella<\/strong>, gracias al detalle que tuvieron sus due\u00f1os con esta casa cuando, euf\u00f3ricos por el primer premio que se llevaron en el 2013, nos obsequiaron a una ronda. Y he catado igualmente, s\u00f3lo que previo pago, la que ese mismo a\u00f1o se llev\u00f3 el galard\u00f3n en la categor\u00eda que premia la introducci\u00f3n de m\u00e1s ingredientes que la tradicional patata y el perenne huevo: fue la elaborada en <strong>La Tavina<\/strong>, que despachan en generosa dosis y me pareci\u00f3 un pincho estupendo. Con un aliciente adicional: que como el resto de sus hermanas se aposenta en las cavidades estomacales formando un mullido colch\u00f3n donde el trasiego de alcoholes encuentra el apropiado confort. En otras palabras, que garantiza lo que pronto supimos de j\u00f3venes: que la tortilla de patata representa un bocado ideal en las horas de entrega a la dipsoman\u00eda, religi\u00f3n que nos tuvo entre sus creyentes cuando no hab\u00eda tantas donde elegir. Ya se han citado aqu\u00ed unas cuantas de aquellas sugerentes reliquias: a\u00f1ada el improbable lector cuantas se han presentado al concurso, las ganadoras y las que quedaron eliminadas, y agregue tambi\u00e9n aquellas que salen a su encuentro en cada bar de Logro\u00f1o.<\/p>\n<p>Observar\u00e1 que encierran un para\u00edso com\u00fan y festivo, un ed\u00e9n culinario. Y observar\u00e1 tambi\u00e9n que hay mucho y bueno donde elegir. Las distinguidas en esta edici\u00f3n del concurso lo merecen, sin duda, pero tambi\u00e9n aquellas que no se presentaron o que no pasaron la primera criba. Es cuesti\u00f3n de gustos, ya lo sabemos.\u00a0Aunque tambi\u00e9n es cierto que hay gustos y gustos: un jurado que incluya entre sus miembros el docto dictamen de <strong>Lorenzo Ca\u00f1as<\/strong>, perito en fogones y ejemplar ser humano, es imposible que pueda equivocarse.<\/p>\n<p>P.D. En materia de tortillas, el <strong>mapa logro\u00f1\u00e9s de bares<\/strong> dispon\u00eda hace nada de una referencia singular, que sol\u00eda citarse en cada cat\u00e1logo nacional donde se recopilan estos precopilan estos placeres: la tortilla del <strong>Tahit\u00ed<\/strong>. Dispon\u00eda, ojo, y dispone, aunque desde que el bar se mud\u00f3 de <strong>Rep\u00fablica Argentina<\/strong> y se convirti\u00f3 en restaurante alojado en la calle <strong>Laurel<\/strong> dej\u00f3 de ser por lo tanto una tapa para devenir m\u00e1s bien en plato principal para saborear sentado. Una tortilla <strong>famosa en toda Espa\u00f1a<\/strong>, multipremiada y elogiada, cuyo secreto (me parece) resid\u00eda en un elemento a mi entender sustancial: que no se presentaba demasiado cuajada. As\u00ed es como servidor la prefiere pero ya se ha dicho: todo en esta vida es cuesti\u00f3n de gustos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En noviembre del a\u00f1o 2012, una de las primeras entradas del blog Logro\u00f1o en sus bares ya se detuvo en revisar ese territorio tan caro al universo hostelero logro\u00f1\u00e9s: el suculento mundo de las tortillas. 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