{"id":548,"date":"2015-09-18T08:15:21","date_gmt":"2015-09-18T08:15:21","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/?p=548"},"modified":"2015-09-18T08:15:21","modified_gmt":"2015-09-18T08:15:21","slug":"porrones-mateos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/2015\/09\/18\/porrones-mateos\/","title":{"rendered":"Porrones mateos"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/logronobares\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2015\/09\/blog.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-549\" title=\"Porrones en el bar Wine Fandango de Logro\u00f1o\" src=\"\/logronobares\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2015\/09\/blog.jpg\" alt=\"Porrones en el bar Wine Fandango de Logro\u00f1o\" width=\"600\" height=\"440\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2015\/09\/blog.jpg 600w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2015\/09\/blog-300x220.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Ingenioso artilugio dise\u00f1ado para la ingesta de vino y otros alcoholes, el <strong>porr\u00f3n<\/strong> ha ido desapareciendo de nuestros bares con la misma contundencia con que antes los dominaba. Repaso en mi memoria alguno de esos bares y la verdad es que est\u00e1n indisolublemente unidos a este caprichoso invento que garantizaba tragos cortos y algunas risas cuando no atinabas y el l\u00edquido que contuviera corr\u00eda gracioso por el pescuezo hacia el escote (ten\u00eda m\u00e1s gracia, por lo tanto, si lo empu\u00f1aban manos femeninas). Quien menos ducho se mostraba en la pr\u00e1ctica contaba con la alternativa de retirar el tap\u00f3n del chorro grande y beber por all\u00ed o verter en un vaso la p\u00f3cima que lo llenara, provocando entre el resto de la parroquia alg\u00fan abucheo y nuevas risas. <strong>Beber en porr\u00f3n<\/strong> era por lo tanto divertido y casaba muy bien con el esp\u00edritu festivo que se supone deber\u00eda dominar cada incursi\u00f3n por nuestras barras favoritas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Entre los porrones que han dominado mi experiencia como parroquiano citar\u00e9 dos referencias logro\u00f1esas. <strong>El bar de<\/strong> <strong>Cantabria<\/strong>, por supuesto, donde recuerdo que adem\u00e1s de la consumici\u00f3n hab\u00eda que abonar un peaje que te era devuelto cuando tambi\u00e9n t\u00fa devolv\u00edas el preciado bot\u00edn: se ve que alg\u00fan artista opt\u00f3 en su momento por llevarse el porr\u00f3n a casa. Con la imposici\u00f3n del sistema de canje se procuraba que el manazas de turno tuviera m\u00e1s cuidado de no romperlo y en consecuencia no pudiera trocar luego por efectivo la chapita que nos daban <strong>Emiliano<\/strong> (primero) y <strong>Jos\u00e9 Luis<\/strong> (despu\u00e9s), cuyo precio he olvidado aunque me suena que era una tarifa intimidante. Vaya, que hab\u00eda que andarse con ojo para no perder la citada chapa ni romper el mentado porr\u00f3n, cuyo contenido era como la Espa\u00f1a de entonces: bipolar. O vino con gaseosa o cerveza tambi\u00e9n con gaseosa: ah\u00ed acababan nuestras opciones. Era habitual que la ronda se pagase en funci\u00f3n del resultado con que se saldaran las partidas de mus o tute disputadas en las mesas vecinas y era no menos habitual que m\u00e1s que porr\u00f3n hubiera porrones. Porque los perdedores reclamaban la revancha, ped\u00edan otra ronda y\u2026 Porr\u00f3n y cuenta nueva: lo que empezaba como una tranquila mano de naipes se pod\u00eda convertir en un marat\u00f3n de \u00f3rdagos, trago va y trago viene.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Mi otra experiencia porronera favorita se sustanciaba en el viejo <strong>Soldado de Tudelilla<\/strong>, en su antiguo emplazamiento de la <strong>calle Laurel<\/strong>. En este caso, el porr\u00f3n ven\u00eda en formato minimal. Peque\u00f1os porroncitos ideados para la consumici\u00f3n individual, despachados a los solitarios clientes que se arracimaban en sus bancos corridos con vistas al tragaluz de la calle <strong>Bret\u00f3n<\/strong> para acompa\u00f1ar la merienda. Eran los mismos porrones, supongo, que serv\u00edan para arrojar vinagre de vino a las ensaladas, los mismos porrones que luego peregrinaron a la nueva y actual sede de <strong>San Agust\u00edn<\/strong>, donde tambi\u00e9n fue com\u00fan que ejercieran de aceiteras. Recientes disposiciones legales en materia de consumo hostelero han vetado su empleo en esta curiosa funci\u00f3n, una nueva muestra de la sa\u00f1a burocr\u00e1tica con el universo de los bares: sospecho que el bur\u00f3crata de guardia ten\u00eda mejores cosas donde ocupar su tiempo. Pero en fin\u2026<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Estos peque\u00f1os porrones ser\u00e1n probablemente los \u00fanicos que hayan conocido las nuevas generaciones de clientes porque eran los empleados para arrojar un golpe de vino blanco al caldo invernal, ese cl\u00e1sico logro\u00f1\u00e9s. Y poco m\u00e1s puede anotarse sobre su actual vigencia, aunque observo que el <strong>Wine Fandango<\/strong> ha decretado su reaparici\u00f3n para esparcir entre la clientela novedosos tragos con toque <strong>vintage<\/strong>. Es decir, el porr\u00f3n de toda la vida admitiendo nuevos usos seg\u00fan la p\u00f3cima con que haya sido rellenado. Lo cual me parece fet\u00e9n . Tan fet\u00e9n que fue el detonante de esta entrada, destinada a rememorar los tiempos en que el porr\u00f3n habitaba entre nosotros con frecuencia indesmayable, sobre todo en \u00e9pocas como \u00e9sta en la que entramos: por <strong>San Mateo<\/strong> era habitual que cada bar logro\u00f1\u00e9s presumiera de elaborar el mejor <strong>zurracapote<\/strong> y lo pusiera de matute a disposici\u00f3n de sus parroquianos, porr\u00f3n mediante. Una feliz costumbre que ya est\u00e1 tardando en regresar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">P.D. Se pone uno a escribir sobre porrones y de repente todo conspira para que semejante ocurrencia tenga sentido. Lo prueba esta noticia reci\u00e9n encontrada por la red: la aparici\u00f3n por <strong>Madrid<\/strong> de un bar denominado nada menos que <a title=\"www.gastroactitud.com\/modulo\/pistas\/el-porron-canalla-lo-nuevo-de-juanjo-lopez\/792.html \" href=\"www.gastroactitud.com\/modulo\/pistas\/el-porron-canalla-lo-nuevo-de-juanjo-lopez\/792.html \" target=\"_blank\">El Porr\u00f3n Canalla<\/a>, estupendo nombre que merecer\u00e1 una visita de quien esto firma en cuanto se d\u00e9 una vuelta por el foro. As\u00ed que no parece nada marciana mi idea de que vuelva el porr\u00f3n si hasta tanto moderno de los Madriles \u00a0apuesta por su reaparici\u00f3n para servir cerveza y vino (vaya, como el bar de Cantabria hace mil a\u00f1os) o sangr\u00eda, el zurracapote nacional. As\u00ed que servirlo por San Mateo en <strong>los bares de Logro\u00f1o<\/strong> no parece tan descabellado. Y de paso, sirve para felicitar las fiestas a ind\u00edgenas y forasteros. Justo como hace este blog.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Ingenioso artilugio dise\u00f1ado para la ingesta de vino y otros alcoholes, el porr\u00f3n ha ido desapareciendo de nuestros bares con la misma contundencia con que antes los dominaba. 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