{"id":587,"date":"2015-12-18T08:18:22","date_gmt":"2015-12-18T08:18:22","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/?p=587"},"modified":"2015-12-18T08:18:22","modified_gmt":"2015-12-18T08:18:22","slug":"que-fue-del-ccr","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/2015\/12\/18\/que-fue-del-ccr\/","title":{"rendered":"Qu\u00e9 fue del CCR"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/logronobares\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2015\/12\/ccr.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-588\" title=\"Entrada al CCR, en la calle Mercaderes de Logro\u00f1o. Foto de Justo Rodr\u00edguez\" src=\"\/logronobares\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2015\/12\/ccr.jpg\" alt=\"Entrada al CCR, en la calle Mercaderes de Logro\u00f1o. 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Un estupendo proyecto que merecer\u00eda mejor suerte.<\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">El compa\u00f1ero Marcelino Izquierdo ha compartido en esta casa que con tanta paciencia nos acoge sus reflexiones en torno al CCR. Resumiendo: le apena el resultado de tantos desvelos. Un lamento que comparto, aunque a\u00f1ado una cavilaci\u00f3n propia: el proyecto adolece de lo principal cuando se acomete una iniciativa de tal envergadura. Esto es, saber desde el primer minuto qu\u00e9 queremos hacer con el edificio luego de rehabilitarlo. Que nazca dotado previamente de un programa digno de tal nombre, no de esa et\u00e9rea promesa tan espa\u00f1ola de ya veremos, ya veremos\u2026 De lo contrario, como ha ocurrido, se convierte en otro de tantos artefactos muy propios de la \u00e9poca en que fue concebido, los a\u00f1os en que enloquecimos: aeropuertos sin aviones, polideportivos como el de Sojuela varados en mitad de la nada, Centro de la Cultura del Vino casi sin cultura y casi sin vino\u2026 <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">De modo que entre cierta tirria detectada en el actual <strong>Gobierno logro\u00f1\u00e9s<\/strong> hacia todo aquello que oliera a bipartito y que el tal bipartito lo puso muy f\u00e1cil reconstruyendo un edificio tan chulo pero olvidando por el camino qu\u00e9 quer\u00eda hacer con \u00e9l, el CCR se convirti\u00f3 en un buque fantasma hasta que, luego de m\u00faltiples contratiempos, el <strong>Ayuntamiento<\/strong> logr\u00f3 que su gesti\u00f3n quedara en manos privadas. Una parte del inmueble se destina a usos de promoci\u00f3n del <strong>vino de Rioja<\/strong> pero el coraz\u00f3n del CCR pertenece al objetivo central de este blog. Es un <strong>bar<\/strong>. Un bar extra\u00f1o, pero un bar, como tantos otros que gestionan tambi\u00e9n manos privadas en propiedades municipales. No hay nada raro en eso, en consecuencia. Lo raro, lo aut\u00e9nticamente raro, es la experiencia de convertirse en cliente del bar durante un rato.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Pongo por caso mi \u00faltima incursi\u00f3n, que anoto aqu\u00ed por una raz\u00f3n central: que ese bar es un poco de todos <strong>los<\/strong> <strong>logro\u00f1eses<\/strong>, puesto que se construy\u00f3 con fondos p\u00fablicos. Si fuera un negocio privado en su totalidad, no me ocupar\u00eda de \u00e9l: pero como se trata de una dotaci\u00f3n nacida del bolsillo de los logro\u00f1eses, he ido tomando nota. L\u00e9ase, por ejemplo, c\u00f3mo en el hermoso patio central, merecedor de usos muy mejorables, las sillas y mesas se alineaban aquella noche en formaci\u00f3n bodega. Se ve que un grupo iba a cenar all\u00ed esa noche y la direcci\u00f3n del CCR opt\u00f3 por el formato merendero, tan riojano. Primer escalofr\u00edo. Luego habr\u00e1 m\u00e1s, que sintetizo para no hacer demasiada sangre. Del bar salen en ese momento los integrantes de una despedida de soltero, clientela que no parece el destino natural de un bar de este tipo, menos de una concesi\u00f3n p\u00fablica. Han dejado un magn\u00edfico rosario de copas vac\u00edas en el mostrador\u2026 que ninguna de las seis camareras (seis) se molesta en despejar. \u00a0 Bonita imagen. Cuando por fin reparan en que hay parroquianos esperando a ser despachados, tropezamos con lo siguiente: un par de vinos servidos en peque\u00f1as dosis (la m\u00e1s m\u00ednima que uno recuerda en toda su vida, lo cual es mucho decir en mi caso), tarifados a 2,40 euros (lo repito: casi quinientas de las antiguas pesetas cada vino), un bocadillo espachurrado y curiosa ausencia de servilleteros. Para limpiarnos el morro, nos ofrecen una servilleta tipo restaurante que espera mejor suerte en una de las mesas vecinas donde nadie se sienta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Miento. Finalmente aparece una pareja, <strong>de-Logro\u00f1o-de-toda-la-vida<\/strong>, con quienes me tropiezo al d\u00eda siguiente. Sin pre\u00e1mbulos, me asaltan a preguntas, alucinados a\u00fan por su particular peripecia vivida la noche anterior. Tampoco ellos salen de su asombro: hab\u00edan ido a conocerlo porque quer\u00edan organizar un encuentro profesional pero ahora prefieren cualquier otro sitio antes de llevar all\u00ed a las decenas de visitantes de fuera de La Rioja a quienes pretend\u00edan obsequiar. Su testimonio coincide con el m\u00edo: ah, qu\u00e9 fue del CCR. Un local con extraordinarias posibilidades, una potencial catedral del Rioja, una perfecta opci\u00f3n para tomarse un vino\u2026 tal vez en otra vida, supongo que pese a los desvelos del Ayuntamiento, gestores y plantilla. En el actual CCR prometo no entrar de nuevo. Aunque si empiezan por quitar esa triste pizarra que a la entrada anuncia su oferta culinaria como si fuera una cantina de la antigua Renfe, igual me lo pienso y le doy una nueva oportunidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">P.D. El CCR ha sufrido entre sus avatares los derivados de la pugna entre partidos. Lo cual tiene su l\u00f3gica, porque ese tipo de controversias contribuyen a animar la agenda pol\u00edtica logro\u00f1esa y engordan el orden del d\u00eda de los plenos. A ning\u00fan contendiente, ni al Gobierno ni a partido alguno de la oposici\u00f3n, se le ha escuchado decir qu\u00e9 hubiera hecho con el CCR. Cu\u00e1l era su aut\u00e9ntico plan. El del Gobierno se ha limitado a quit\u00e1rselo de encima en cuanto ha podido, incapaz de idear alternativa alguna. La oposici\u00f3n, luego de las cr\u00edticas, tampoco sabe muy bien qu\u00e9 hacer con la vieja<strong> Casa de la Virgen<\/strong>. Alg\u00fan edil se ha limitado a quejarse de que se hubiera acabado por convertir en un bar; cuando lo o\u00ed, pens\u00e9 para m\u00ed: ojal\u00e1 fuera al menos un bar. Pero uno de los buenos.\u00a0 <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; La primera vez result\u00f3 un desastre pero, como tal cosa me ha sucedido tantas veces en tantos \u00f3rdenes de la vida, prefer\u00ed no darle mayor importancia. 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