{"id":604,"date":"2016-01-22T08:29:47","date_gmt":"2016-01-22T08:29:47","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/?p=604"},"modified":"2016-01-22T08:29:47","modified_gmt":"2016-01-22T08:29:47","slug":"mi-amigo-el-pub","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/2016\/01\/22\/mi-amigo-el-pub\/","title":{"rendered":"Mi amigo el pub"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/logronobares\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2016\/01\/robinson.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-605\" title=\"R\u00f3tulo del Robinson Pub\" src=\"\/logronobares\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2016\/01\/robinson.jpg\" alt=\"R\u00f3tulo del Robinson Pub\" width=\"414\" height=\"38\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2016\/01\/robinson.jpg 414w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2016\/01\/robinson-300x28.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 414px) 100vw, 414px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Debemos al extinto establecimiento bautizado como <strong>Robinson<\/strong> el descubrimiento entre <strong>los logro\u00f1eses<\/strong> de una voz por entonces (a\u00f1os 70) extra\u00f1a para nuestra mentalidad celtib\u00e9rica: la palabra <strong>pub<\/strong>. Hubo quien la pronunciaba tal cual, pero pronto llegaron gentes mejor informadas, adiestradas en el idioma de la familia Windsor, para avisarnos de que deb\u00edamos ajustar nuestros labios y pronunciarla como si fuera una bofetada: paf. As\u00ed que el <strong>Robinson Pub<\/strong>, el desaparecido local que tiene entre sus m\u00e9ritos haber dado nombre a una manzana entera de <strong>Logro\u00f1o<\/strong>, inaugur\u00f3 una tipolog\u00eda de bares que ya dejaron de ser bares: eran pubes. O pubs. Eran pafs.<\/p>\n<p>De repente, alrededor del mentado Robinson brotaron como champi\u00f1ones bares que, en efecto, hab\u00edan perdido tal condici\u00f3n. A menudo s\u00f3lo abr\u00edan de noche, concentraban su clientela durante el fin de semana y hac\u00edan de la oferta musical una bandera, emblema de sus negocios, junto con un servicio que en origen aspiraba a cierta cuidada elegancia: serv\u00edan incluso combinados. Aquellos bares eran pubs. \u00bfEn qu\u00e9 se distingu\u00edan de la norma? Dif\u00edcil precisarlo. Yo creo que se diferenciaban del bar de toda la vida en cierta vocaci\u00f3n de estilo. Decorados casi todos a su bola, pero con mayor inteligencia y recursos econ\u00f3micos: como si fueran de <strong>Oxford Street<\/strong>. En realidad, se llamaban pubs porque carec\u00edamos de una palabra que nos ayudara en el idioma nacido en San Mill\u00e1n para definirlos cabalmente. Porque desde luego no eran pubs al estilo ingl\u00e9s: es decir, ese garito tan propio para la monoingesta de cerveza, muy rico en maderamen, decorado en <strong>estilo british<\/strong>.<\/p>\n<p>Desde luego el Robinson se ajustaba a esa imagen, pero el resto que fueron surgiendo formaban un caj\u00f3n de sastre donde cab\u00eda todo: cab\u00eda por supuesto <strong>Mi Amigo<\/strong>, emplazado a espaldas del propio Robinson, deudor de la misma est\u00e9tica. Pero los locales que luego fueron surgiendo por ese d\u00e9dalo de calles casi nuevas para un logro\u00f1\u00e9s de toda la vida (<strong>Chile<\/strong>, <strong>Vitoria<\/strong>, <strong>Fundici\u00f3n<\/strong>) ten\u00edan su propia identidad. \u00a0El <strong>Rocky<\/strong>, por ejemplo, nada ten\u00eda que ver con el <strong>Celta<\/strong>, ni \u00e9ste se parec\u00eda demasiado al <strong>Saxo<\/strong>. S\u00f3lo estaban emparentados en su condici\u00f3n de faros nocturnos: de haber nacido hoy les hubi\u00e9ramos denominado como solemos, como bares de copas. Que es lo que eran. \u00a0 M\u00e1s o menos.<\/p>\n<p>El pub reapareci\u00f3 en nuestras vidas mediados los <strong>a\u00f1os 90<\/strong>, ya con la personalidad m\u00e1s s\u00f3lidamente construida: toda esa moda de bares tem\u00e1ticos, consagrados al golf, al viejo mundo ferroviario o al rugby, se sosten\u00eda sobre la parafernalia t\u00edpica de los aut\u00e9nticos <strong>pubs ingleses<\/strong>, aunque los nuestros fueran de imitaci\u00f3n. Brotaron tambi\u00e9n como setas: veinte a\u00f1os despu\u00e9s, s\u00f3lo unos cuantos han sobrevivido, como humildes embajadas brit\u00e1nicas en suelo logro\u00f1\u00e9s. Los originales tambi\u00e9n viven su propia decadencia: esta entrada nace precisamente alumbrada por la noticia de que el pub de siempre, el pub que nos apresuramos a conquistar en cada escapada a las islas, ha vivido d\u00edas mejores. As\u00ed lo proclama este art\u00edculo publicado en<strong><a title=\"http:\/\/www.theguardian.com\/lifeandstyle\/2015\/oct\/13\/the-death-and-life-of-a-great-british-pub?\" href=\"http:\/\/www.theguardian.com\/lifeandstyle\/2015\/oct\/13\/the-death-and-life-of-a-great-british-pub?\" target=\"_blank\"> The Guardian<\/a><\/strong>, que me invit\u00f3 a poner en marcha la moviola y recordar la poderosa influencia que el pub ha tenido sobre nuestra vida como parroquianos de nuestros bares favoritos.<\/p>\n<p>As\u00ed que yo confieso: del mismo modo en que la nueva hornada de pubs me dejan m\u00e1s bien fr\u00edo porque no dejo de pensar en ellos como copias de los pubs conspicuos de <strong>Londres y alrededores<\/strong>, aquellos primeros pubs que en realidad no lo eran me tuvieron como leal cliente durante unas cuantas noches de s\u00e1bado. Resultaba imposible entonces irse a dormir sin darse una vuelta por<strong> la Zona<\/strong> y apoltronarse en los garitos de guardia, donde uno alcanzaba esa aspiraci\u00f3n tantas veces citada: que se estuviera mejor que en casa. Sonaba la m\u00fasica que quer\u00edamos, nos acompa\u00f1aban las gentes m\u00e1s amigas y, sobre todo, metaboliz\u00e1bamos mejor la ingesta de distintos alcoholes, con un sentido de la deportividad que nos ha ido abandonando. El pub nos arrull\u00f3 en los d\u00edas de farra, nos inici\u00f3 precariamente en el idioma ingl\u00e9s y nos permiti\u00f3 descubrir que no todos los bares son iguales: que hab\u00eda bares m\u00e1s all\u00e1 del <strong>Turismo<\/strong>, el <strong>T\u00edvoli<\/strong> y el <strong>Moderno<\/strong>.<\/p>\n<p>De modo que me permito discrepar de la prensa inglesa y desmentir sus profec\u00edas: el pub habr\u00e1 vivido d\u00edas mejores, pero su defunci\u00f3n me parece lejana mientras perviva en nuestra memoria tan logro\u00f1esa y en los h\u00e1bitos tan brit\u00e1nicos, donde es usual que sirva como el bar de la esquina, instituci\u00f3n espa\u00f1ola que por el contrario s\u00ed parece en trance de periclitar. Porque aunque alg\u00fan d\u00eda desaparezca, siempre nos quedar\u00e1 su recuerdo. Conclusi\u00f3n muy a la inglesa: el pub ha muerto, viva el pub. Larga vida al pub.<\/p>\n<p>P.D. El pub no ser\u00eda lo mismo sin su contribuci\u00f3n a un apartado clave en nuestra experiencia como clientes: <strong>la m\u00fasica<\/strong>. De la fusi\u00f3n de ambos elementos naci\u00f3 aquella aberraci\u00f3n ochentera conocida como <strong>disco-pub<\/strong>. Una desafortunada mezcla que no empa\u00f1a sin embargo la entronizaci\u00f3n del pub como refugio para cantantes y grupos en busca de una oportunidad: as\u00ed naci\u00f3 el <strong>pub-rock<\/strong>, instituci\u00f3n inglesa donde algunos te\u00f3ricos detectan el alumbramiento del punk. Puesto que los due\u00f1os de los locales descubrieron que crec\u00eda la ingesta de cerveza si se acompa\u00f1aba de aquellos a\u00f1orados alaridos, en el entorno del<strong> londinense Regent Park<\/strong> surgi\u00f3 a mediados de los a\u00f1os 70 un circuito de pubs donde los m\u00fasicos tocaban a cambio de pintas. Un movimiento alternativo y contracultural que sirvi\u00f3 para que se foguearan eminencias como <strong>Elvis Costello<\/strong> o <strong>Joe Strummer<\/strong>. Otra raz\u00f3n estupenda para proclamar la vigencia de los garitos donde un d\u00eda se mezclaron con inteligencia y pasi\u00f3n la espuma de la <strong>Guiness<\/strong> y los himnos de los <strong>Clash<\/strong>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Debemos al extinto establecimiento bautizado como Robinson el descubrimiento entre los logro\u00f1eses de una voz por entonces (a\u00f1os 70) extra\u00f1a para nuestra mentalidad celtib\u00e9rica: la palabra pub. 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