{"id":653,"date":"2016-04-22T09:58:48","date_gmt":"2016-04-22T09:58:48","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/?p=653"},"modified":"2016-04-22T09:58:48","modified_gmt":"2016-04-22T09:58:48","slug":"los-leones-un-bar-de-cine-y-iv","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/2016\/04\/22\/los-leones-un-bar-de-cine-y-iv\/","title":{"rendered":"Los Leones, un bar de cine (y IV)"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/logronobares\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2016\/04\/calle-mayor-3-IV.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-654\" title=\"Actores de Calle Mayor, en el interior de Los Leones\" src=\"\/logronobares\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2016\/04\/calle-mayor-3-IV.jpg\" alt=\"Actores de Calle Mayor, en el interior de Los Leones\" width=\"320\" height=\"292\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2016\/04\/calle-mayor-3-IV.jpg 320w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2016\/04\/calle-mayor-3-IV-300x274.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 320px) 100vw, 320px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como <a title=\"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/2016\/04\/15\/los-leones-un-bar-de-cine-iii\/\" href=\"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/2016\/04\/15\/los-leones-un-bar-de-cine-iii\/\" target=\"_blank\">dec\u00edamos <\/a>ayer&#8230;<\/p>\n<p>Como <a title=\"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/2016\/04\/08\/los-leones-un-bar-de-cine-ii\/\" href=\"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/2016\/04\/08\/los-leones-un-bar-de-cine-ii\/\" target=\"_blank\">dec\u00edamos <\/a>anteayer<\/p>\n<p>Como <a title=\"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/2016\/04\/01\/los-leones-un-bar-de-cine-i\/\" href=\"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/2016\/04\/01\/los-leones-un-bar-de-cine-i\/\" target=\"_blank\">dec\u00edamos <\/a>el otro d\u00eda&#8230;<\/p>\n<p>Este serial por entregas para recordar la legendaria vida de <strong>Los Leones<\/strong> concluye aqu\u00ed, cuando, coincidiendo con la renovaci\u00f3n del alquiler del establecimiento, <strong>Ricardo Bellido<\/strong> decidi\u00f3 limitar sus afanes empresariales al naciente <strong>Mil\u00e1n<\/strong> y dej\u00f3 el bar de <strong>Portales<\/strong> en manos de una rama de la familia fundadora, los <strong>Barrenengoa<\/strong>. Aunque el negocio sigui\u00f3 abierto, sufri\u00f3 desde entonces una r\u00e1pida decadencia que todav\u00eda se acentu\u00f3 cuando tom\u00f3 su direcci\u00f3n un nuevo empresario, a quien le toc\u00f3 la fatal suerte de expedir su certificado de defunci\u00f3n, en los primeros <strong>a\u00f1os 70.<\/strong><\/p>\n<p>Para entonces, Bellido ya hab\u00eda desaparecido tambi\u00e9n. Tr\u00e1gicamente, falleci\u00f3 en <strong>1969<\/strong> en un accidente de tr\u00e1fico cerca de <strong>Aranda<\/strong>, un d\u00eda invernal en que viajaba hasta Madrid porque quer\u00eda poner en marcha en <strong>Logro\u00f1o<\/strong> una academia de cocteler\u00eda y pretend\u00eda pedir consejo al pr\u00edncipe del combinado nacional, el inmortal <strong>Perico Chicote<\/strong>. Su viuda sigui\u00f3 al frente del Mil\u00e1n, pero ya nada era lo mismo. Tampoco Logro\u00f1o, aunque algunas cosas nunca cambian. Afortunadamente. Maite recuerda c\u00f3mo los contertulios de su padre en Los Leones, que le siguieron en su nueva aventura, acudieron en su socorro cuando tuvo que ayudar a su madre en el Mil\u00e1n y eran ellos los que se ocupaban de cerrar el bar cada noche, como si mantuvieran su propio c\u00f3digo de honor con el camarada fallecido. Un gesto de caballerosidad extrema que s\u00f3lo se explica por la profunda huella que en sus vidas hab\u00eda dejado la experiencia de ser los privilegiados clientes de Los Leones, cuando se abandonaban a la amabilidad y destreza de Ricardo Bellido, a quien su hija recuerda hoy tal y como era: gentil, discreto, serio, audaz. \u201cUn hombre entra\u00f1able\u201d, resume Maite, quien reserva espacio en su memoria para dedicarse a evocar uno de los momentos centrales: el hom\u00e9rico relato de c\u00f3mo Los Leones se convirti\u00f3 en un bar de cine.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"\/logronobares\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2016\/04\/calle-mayor-5-IV.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-655\" title=\"Otra escena de Calle Mayor rodada en Los Leones\" src=\"\/logronobares\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2016\/04\/calle-mayor-5-IV.jpg\" alt=\"Otra escena de Calle Mayor rodada en Los Leones\" width=\"320\" height=\"292\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2016\/04\/calle-mayor-5-IV.jpg 320w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2016\/04\/calle-mayor-5-IV-300x274.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 320px) 100vw, 320px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Semejante prodigio tiene que ver con su conversi\u00f3n en plat\u00f3 cinematogr\u00e1fico con ocasi\u00f3n del rodaje de <em><strong>Calle Mayor<\/strong><\/em>, la monumental cinta de <strong>Juan Antonio Bardem<\/strong> a mayor gloria de Logro\u00f1o, sus vecinos y su memoria. Ocurre que entre las localizaciones que eligi\u00f3 el cineasta para documentar esa tragicomedia de la vida en provincias, junto al caf\u00e9 Moderno y la biblioteca del instituto, se decant\u00f3 tambi\u00e9n por Los Leones. Su propia condici\u00f3n de espacio cinematogr\u00e1fico, con esa sucesi\u00f3n tan teatral de escondites, recovecos y laberintos, se lo puso muy f\u00e1cil a Bardem, que encontr\u00f3 en una superficie muy condensada lo que estaba buscando:<strong> el caf\u00e9<\/strong>. El caf\u00e9, esa instituci\u00f3n tan espa\u00f1ola, muy enraizada en la vida de una ciudad como Logro\u00f1o: eso era Los Leones, eso supo ver el buen ojo del director de <em>Calle Mayor<\/em> y eso fue lo que apareci\u00f3 en la pantalla, para solaz de Maite Belllido, puesto que no s\u00f3lo apareci\u00f3 en la inolvidable pel\u00edcula en su papel de ni\u00f1a postulante, sino que vivi\u00f3 el rodaje como una aventura interminable.<\/p>\n<p><em>Calle Mayor<\/em>, rodada en 1956, permiti\u00f3 a la familia Bellido convivir con la fiesta del cine vista desde sus entra\u00f1as. En Los Leones se rodaron unas cuantas escenas imprescindibles, porque al coro de holgazanes bromistas les ven\u00eda muy bien ese caf\u00e9 a la antigua como escenario de sus piller\u00edas de brocha gorda. As\u00ed que la familia del cine se instal\u00f3 en el bar de la calle Portales e hizo que brotara la magia, con tanta intensidad que Maite todav\u00eda sigue sin olvidar multitud de an\u00e9cdotas: ten\u00eda 9 a\u00f1itos entonces, la edad en que la vida te empieza a sorprender y se fija por lo tanto con mayor determinaci\u00f3n cada recuerdo en tu retina. Sobre todo, si tienes un memori\u00f3n como el de ella, capaz de desgranar casi fotograma por fotograma la pel\u00edcula <strong>60 a\u00f1os despu\u00e9s<\/strong>.<\/p>\n<p>Aquella <strong>Semana Santa<\/strong> memorable, con<strong> Jos\u00e9 Su\u00e1rez<\/strong> disparando suspiros entre las damas de Logro\u00f1o a su paso por Portales, la sonrisa <strong>de Betsy<\/strong> <strong>Blair<\/strong> imantando la pantalla, el enorme talento de figurantes como <strong>Manolito<\/strong> <strong>Alexandre<\/strong>, la pura magia del cine chocando contra la propia magia encerrada en el blanco y negro de las calles logro\u00f1esas&#8230; Todo ese equipaje inmemorial que Maite Bellido va recitando mientras no deja de recordarse caracterizada para su papelito en la peli: con su uniforme de la <strong>Compa\u00f1\u00eda de Mar\u00eda<\/strong>, gorrito incluido, y el <strong>chicle<\/strong> <strong>bazoka<\/strong> haciendo pompas mientras pide una ayudita hucha en ristre a la pareja protagonista. Una figurante con chicle, como figurantes fueron (bien que con frase) otras vecinas de Logro\u00f1o (la Bruna, la Pe\u00f1a) en la m\u00edtica cinta de Bardem, alumbrada en Los Leones cuando Los Leones simbolizaban todo un mundo: cuando todo un mundo cab\u00eda en un caf\u00e9.<\/p>\n<p>Cuando todo un mundo cab\u00eda en la calle mayor de cualquier ciudad de provincias.<\/p>\n<p>P.D. Postdata final. Como dej\u00e9 sentado al comienzo de esta serie de entregas dedicadas a Los Leones, me siento en deuda de gratitud con Maite Bellido por la generosidad con que me fue regalando sus recuerdos de cr\u00eda en el querido caf\u00e9 de Portales. Y a\ue0dddo tambi\u00e9n la estupenda contribuci\u00f3n del caballero <strong>Santi de Santos<\/strong>, quien me envi\u00f3 otras de las fotos que ilustran estas l\u00edneas, y la aportaci\u00f3n de <strong>Eduardo G\u00f3mez<\/strong>, en este <a title=\" http:\/\/www.larioja.com\/prensa\/20070422\/rioja_logrono\/hermosa-cafeteria_20070422.html\" href=\" http:\/\/www.larioja.com\/prensa\/20070422\/rioja_logrono\/hermosa-cafeteria_20070422.html\" target=\"_blank\">art\u00edculo <\/a>que me sirvi\u00f3 de inspiraci\u00f3n. Y por supuesto con mi se\u00f1ora madre, que activ\u00f3 mi inter\u00e9s por Los Leones cuando recopil\u00f3 para m\u00ed el pu\u00f1ado de fotos donde aparece con sus amigas de jovencitas (guapas y elegantes todas: Mari Paz, Rosi, Mari Tere) y en una Nochevieja con mi padre y el matrimonio Somalo, la querida Mari \u00c1ngeles y el llorado Alberto. As\u00ed que lo dicho: muchas gracias a todos. Los Leones se despiden de ustedes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Como dec\u00edamos ayer&#8230; Como dec\u00edamos anteayer Como dec\u00edamos el otro d\u00eda&#8230; Este serial por entregas para recordar la legendaria vida de Los Leones concluye aqu\u00ed, cuando, coincidiendo con la renovaci\u00f3n del alquiler del establecimiento, Ricardo Bellido decidi\u00f3 limitar sus afanes empresariales al naciente Mil\u00e1n y dej\u00f3 el bar de Portales en manos de una [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[110,387,401],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/653"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=653"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/653\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=653"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=653"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=653"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}