{"id":75,"date":"2013-01-30T12:53:07","date_gmt":"2013-01-30T12:53:07","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/?p=75"},"modified":"2013-01-30T12:53:07","modified_gmt":"2013-01-30T12:53:07","slug":"la-bodega-perdida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/2013\/01\/30\/la-bodega-perdida\/","title":{"rendered":"La bodega perdida"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/logronobares\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2013\/01\/nestor1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-77\" title=\"Vinos N\u00e9stor, un cl\u00e1sico logro\u00f1\u00e9s\" src=\"\/logronobares\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2013\/01\/nestor1.jpg\" alt=\"Vinos N\u00e9stor, un cl\u00e1sico logro\u00f1\u00e9s\" width=\"600\" height=\"374\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2013\/01\/nestor1.jpg 600w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2013\/01\/nestor1-300x187.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><br \/>\nDicen que la modernidad acab\u00f3 con ciertos h\u00e1bitos hosteleros pero en esta regresi\u00f3n al pasado en que nos movemos veo posible que vuelvan tambi\u00e9n los tiempos en que armados con sus tarteras<strong> los logro\u00f1eses<\/strong> tomaban asiento en <strong>las bodeguillas<\/strong> repartidas por la ciudad, reclamaban el vino que all\u00ed se expend\u00eda y merendaban con los amigos. Tambi\u00e9n exist\u00eda otra alternativa: hacerlo solitos. Yo sol\u00eda ver a alg\u00fan cliente de estos castizos establecimientos acudir en soledad a un rinc\u00f3n de las mesas corridas y dar cuenta de su bocado con un triste porr\u00f3n por toda compa\u00f1\u00eda. Eran a\u00f1os en blanco y negro o es que yo los recuerdo sombr\u00edos, aunque barnizados por el paso del tiempo. Lo que predomina mientras miro por el retrovisor es una cierta nostalgia: me parece que si supi\u00e9ramos poner al d\u00eda el encanto de aquellas bodeguillas donde mi generaci\u00f3n todav\u00eda acert\u00f3 a pasar alg\u00fan buen rato ser\u00eda posible reivindicarlas como una alternativa de la hosteler\u00eda m\u00e1s popular. Sobre todo, porque en esta era de la globalizaci\u00f3n corremos el riesgo de que todos los bares nos parezcan iguales.<\/p>\n<p>Eso es algo que desde luego no sucede hoy cuando el cliente se detiene en las puertas de las que a\u00fan resisten. Hablo de <strong>Vinos N\u00e9stor<\/strong>, que sienta sus reales en la calle Ingeniero Lacierva; hablo del <strong>bar Gil<\/strong>, ubicado en Rep\u00fablica Argentina, enfrente de otra de sus hermanas, <strong>Vinos Murillo<\/strong>. Hablo de <strong>Neira<\/strong> en Milicias o de La Rioja en Labradores, mi favorita para los s\u00e1bados por la noche antes de cada incursi\u00f3n en la Zona. Y hablo, sobre todo, de las bodegas ya perdidas, representadas para m\u00ed en un tr\u00edo que juzgo imbatible. La primera, el antiguo<strong> Soldado de Tudelilla<\/strong>, cuya sede se emplazaba en plena calle Laurel. La recuerdo enorme, con una zona de merendero que daba (como ocurre con otros bares all\u00ed ubicados) a la calle Bret\u00f3n; encajonados en sus cub\u00edculos, sus clientes atac\u00e1bamos el porr\u00f3n de tinto, que sol\u00eda venir escoltado por dos tapas que todav\u00eda se sirven en el actual bar de San Agust\u00edn: el plato de aceitunas con anchoas (rociadas con un chorrito de vinagre) y las c\u00e9lebres sardinas con guindilla. Aunque lo usual era, sin embargo, que la clientela acudiera con su propia comida, fen\u00f3meno que tambi\u00e9n ocurr\u00eda en la siguiente bodeguita que quiero rescatar del olvido.<\/p>\n<p>Alojada en la traves\u00eda de Santiago (a mano derecha seg\u00fan se entraba desde la calle Mayor), la bodeguita <strong>Montiel<\/strong> (cuya estrella era el h\u00edgado empanado, seg\u00fan me informa <strong>Eduardo G\u00f3mez<\/strong>) aguant\u00f3 como pocas de sus compa\u00f1eras de quinta, pero finalmente tambi\u00e9n sucumbi\u00f3. Yo la conoc\u00ed en su oto\u00f1o, cuando esa calle era una ruta alternativa para el p\u00fablico m\u00e1s joven, porque la ruta acababa ya cerca de Santiago en el famoso Tifus ya mencionado en otra entrada. En Montiel uno topaba con los \u00faltimos abuelos que manten\u00edan la costumbre de llevarse la merienda desde casa y despacharla entre tragos de cosechero.<\/p>\n<p>Acaba el viaje. La tercera pata de este triunvirato se alojaba en avenida de Espa\u00f1a. Me lo recuerda <strong>Pablo Garc\u00eda Mancha<\/strong>, quien sigue sin olvidar el encanto de aquel bar, llamado precisamente <strong>La Bodeguina<\/strong>, una barra subterr\u00e1nea donde era habitual ver a un grupo de contertulios jugando a las cartas o almorzando mientras aguardaban a que alguien les contratara para acarrear mercanc\u00edas en La Alh\u00f3ndiga vecina. Yo top\u00e9 con este singular garito, al que hab\u00eda que descender por unas escalerillas puesto que estaba por debajo del nivel de la calle, ya de veintea\u00f1ero, cuando tom\u00e9 conciencia de lo raro de este tipo de establecimientos y me permit\u00ed ingresar en ellos para conocer a la curiosa fauna que all\u00ed se reun\u00eda. En busca tal vez de la esencia del Logro\u00f1o que por entonces mor\u00eda y que cualquier d\u00eda resucita.<\/p>\n<p>P.D. Todas estas bodeguitas tienen su correlato fuera de las fronteras riojanas: quien repase el nomencl\u00e1tor de ciudades vecinas (norte\u00f1as, sobre todo) comprobar\u00e1 que all\u00ed resisten todav\u00eda, casi todas presididas por el mismo nombre con algunas variantes: Bodega El Riojano, Vinos El Riojano\u2026 Fueron las embajadas desplegadas para diseminar por toda Espa\u00f1a la buena nueva en forma de vino, as\u00ed que quienes las abrieron ejercieron tambi\u00e9n un poco como misioneros, porque propagaron la fe en el Rioja en los a\u00f1os en que esta tarea exig\u00eda mayor esfuerzo. Sirva por lo tanto esta entrada como homenaje a todos ellos, esos riojanos que durante el siglo XX derrocharon esp\u00edritu de sacrificio defendiendo aquellas <strong>embajadas con denominaci\u00f3n de origen<\/strong>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dicen que la modernidad acab\u00f3 con ciertos h\u00e1bitos hosteleros pero en esta regresi\u00f3n al pasado en que nos movemos veo posible que vuelvan tambi\u00e9n los tiempos en que armados con sus tarteras los logro\u00f1eses tomaban asiento en las bodeguillas repartidas por la ciudad, reclamaban el vino que all\u00ed se expend\u00eda y merendaban con los amigos. 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