{"id":816,"date":"2017-03-29T08:08:58","date_gmt":"2017-03-29T08:08:58","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/?p=816"},"modified":"2017-03-29T08:08:58","modified_gmt":"2017-03-29T08:08:58","slug":"nuestro-hombre-en-la-barra-garcia-la-san-juan-de-siempre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/2017\/03\/29\/nuestro-hombre-en-la-barra-garcia-la-san-juan-de-siempre\/","title":{"rendered":"Nuestro hombre en la barra: Garc\u00eda, la San Juan de siempre"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/logronobares\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2017\/03\/garcia-color.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-817\" title=\"Marcos, Estefan\u00eda, Conchita y Dani, en el Garc\u00eda. Foto de Justo Rodr\u00edguez\" src=\"\/logronobares\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2017\/03\/garcia-color.jpg\" alt=\"Marcos, Estefan\u00eda, Conchita y Dani, en el Garc\u00eda. 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Hab\u00eda tambi\u00e9n bares, por supuesto; como los hab\u00eda en la vecina Oller\u00edas, hoy medio moribunda. Bares que sin embargo no colonizaban toda la calle como ahora es norma: bares que el cliente conspicuo pod\u00eda recitar porque cab\u00edan en los dedos de la mano y memorizarlos era sencillo: s\u00ed, el logro\u00f1\u00e9s que peine alguna cana recordar\u00e1 el Duaso y el Noche y D\u00eda. Y no olvidar\u00e1 La Esquina o el Torres, que a\u00fan resisten aunque reinventados. O el <strong>Garc\u00eda<\/strong>, que tambi\u00e9n sobrevive en perfecto estado de revista. Con Dani y Marcos al frente, media vida viendo c\u00f3mo la calle se transforma. C\u00f3mo todo Logro\u00f1o ha cambiado igualmente.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n ellos mismos han cambiado, ojo. Porque ese mismo logro\u00f1\u00e9s ya entrado en a\u00f1os que recuerde la San Juan en su primigenio estado tal vez fuera uno de tantos parroquianos que tuvo que sortear al propio Marcos cuando de mocoso corr\u00eda tras un bal\u00f3n, convertida la calle entera en improvisado campo de f\u00fatbol. \u00abJug\u00e1bamos hasta veinte cr\u00edos al f\u00fatbol aqu\u00ed mismo\u00bb, sonr\u00ede Marcos mientras se\u00f1ala a la calle. Ser\u00e1 m\u00e1s improbable que alguien tambi\u00e9n conociera las andanzas futbol\u00edsticas de su hermano mayor cuando estuvo enrolado en<strong> el difunto Huesca Apolo<\/strong>: Dani tambi\u00e9n se r\u00ede mientras se recuerda a s\u00ed mismo enfund\u00e1ndose aquella camiseta, poco antes de viajar a Zaragoza como estudiante reci\u00e9n concluido el COU en el D\u00b4Elhuyar y de regresar al hogar familiar, que en su caso adoptaba la forma de bar.<\/p>\n<p>El bar Garc\u00eda, en efecto, que su padre tom\u00f3 en traspaso luego de que su anterior inquilino lo refundara con ese nombre sobre los cimientos del desaparecido Regio. Desde entonces, m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s, el Garc\u00eda acompa\u00f1aba los pasos del logro\u00f1\u00e9s castizo desde una de las calles m\u00e1s ca\u00f1\u00eds, donde la vida ciudadana conoci\u00f3 anta\u00f1o un dinamismo del que hoga\u00f1o (ay) carece. Anote usted como herencia de aquel pasado comercial la tienda de curtidos alojada junto al Garc\u00eda y casi que pare de contar: bares y m\u00e1s bares. \u00abHasta 37 contando las dos traves\u00edas\u00bb, anota preciso Dani. Un fest\u00edn que agradece desde luego el aficionado a deambular entre ellos y tambi\u00e9n maravilla al nuevo cliente, al cliente moderno: el turista. \u00abLos fines de semana son una locura\u00bb, confirman al un\u00edsono los dos hermanos, a quienes acompa\u00f1an en su desempe\u00f1o <strong>Conchita<\/strong> (y no Rosa, como por erro apareci\u00f3 en papel prensa) y <strong>Estefan\u00eda<\/strong>. Un parece que confirmar\u00edan todos los veteranos de cada barra de Logro\u00f1o, que habr\u00e1n observado la misma evoluci\u00f3n que asombra a Dani y Marcos. Un diagn\u00f3stico compartido: el parroquiano de toda la vida va desapareciendo, las cuadrillas tradicionales entran en declive y el elemento for\u00e1neo releva a todos ellos como corresponde a su linaje: desembarcando los viernes y s\u00e1bado y despidi\u00e9ndose los domingos.<\/p>\n<p>Esos domingos \u00abque ya no son lo que eran\u00bb, apunta Dani, quien subraya que su bar se mantiene fiel a la estirpe de quienes no cierran por descanso dominical. Bares que abren casi de seguido, desde primera hora de la ma\u00f1ana como en su caso, porque disponen de una clientela leal que lo agradece y porque adem\u00e1s la familia regenta tambi\u00e9n la pensi\u00f3n situada enfrente, de modo que sus pasos les llevan casi por inercia hasta la calle San Juan, donde por cierto naci\u00f3 el propio Marcos: eso de ver <strong>la vida desde el bar<\/strong> en su caso es algo m\u00e1s que una met\u00e1fora.<\/p>\n<p>Otro tanto ocurre con su hermano mayor, quien se ocupa de elaborar por s\u00ed mismo los <strong>jamones<\/strong> que le han dado justa fama a su negocio \u00abaunque cuando lo llevaban mis padres era tambi\u00e9n popular el <strong>pincho de tortilla<\/strong>\u00bb. \u00abNo creo que entre aqu\u00ed nadie que no coma algo\u00bb, aventura, mientras repasa su oferta culinaria deteni\u00e9ndose en un hito reciente: la ganada celebridad de su <strong>cecina<\/strong>, oriunda de Astorga. Que la parroquia ataca mientras la acompa\u00f1a de una copa de vino, porque aqu\u00ed cada trago se cuida tambi\u00e9n con mimo: \u00abTenemos hasta cinco vinos distintos de cosechero para el chiquiteo\u00bb.<\/p>\n<p>Embutidos, vinos de Rioja y un servicio fet\u00e9n y disciplinado: bajo tales atributos, en esta universidad adiestraron a Dani y Marcos sus padres y aqu\u00ed permanecen ellos resistiendo, depositarios de la esencia de esta calle donde hoy deben iniciarse en nuevas asignaturas. El enoturismo, por ejemplo, acerca hasta el Garc\u00eda a esa nueva clientela mucho m\u00e1s entendida que antes en el mundo del Rioja, clientela como se ha dicho adicta al fin de semana: \u00abAqu\u00ed de cuatro a ocho de la tarde no se ve un alma\u00bb, reiteran los dos hermanos, que han observado c\u00f3mo el rito de las rondas de bares s\u00ed se mantiene en ciertos barrios de la periferia mientras deserta del centro de Logro\u00f1o, dominadas sus calles por las incesantes aperturas de bares. \u00abNo s\u00e9 c\u00f3mo acabar\u00e1 todo esto ni si la ciudad se lo puede permitir\u00bb, cabecea Dani. \u00abHay calles como <strong>Portales<\/strong> que ya son casi monotem\u00e1ticas\u00bb, a\u00f1ade, con ese punto de iron\u00eda que siempre le asoma en los labios: la propia de un fil\u00f3sofo de la escuela senequista, como corresponde a cada hincha del Atl\u00e9tico de Madrid y a todo incondicional del Logro\u00f1\u00e9s. La misma sonrisa que aflora cuando le preguntan por la hora del retiro: \u00abEsperemos que no nos jubilen\u00bb.<\/p>\n<p>No. Que no jubilen el Garc\u00eda. La calle San Juan, la calle San Juan de siempre, no ser\u00eda lo mismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"\/logronobares\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2017\/03\/garcia-antigua.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-818\" title=\"Clientes en el Garc\u00eda. Una foto antigua de Teo\" src=\"\/logronobares\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2017\/03\/garcia-antigua.jpg\" alt=\"Clientes en el Garc\u00eda. Una foto antigua de Teo\" width=\"600\" height=\"431\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2017\/03\/garcia-antigua.jpg 600w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2017\/03\/garcia-antigua-300x216.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><br \/>\nP.D. El amigo Dani advierte que su afici\u00f3n al universo de los bares no se limita a su actividad profesional: de vez en cuando, se le puede encontrar a este lado de la barra, visitando alguno de sus locales predilectos. Cuando se le pregunta que los enumere, responde lo siguiente: \u201cUffff\u201d. Lo cual significa que sus favoritos ocupan un ancho espacio en su coraz\u00f3n de cliente y que preferir\u00eda no incomodar a nadie. Si se le aprieta un poco, admite que cada bar de la calle San Juan goza de sus complacencias, como el <strong>Samaray<\/strong> o el <strong>Tastav\u00edn<\/strong>, por poner dos ejemplos. Una relaci\u00f3n donde incluye al <strong>Junco<\/strong>,<strong> El Soldado de Tudelila<\/strong>&#8230; Y tantos otros.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; El logro\u00f1\u00e9s veterano recordar\u00e1 la calle San Juan previa a su actual encarnaci\u00f3n. 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